Yemen: el dilema en la aplicación de los principios humanitarios

¡Hola a todas/os! Mi nombre es Borja Miguélez. Me dedico a la Ayuda Humanitaria desde el inicio de mi carrera profesional en 2000 tras haber cursado la primera edición del Máster Acción Solidaria Internacional de Europa (en la actualidad Acción Solidaria e Inclusión Social) de la Universidad Carlos III de Madrid.

Cooperante Borja Miguélez

Es allí donde conocí a Fernando Cuevas, ¡feliz azar! :), y ¿cómo no dejarse contagiar por su pasión y su cariño? Fernando ha sido uno de mis primeros mentores y referencias en este sector y poder colaborar con él ahora, en el marco de su labor docente, es un enorme placer y satisfacción.

En estos años, he tenido la suerte de trabajar en diferentes crisis y contextos muy variados entre sí como Venezuela, Cuba, Sri Lanka, Bolivia, Perú, Paraguay, Chile, Haití, Chad o Lesoto, entre otros.

 

También desde perspectivas diversas, en instituciones diferentes de la cooperación bilateral y multilateral, con ONGs, AECID, Naciones Unidas y la Unión Europea.

Ahora desempeño mi función en el seno de la Dirección General Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria (DG ECHO) de la Comisión Europea, como responsable geográfico para la crisis de Yemen desde 2017.

DG ECHO financia a sus socios, ONGs, agencias de Naciones Unidas y CICR, para ejecutar proyectos de ayuda humanitaria y desarrolla una intensa labor de cabildeo (grupos de presión) para proteger a la población civil, así como mejorar las condiciones de trabajo humanitario en el país.



Hoy os propongo que nos familiaricemos con la crisis de Yemen, considerada hoy en día la mayor crisis humanitaria del mundo, un contexto complejo en el que las características de las crisis humanitarias contemporáneas se ilustran fielmente y de forma trágica.

Mapa de Yemen y países limítrofes

Me gustaría también utilizar el caso de Yemen para analizar con vosotros los principios humanitarios y su aplicación en contextos operacionales extremadamente difíciles.

Os sugiero que concluyamos el análisis del caso de Yemen con un dilema al cual la comunidad internacional debe intentar dar respuesta de manera urgente. De la dirección que tomen los acontecimientos dependen miles de vidas.

Metodología

En esta entrada del blog de vuestro curso intentaré resumir brevemente las grandes líneas del caso práctico y me remitiré a algunos documentos recientes que desarrollan diferentes aspectos. De esta manera, no sólo podréis adentraros en el tema, sino que os familiarizareis con útiles y documentos de trabajo reales que usamos en el ámbito de la gestión de la ayuda humanitaria internacional.

Al finalizar vuestra lectura, os propongo una serie de puntos de reflexión para que pongáis en práctica lo aprendido. Podéis también leer las preguntas antes de abordar en detalle las lecturas y así tener una idea que os oriente y poder escoger los aspectos más importantes para vosotros.

Los que deseen enviarme sus respuestas y otros comentarios, pueden hacerlo. Estaré encantado de daros retroalimentación, así como mantener un debate con vosotros en una clase en la que me conectaré por vídeo conferencia desde Bruselas.

Para terminar, me encantará también recibir vuestros comentarios sobre el caso práctico y vuestras sugerencias para mejorarlo o identificar temas que puedan ser de interés para otras sesiones.

¿Listos? ¡Empezamos!

La crisis en Yemen

Yemen es un país situado en el sudoeste de la península arábiga y cuenta con cerca de 30 millones de habitantes. El 70 por ciento de la población se concentra en la zona montañosa del norte, actualmente bajo control del movimiento Houthi o Ansar Allah que tomó el poder por la fuerza en 2014.

La historia de Yemen es rica y fascinante, pero también convulsa y jalonada con numerosos episodios violentos, donde enfrentamientos locales, nacionales y regionales se superponen e interrelacionan.  Con este vídeo podréis tener un primer acercamiento a la situación política actual en Yemen.

Tras casi cinco años de conflicto, el impacto sobre el país ha sido devastador. Yemen se considera actualmente la mayor crisis humanitaria del mundo por la magnitud y la severidad de las necesidades. Cerca de 24 millones de personas (80 por ciento de la población) necesita algún tipo de ayuda humanitaria o protección.  De este grupo, más de 14 millones tienen necesidades para sobrevivir. El colapso de la economía, la crisis monetaria, la parálisis de servicios básicos de salud, agua y saneamiento y restricciones de importaciones de bienes y combustible han generado la crisis actual.

En la página 49 del Global Humanitarian Overview 2020  podrás conocer algún detalle más de la crisis.

Un contexto operacional restrictivo en conflicto con los principios humanitarios

Además de tener que responder a unas enormes necesidades, exponencialmente incrementadas por la ausencia de servicios básicos y el impago de salarios de funcionarios, la comunidad humanitaria debe operar en un contexto de trabajo extremadamente restrictivo por la inseguridad, pero también por medidas administrativas e interferencias de las autoridades.

Zonas de conflicto en Yemen

Las autoridades con control factual en el norte del país, movimiento Houthi, han introducido en los últimos meses una serie de limitaciones y exigencias a los actores humanitarios que impiden en gran medida que éstos puedan desempeñar su trabajo de acuerdo a los principios humanitarios y las regulaciones de gestión de sus donantes.

Los principios humanitarios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia son la referencia de la ayuda humanitaria. Adoptados por la Asamblea General de Naciones Unidas tras su desarrollo en el Movimiento Internacional de la Cruz Roja, los principios humanitarios son el marco de análisis de toda acción humanitaria.

En el enlace siguiente encontrarás más detalles sobre estos principios humanitarios.

Los obstáculos e interferencias desplegados por las autoridades amenazan un mínimo espacio humanitario. Entre estas medidas se incluye la condición de pagar un dos por ciento de los fondos humanitarios a las autoridades, retrasos en las aprobaciones de proyectos, restricciones de visas para personal humanitario, denegación de acceso a las personas en necesidad y de recabar información y datos sobre las necesidades humanitarias, así como de monitorizar independientemente la ejecución de proyectos. En el sur del país, personal humanitario ha sido objeto de ataques directos y sufren retrasos y restricciones que también dificultan sus operaciones.

Debido a estas circunstancias, y ante el riesgo de progresiva erosión del espacio humanitario y creciente exposición de la ayuda a sustracciones y malversaciones, la Comisión Europea y Suecia organizaron el 13 de febrero de 2020 una reunión entre los principales donantes, agencias y ONGs operando en Yemen (SOM, Senior Officials Meeting) para acordar medidas.

Este artículo de la BBC, ofrece un buen resumen de la situación antes de la reunión: Yemen: World’s biggest humanitarian emergency nears breaking point.

En la SOM Yemen, los participantes compartieron diferentes perspectivas sobre las restricciones y cómo abordarlas, maximizando todo esfuerzo para mantener la ayuda sin llegar a violar la esencia de los principios humanitarios así como las regulaciones de la ayuda, originada en fondos públicos y sometidos a reglas de transparencia y rendición de cuentas innegociables.

En el resumen de la reunión (adjunto) se recogen los principales puntos de consenso e inquietud para donantes, agencias y ONGs, reafirmando la necesidad de mejorar las condiciones operacionales de la acción humanitaria (principios de independencia y neutralidad) para poder seguir apoyando a las poblaciones necesitadas con el volumen de ayuda actual (principios de humanidad e imparcialidad). En caso contrario, impactos en los programas humanitarios serán inevitables.

Para terminar, y apreciar de qué manera este tipo de reunión puede apoyar el avance en las negociaciones, así como el discurso de la crisis, lee el informe hecho por el ERC Mark Lowcock ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Pasemos ahora a los puntos de reflexión.

En el Global Humanitarian Overview 2020 se resumen las grandes crisis humanitarias actuales. Tras una rápida hojeada del documento identifica qué elementos te resultan comunes y diferentes entre Yemen y otras crisis.

 

  • ¿Qué diferentes actores y posiciones observas frente a las restricciones de espacio humanitario en el artículo de la BBC?
  • ¿Qué principios humanitarios te parecen amenazados por las medidas tomadas por las autoridades de facto en el norte de Yemen y por qué?
  • ¿Qué dilema humanitario se intenta resolver durante la reunión co-organizada por la Comisión Europea y Suecia el 13 de febrero de 2020 entre los principales donantes, agencias y ONGs operando en Yemen?
  • De acuerdo a los materiales del caso práctico, ¿de qué manera la comunidad internacional intenta ejercer presión para mejorar el espacio humanitario mientras que se esfuerza en continuar el flujo de ayuda humanitaria?
  • ¿Cómo crees que podría reconciliarse el principio humanitario de humanidad con un mínimo respeto de los principios de independencia, imparcialidad y neutralidad?

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De Trabajo Social a Logística con Eu Aid Volunteers

Almudena Rodríguez Garrido es una joven madrileña de 26 años, con un grado en Trabajo Social; un Diploma en Cooperación Internacional al Desarrollo de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid y además un Máster en Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid.

Descubrió su inquietud por el sector humanitario durante sus años de carrera. Actualmente se encuentra en Myanmar gracias al programa EU Aid Volunteers, donde trabaja dentro del departamento de logística.  Una experiencia que no solo le está haciendo crecer profesionalmente, sino que le está ayudando a mirar la vida con los pies en el presente y desde una posición mucho más compasiva.


Si tuviese que remontarme a mi primer acercamiento o interés por el mundo de la cooperación, escogería mis dos primeros años de universidad. Al igual que algunos de vosotros, decidí estudiar Trabajo Social y añadirle después el diploma de Cooperación Internacional al Desarrollo. Mis cuatro años en la Universidad Pontificia Comillas me acercaron a mis objetivos vitales y me posibilitaron el aprovisionamiento de herramientas para construir mi propio camino.

Con la mochila cargada terminé la universidad, volé hacia el mundo árabe y regresé a Madrid para estudiar un máster que me permitiese especializarme en aquella región del mundo donde quería trabajar: Oriente Medio y Norte de África, más conocido como MENA por su abreviatura en inglés.

Volví a graduarme y, me topé con la temible realidad: Actualización del Curriculum, cartas de motivación y una larga cola de personas con millones de hojas en su portfolio e interés por esta convulsa región del mundo.

De repente, me vi dentro de una oficina en el centro de Madrid y trabajando en el departamento de logística de una empresa privada.  Objetivos: 0 vs. Realidad 1.

La vida pasa, las oportunidades te llegan y en nuestra mano está el aceptarlas y utilizarlas para lo que uno quiere conseguir en el momento exacto. La diferencia no radica en la inmediatez de los anhelos sino en la capacidad para dejar que el cauce temporal nos abra las puertas de lo que queremos. ¡Ah! pero solo cuando estamos preparados.

¿Nunca os ha pasado que escribís un objetivo, algo que queréis mejorar y, pasado un tiempo lo volvéis a leer y os dais cuenta de que lo habéis logrado?

No digo que sentarnos a ver la vida pasar sea el modus operandi, pero si seguimos caminando a pesar de todo, siempre llegaremos a abrir una puerta donde todas las anteriores tendrán sentido.

Ahora escribo esto desde la claridad y, siendo consciente, de que yo me pasé esos casi dos años intentado concentrarme en agradecer por tener un trabajo, pero sin poder parar de quejarme. Dentro de mí, no entendía a donde se habían marchado mis objetivos y, mucho menos, donde estaba la determinación y las ganas de luchar por ellos.

Un viaje al desierto me despertó de mi letargo y me movilizó para volver a buscar. Desde casi el comienzo de mi merodear por este sector había seguido el programa EU Aid Volunteers, que es una iniciativa fundada y sustentada económicamente por la Unión Europea y llevada a terreno por diferentes ONG.

Entre 2015 y 2020 se espera que 750 jóvenes europeos, mayores de 18 años puedan tener un impacto positivo en diferentes realidades humanitarias y de desarrollo a través de este programa; ya sea en el terreno o desde casa.

Estas ONG son las encargadas de seleccionar a los participantes, previa validación de la UE. Se puede acceder a las vacantes o bien a través del portal de EU Aid Volunteers o desde la propia web de cada ONG adherida al programa.

Incluso había aplicado a diferentes ofertas pero sin llegar a ningún puerto. Así que, después de ese viaje y aprovechando que la Semana Santa llegaba, reinicié mi búsqueda y actualicé mi CV y carta de motivación. Cuatro, cinco, seis candidaturas; respiré aliviada. Por fin había dado el paso y había vuelto a buscar más allá.

Una semana más tarde, creo, recibí un mail de la ONG Acted

preguntándome cuando estaría disponible para hacer la primera entrevista.

ACTED es una organización francesa fundada en 1993 y cuyos orígenes se remontan a Afganistán. ACTED endeavors to respond to humanitarian crises and build resilience; promote inclusive and sustainable growth; co-construct effective governance and support the building of civil society worldwide by investing in people and their potential.

Todavía hoy me sigo poniendo nerviosa. Justo era la misma ONG que tres años atrás me había contactado pero con la que desgraciadamente no finalicé el proceso de selección.

Inicialmente, yo había aplicado para un puesto de “Project development” en Palestina y ellos me contactaron para Logistics en Myanmar.

¡Cómo es la vida!. Normalmente siempre buscaba puestos más generales por tener algo más de recorrido y, sin embargo, mi puerta de reentrada al sector humanitario / desarrollo se había fraguado como consecuencia de dos años de letargo en Madrid. Interesante, ¿verdad?

Mi proceso de selección fue en mayo y duró menos de un mes. Durante ese tiempo tuve una primera entrevista con recursos humanos, un test específico sobre logística, una segunda entrevista con la coordinadora del departamento en la sede central y una tercera entrevista con el director país en Myanmar. ¡Tranquilos!, podéis volver a respirar.

El proceso de selección es propio de cada ONG y, por tanto, los plazos y las fases.

La UE hace seguimiento en la distancia y valida a los candidatos preseleccionados, cuando éstos acuden al curso de dos semanas, que propone en alguno de los siguientes cuatro países europeos: Bélgica, Italia, Austria u Holanda.

A finales de mayo mi ONG ya me había confirmado que había sido seleccionada. Y el 1 de julio volaba hacia Holanda para completar este intensivo curso de dos semanas, en un centro perdido a las afueras de un precioso pueblo de verdes bosques y aire puro.

Como parte de la iniciativa, la UE cubre todos los gastos del curso (vuelos, traslados internos, manutención y alojamiento). Asimismo, semanas antes del curso te facilita el acceso a una plataforma virtual con diferentes módulos online que se aconseja completar antes de acudir al curso en terreno.

Durante este tiempo convives con otros candidatos y a través de partes teóricas y, mucha práctica, viajas de lleno al corazón de este apasionante mundo.  Me ahorro más detalles para que a quien le pique el gusanillo vaya, ¡pero vacío de expectativas! Bueno, aunque si no resistís la incertidumbre, también se admiten preguntas…

Una vez validada por la UE solo queda regresar a casa, decir hasta pronto, empaquetar las maletas y despegar. Aún no os lo he contado pero como parte de mi programa y antes de aterrizar en Myanmar por medio año, hice una parada de tres meses en Paris, para formarme y prepararme en la sede de ACTED, mi ONG de envío. Oh la la.

Este “apprenticeship” depende de cada ONG de envío. Algunas organizaciones incluyen un training de unos días en su sede y otras deciden alargar este periodo. Vuelos, transporte interno, alojamiento, seguro médico, vacunas, visado y un “lump sum” mensual, que depende del coste de vida de la ciudad, están incluidos dentro del programa.

Despedí el verano y le di la bienvenida al otoño a orillas del Sena. París fue adrenalina y vértigo, pero sobretodo crecimiento rodeada de un gran equipo. Dentro del departamento de logística, yo estaba centrada en Asia, algunos países de África y más tarde también Colombia. En esos tres meses estuve apoyando y dando soporte a las misiones que operan en países dentro de ambos continentes; validando procesos de aprovisionamiento de servicios y materiales o haciendo seguimiento de las estructuras logísticas internas de cada misión. Fue un trabajo muy interesante y muy útil, de cara a entender la manera de trabajar de la ONG y también de formarme antes de partir a la segunda parte de mi experiencia.

Actualmente acabo de completar la mitad de mi programa en terreno y no me puedo quejar, la verdad. La ciudad de Yangón, donde estoy basada, es una ciudad caótica pero lo justo para no dejar de sorprenderse a diario y, para aprender a sobrellevar el ritmo de este país disputado entre cláxones y sonrisas y, enmarcado en un rojo predominante. La gente es verdadera magia y aunque a veces tan poca asertividad satura los límites de una paciencia poco entrenada, te acabas dejando envolver y seducir por sus millones de contrastes culturales.

Mi compañero Wai Linn Soe y yo formamos el departamento de logistica en Yangón

 

Mis funciones varían ligeramente con respecto a mi labor en París.

Todos los procesos nacen en la misión, por lo tanto en ACTED Myanmar y dentro del departamento de logística me encargo de apoyar al departamento para mejorar las herramientas de organización y seguimiento interno, en dar fluidez al proceso de aprovisionamiento de servicios y material para implementar los diferentes proyectos; en definitiva en aportar valor e ideas que puedan ayudar a fortalecer el objetivo común de la misión.

ACTED opened its mission in Myanmar in 2008 to respond to humanitarian needs following Cyclone Nargis. In the field, ACTED’s teams respond to both natural disaster situations and the special needs regarding internal conflicts in the country. ACTED works with the most vulnerable populations through emergency relief and disaster risk reduction projects, livelihood support and vocational training programmes, as well as post-conflict reconciliation projects.

Yo por fin siento que me he despertado y que sigo caminando hacia mi libertad y eso, amigos, alienta a cualquiera. Estaremos de acuerdo en que hacerse hueco dentro del sector humanitario y de desarrollo no es tarea fácil, pero lo verdaderamente complicado es hacerse cargo del sueño y luchar por él; cueste lo que cueste y tarde lo que tarde.

Chicas, chicos, no sé lo que queréis hacer; si tenéis más o menos claro algo de hacia dónde os gustaría dirigiros o si aún sobrevoláis una nebulosa de ideas. Sea cual sea la respuesta, quitaros el agobio por el futuro y seguir caminando hacia eso que sentís. Esta iniciativa es una buena oportunidad para asomar la cabeza a este sector y para desengañarse también. Es una experiencia que os dará perspectiva y si os apetece vivirla, ¡lanzaros sin dudar! A mí me llegó saliendo de los 25 y, aunque según mi plan, lo hizo un poco tarde, hoy tengo la certeza de que llegó en el momento perfecto.

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Trabajo Personal de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo

Una de las actividades obligatoria de evaluación de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo, y que supone el 30% de la nota final  es la elaboración de un trabajo personal sobre un tema relacionado con el programa de la asignatura o sobre un asunto relacionado con la asignatura que surja durante el curso como por ejemplo:

  • Hambruna en los países del Cuerno de África
  • Situación humanitaria en Siria
  • Consecuencias humanitarias tras el estallido de la llamada “Primavera árabe”
  • Terremotos en Nepal y en Haití
  • Mutilación genital femenina
  • Uso partidista sobre la entrega y distribución de Ayuda Humanitaria en Venezuela

Para presentar la propuesta sobre el tema, antes de ser validada con el profesor, se ha

Formulario Trabajo Personal

Formulario para registrar el tema y descripción del Trabajo Personal de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo

diseñado un sencillo formulario, que puedes consultar aquí o a través de este código QR.

Una vez presentada la propuesta, ésta es validada por el profesor.

 

 

 

 

Los temas seleccionados para el curso 2019 – 2020 han sido los siguientes:

 

Este trabajo se tendrá presentar antes del 30 de marzo de 2020 en un formato abierto, innovador, usando alguna aplicación que permita compartirlo y la interacción con otros estudiantes, personas y profesor. Se recomienda la creación de un blog.

Para la adecuada evaluación del mismo, se ha elaborado una rúbrica que incluye el conjunto de criterios y normas, relacionados con los objetivos de aprendizaje.

Algunos de los trabajos presentados en cursos anteriores, son los siguientes:

Trabajos personales curso 2018 - 2019

Para acceder al tablero superior, pulsa aquí, y para el inferior, pulsa aquí.

Estos son algunas de las referencias, artículos y publicaciones que te puede venir bien para consultar a la hora de realizar tu trabajo.

Documentación General

Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La migración de los africanos y su entrada por Ceuta y Melilla


Redes migratorias en el norte de África

Estrasburgo avala las devoluciones en caliente de inmigrantes que saltan la valla en Ceuta y Melilla

Devoluciones en caliente: Decisión peligrosa del Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Las devoluciones en caliente siguen siendo inconstitucionales

Mutilación Genital Femenina en España


¿Qué es la mutilación genital femenina?

La ablación se erradica hablando con las comunidades

Tu no la conoces, pero deberías…

En lo que dura este vídeo, 10 niñas han sido víctimas de la mutilación genital femenina

Migraciones en Centroamérica


Honduras diez años después del golpe contra Zelaya

Migrantes guatemaltecos

Asaltos violentos, extorsiones y acoso sexual en la ruta migratoria hacia Estados Unidos

Vídeo de Médicos del Mundo: Agarrando camino
Entre 2013 y 2017, 180.000 menores han sido detenidos en la frontera de Estados Unidos. Aquí comenzamos una breve serie de historias de vida de menores migrantes en Centroamérica, donde Médicos del Mundo asiste a la población desplazada. Basándonos en los dibujos realizados por ellos mismos, algunos niños nos hablarán de sus experiencias de cruce de fronteras que cambian la vida. CAPíTULO 1: MISHEL. #EUAidVolunteers #withMdM

Revueltas sociales en Chile


La cooperación europea ante el espejo de las revueltas en América Latina

Las matrioscas de latinoamérica

Toms Shoes: como el modelo uno por uno contribuye a la pobreza


Toms y su innovador modelo de negocios del uno por uno

Repercusión de los factores culturales en la intervención social


La dependencia de la ayuda humanitaria después de una crisis

Efectos de la ayuda humanitaria sobre la evolución de los conflictos

Haití y el resultado de la intervención humanitaria


La crisis social y política en Venezuela


La coartada humanitaria en Venezuela: una vez mas

¿Venezuela está obligada a aceptar ayuda humanitaria?

Ayuda humanitaria que viene contaminada y envenenada

Se trata de una lista abierta y que puede ser ampliada y mejorada con tus aportaciones que puedes efectuar indicando tu referencia en los comentarios.

Y este es el resultado de los trabajos presentados:

Ana Aguilar López – Ocultas realidades

Javier Anino del Val – Violaciones de derechos durante las protestas de Chile y respuesta internacional

Grace Kim – Una llamada a los derechos de inmigrantes

Marie Le Roy – Haití y la ayuda humanitaria

Gabriella Martínez – La crisis social y política en Venezuela

Jordan Peck – TOMS Shoes: ¿Cómo las empresas tan bien intencionadas pueden hacer más daño que bien?

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Empoderamiento económico de las mujeres en Somalia

Beatriz Valbuena Tessio de Costamagna que reside entre Somalia y Nairobi (Kenia), donde comenzó haciendo trabajos de traducción, apoyando a organizaciones locales y realizando servicios de consultoría para organizaciones internacionales. En los últimos tres años ha trabajado para Médicos Sin FronterasSolidarités Internacional y Médicos del Mundo Francia, en programas desarrollados en Sudán del Sur, Etiopia, Kenia y Somalia. Actualmente trabaja para Concern Worldwide Somalia y tiene su base en Mogadishu. Y ahora vuelve a colaborar con este nuevo post sobre el Empoderamiento económico de las mujeres en Somalia.

Cooperante Beatriz Valbuena Tessio de Costamagna

Para ver sus anteriores colaboraciones y más detalles sobre su trayectoria, puedes pulsar estos enlaces: “Introducción a la gestión de la seguridad en el terreno”, “Recorriendo los Balcanes“ y ¿Dependen los  derechos humanos del contexto cultural?.


Es difícil hablar de Somalia sin explicar el contexto político, social y económico del país durante las últimas décadas.

Mapa de Somalia

Somalia y países vecinos

A los más de 20 años de emergencia humanitaria a causa del conflicto, hay que añadir la frecuencia de desastres naturales (la sequía y las inundaciones), que han provocado que en la actualidad haya más de 3,5 millones de somalís con elevados niveles de inseguridad alimentaria y 1 millón de niños y niñas con desnutrición aguda. Además, los desalojos forzosos, que entre 2015 y 2018 se cuentan en más de 790.000, continúan siendo un factor clave que impide la resiliencia de las familias, especialmente las desplazadas.

Somalia continúa siendo el epicentro de una de las mayores crisis de desplazados y desplazadas en el mundo. Un gran número de familias aún se recuperan de la grave sequía de 2016 – 2017 y/o del conflicto, que han provocado el desplazamiento interno de 2,6 millones de personas.

Tres cuartas partes de la población es menor de 30 años. La mayoría nació tras la caída del régimen de Siad Barre en 1991 y solo conoce el conflicto y la violencia. Toda una generación sin educación, sin empleo, sin conocer una vida estable.

La tasa de desempleo juvenil es del 67%, una de las mayores del mundo. El desempleo entre mujeres jóvenes alcanza incluso un 74%. Los matrimonios y los embarazos durante la adolescencia son habituales. Aproximadamente el 45% de las mujeres entre 20 y 24 años contrajeron matrimonio antes de los 18.

En este contexto, Concern Worldwide lleva 33 años en Somalia respondiendo a emergencias causadas por la sequía, las inundaciones y los desplazamientos internos provocados por el conflicto, mejorando la resiliencia de las comunidades a este tipo de crisis.

En la actualidad, la mayoría de los programas se centran en encontrar “soluciones duraderas” (durable solutions) para las comunidades afectadas por los desplazamientos internos; a menudo, la necesidad de desplazarse ocurre en repetidas ocasiones a lo largo de su vida.

Estos programas incluyen tanto a las comunidades desplazadas como a las no desplazadas. Utilizando un enfoque integral, se trata de abordar los problemas de todos por igual:

  • generación de ingresos y empleo;
  • acceso a los servicios de salud,
  • educación y agua y saneamiento;
  • seguridad y protección;
  • propiedad de la tierra y alojamiento.

Concern Worldwide forma parte de varios consorcios trabajando para encontrar “soluciones duraderas”, una iniciativa liderada por Naciones Unidades en Somalia desde 2016. (Para saber más sobre el enfoque de “soluciones duraderas/durable solutions” puedes visualizar este video (en inglés)

Con el apoyo de la Unión Europea (a través de la línea de financiación del EU Trust Fund), trabajamos en tres regiones del país (Somaliland, Jubaland y SouthWest State) para crear un contexto favorable que permita a la población desplazada o en riesgo de ser desplazada, permanecer en el lugar que elijan para vivir. Esto se consigue a través de la creación de medios de vida realistas, alternativas para la generación de ingresos, y la provisión de servicios básicos a la comunidad. Además, somos miembros del Regional Durable Solutions Secretariat-ReDDS, el Secretariado Regional para soluciones duraderas, compuesto por 13 organizaciones, que lidera la coordinación, la gestión de la información y el conocimiento y el intercambio de experiencias en el Cuerno de África.

En el marco de estos consorcios, y desde 2017, se han desarrollado actividades de empoderamiento económico de mujeres, centradas, entre otras, en el apoyo a grupos de autoayuda.

Los grupos de autoayuda (Self Help Groups – SHG) consisten en agrupaciones de 20 mujeres que se reúnen de forma semanal con un fin económico y social. Realizan una contribución económica semanal o mensual, creando un capital, que de forma rotatoria esta disposición del grupo y/o de sus miembros. Estos grupos cumplen dos características fundamentales:

  1. No se cobran intereses, siguiendo la sharia (ley islámica)
  2. Reciben formación intensiva para la creación de pequeñas y medianas empresas, habilidades empresariales, resolución de conflictos, protección de sus derechos y desarrollo personal.

En una segunda fase, transcurridos varios meses, cuando los grupos alcanzan un determinado nivel de madurez (realizan registros de cuentas, están bien organizadas, hay cohesión, cierta estabilidad financiera y un compromiso de grupo), se facilitan ayudas económicas para la puesta en marcha de pequeñas empresas.

Estos préstamos se invierten directamente en proyectos de negocios, individuales y/o colectivas, y más tarde, con las ganancias generadas, se devuelven al grupo. Esto hace posible que el grupo consiga ahorrar.

Desde 2017, y con financiación de la UE, Concern Worldwide ha apoyado la creación de 24 grupos de apoyo en SouthWest State (SWS) y Somaliland, beneficiando a 480 mujeres.

En este tiempo, el nivel de ahorro de estos grupos ha aumentado significativamente. En algunos casos, las mujeres han iniciado sus propios negocios durante la segunda fase sin necesidad de ayuda externa. Asimismo, han creado capital social, promoviendo la cohesión y la ayuda entre pares entre los miembros del grupo. En general, ha aumentado el acceso al ahorro y los préstamos, se han creado nuevas actividades de generación de ingresos y ha mejorado la calidad de vida y las relaciones entre desplazados y no desplazados.

El futuro y la sostenibilidad de estos grupos pasa por su inclusión en el (aunque débil) sistema financiero, mejorando su acceso al capital y sus vínculos con el mercado. En este sentido, desde principios de 2020, Concern Worldwide ha comenzado un estudio para identificar las instituciones financieras y los mercados existentes, a nivel formal e informal, en zonas rurales y urbanas; así como las barreras a las que se enfrentan las mujeres para accederlos.

Los resultados de este estudio formarán parte del diseño de futuros programas y actividades de Concern Worldwide, que contribuyan a mejorar la vida de las mujeres en Somalia.

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Día Mundial de la Asistencia Humanitaria – Trabajadoras humanitarias

Desde hace más quince años, cada 19 de agosto se conmemora el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, instituido por la Asamblea General de Naciones Unidas coincidiendo con el aniversario del ataque al cuartel general de la ONU en Bagdad (Iraq) ocurrido en el año 2003.

El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria el año 2017 y 2018 se celebró con el lema “La población civil no es objetivo” y en este año 2019, se honra el trabajo de aquellas mujeres que luchan en zonas de conflicto alrededor del mundo.

Aquellas heroínas anónimas que trabajan al frente de sus comunidades en los terrenos más difíciles: desde las heridas de guerra en Afganistán, hasta la inseguridad alimentaria en el Sahel, o hasta aquellas que han perdido sus hogares y medios de vida en lugares como República Centroafricana, Sudán del Sur, Siria y Yemen. También se quiere honrar los esfuerzos de todas las asistentes humanitarias alrededor del mundo que se unen a las personas más necesitadas.

Las mujeres conforman un gran número de aquellas personas que arriesgan sus propias vidas para salvar las de otras. A menudo son las primeras en responder y las últimas en irse. Estas mujeres merecen un reconocimiento. Se necesitan hoy más que nunca para fortalecer la respuesta humanitaria mundial. Y los líderes mundiales, así como los actores no estatales, deben garantizar que ellas, y todo el personal de asistencia humanitaria, tengan garantizada la protección que les otorga el derecho internacional.

Cada vez más, los conflictos se cobran la vida de muchas personas en todo el mundo. Atrapados en guerras que no han causado, millones de civiles se ven obligados a esconderse o huir para salvar sus vidas. Los niños dejan la escuela, las familias abandonan sus hogares y las comunidades se despedazan, mientras el mundo no hace lo suficiente para detener ese sufrimiento.

Por su parte, el personal cooperante, trabajadores humanitarios, y cada vez con más frecuencia también con la presencia Trabajadora/es Sociales, ponen sus vidas en peligro para atender a las víctimas de la violencia, que se convierten cada vez más en objetivo de los ataques.

Al menos 139 cooperantes murieron asesinados en 2017, lo que significa un incremento de un 23% respecto al año anterior, y Sudán del Sur se sitúa como uno de los países más peligrosos del mundo. A esta cifra, hay que añadir la del personal cooperante herido y secuestrado, que suman otras 174 personas.

Según el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) en los últimos setenta años, las principales víctimas de la guerra han sido los civiles. Por ello, la protección de la población civil durante los conflictos armados es un pilar del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

Derecho Internacional Humanitario

No sólo las personas están protegidas, sino también los bienes públicos y privados. El derecho internacional humanitario define y protege a los grupos más vulnerables, como las mujeres, los niños y las personas desplazadas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, y en muchos otros conflictos desde entonces, la población civil ha sido la principal víctima de la guerra. Si bien es cierto que siempre han sufrido en épocas de guerra, el brutal impacto de la Segunda Guerra en la población civil, donde se perpetraron exterminios en masa, ataques indiscriminados, deportaciones, tomas de rehenes, saqueos y detenciones en campos de concentración, los afectó profundamente. La reacción de la comunidad internacional fue la adopción del IV Convenio de Ginebra en 1949.

Destrucción de ciudades durante la II Guerra Mundial

Antes de esa fecha, los Convenios de Ginebra protegían a los heridos, los enfermos, los náufragos y los combatientes capturados. El “convenio de los civiles” daba cuenta de los cambios en la naturaleza de la guerra al establecer la protección jurídica de toda persona que no perteneciera a las fuerzas armadas o a grupos armados. La protección también alcanzaba a los bienes de carácter civil. Fue reafirmada más tarde con la adopción de los Protocolos Adicionales de 1977 a los Convenios de Ginebra de 1949.

Conforme al DIH, los civiles que se encuentran bajo el poder de fuerzas enemigas deben recibir un trato humano en todo momento, sin distinciones de índole desfavorable. Deben estar protegidos contra todas las formas de violencia y tratos degradantes, incluidos el homicidio y la tortura. Asimismo, tienen derecho a un juicio justo, con las debidas garantías procesales.

La protección de los civiles abarca a quienes les brindan asistencia, en particular las unidades sanitarias y los organismos humanitarios o de socorro que distribuyen artículos esenciales como alimentos, ropa e insumos médicos. Las partes beligerantes deben permitir el acceso a esas organizaciones. En particular, el IV Convenio de Ginebra y el Protocolo adicional I exigen que los beligerantes faciliten el trabajo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Si bien el DIH protege a todos los civiles sin distinción alguna de índole desfavorables, se menciona en especial a determinados grupos. Las mujeres y los niños, los ancianos y los enfermos son sumamente vulnerables durante una guerra. Lo mismo puede decirse de quienes abandonan sus hogares y pasan a ser desplazados internos o refugiados. El DIH prohíbe el desplazamiento por medio de la intimidación, la violencia o la hambruna.

Población desplazada

Muchas personas se ven obligadas a alejarse de sus familiares durante un conflicto armado. Los Estados deben tomar las medidas necesarias para evitar ese tipo de situaciones y para volver a reunir a quienes han debido separarse de los suyos, proporcionando la información necesaria y facilitando las actividades de búsqueda.

La protección de los civiles establecida en los Convenios de Ginebra y los Protocolos adicionales es amplia. En los últimos sesenta años, el problema ha radicado en la aplicación de esos instrumentos del derecho internacional humanitario. Ni los Estados ni los grupos armados no estatales han cumplido adecuadamente con sus obligaciones a este respecto. En consecuencia, los civiles han sufrido muchísimo en casi todos los conflictos armados.

En algunos conflictos, se ha apuntado específicamente a los civiles, quienes han sido víctimas de terribles atrocidades. Esto se habría evitado de haberse respetado el principio fundamental de los Convenios de Ginebra, a saber, el respeto por la persona humana. Por esa razón, el CICR continúa instando a los Estados a que respeten y hagan respetar los principios del derecho internacional humanitario, sobre todo en lo relativo a la protección de la población civil.

Según el Informe del Secretario General de la ONU de 2016 sobre la protección de los civiles en los conflictos armados, se observaron circunstancias similares, en distintos grados.

En el noreste de Nigeria y los países de la cuenca del Lago Chad hubo denuncias de violaciones y abusos cometidos por Boko Haram y en el contexto de las operaciones gubernamentales de contrainsurgencia. En una de las peores formas de reclutamiento forzado, Boko Haram utilizó a 30 niñas y niños para realizar atentados suicidas en la cuenca del Lago Chad.

Regiones bajo la amenaza de Boko Haram

En Sudán del Sur, la protección de los civiles siguió deteriorándose, sobre todo a partir de julio. Entre los incidentes denunciados figuraron las ejecuciones extrajudiciales, los secuestros, la violencia sexual y las restricciones a la libertad de circulación por ambas partes en el conflicto. En noviembre, el Asesor Especial para la Prevención del Genocidio advirtió del riesgo de genocidio en Sudán del Sur. El genocidio no ocurre de la noche a la mañana; es un proceso que lleva tiempo de preparación. Por lo tanto, puede ser evitado. Tenemos la responsabilidad compartida de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitar el riesgo y por ello exhorto al Consejo de Seguridad a que adopte medidas decisivas.

Los niños siguieron pagando un alto precio en los conflictos. En varios conflictos, como los del Afganistán, el Iraq, la República Árabe SiriaSomaliaSudán del Sur y Yemen, siguió habiendo muy numerosas violaciones contra los niños, en particular asesinatos y mutilaciones, que fueron documentadas por el mecanismo de vigilancia y presentación de informes sobre violaciones graves contra los niños en situaciones de conflicto armado. El reclutamiento y la utilización de niños por fuerzas y grupos armados también siguió siendo un motivo de gran preocupación, pues hubo un aumento significativo de casos en la República Centroafricana, la República Árabe Siria y Somalia.

Destrucción de una escuela en Siria

Preocupa particularmente el efecto perjudicial de los conflictos en la educación. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que 246 millones de niños viven en zonas de conflicto, y muchos de ellos se ven privados de la educación cuando sus escuelas son destruidas, utilizadas con fines militares o clausuradas por motivos de seguridad o porque los maestros han huido.

En Afganistán, casi la mitad de los niños en edad de escolaridad primaria no concurren a la escuela. En Sudán del Sur, casi el 60% de esos niños no van a la escuela y en las zonas afectadas por el conflicto 1 de cada 3 escuelas ha sido clausurada.

El mecanismo de vigilancia y presentación de informes comprobó que 41 escuelas del Afganistán eran utilizadas por el ejército y en Sudán del Sur se registraron 21 casos nuevos de escuelas utilizadas con el mismo fin. En la República Democrática del Congo, se verificaron 51 ataques contra escuelas, más del doble de la cifra de 2015.

La educación de las niñas siguió viéndose seriamente afectada a causa de las amenazas o los ataques contra maestras y alumnas en el Afganistán, el Iraq, Malí, Nigeria y la República Árabe Siria. Insto a todos los Estados Miembros a que refrenden la Declaración sobre Escuelas Seguras, un compromiso internacional para proteger a las escuelas y universidades contra los ataques y evitar su utilización con fines militares en un conflicto.

Con la celebración de este día mundial se pretende concienciar y reflexionar sobre la protección y el respeto  al Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, así como la protección de los civiles, incluidos los trabajadores humanitarios y sanitarios, y las obras y edificios públicos.

En contextos y lugares cada vez más complejos,  se está registrando un incremento de ataques a las oficinas e instalaciones de distintas organizaciones como por ejemplo a Save the Children en Jalalabad (Afganistán); de MSF en la República Democrática del Congo, Siria, Yemen o Afganistán; o de Cruz Roja en la República Centroafricana, Afganistán, Nigeria, Sudán Sur, Siria, Irak o Yemen.

Si quieres leer sobre los post de años anteriores, puedes acceder pulsando en los siguientes enlaces:

Trabajo Social y Refugiados en el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria 2016

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria y Trabajo Social 2015

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria ¿qué es lo que más necesita al mundo 2014

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Referencias:

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria – ONU

Objetos y personas protegidas por el DIH: Civiles – CICR

Informe del Secretario General de la ONU de 2016 sobre la protección de los civiles en los conflictos armados

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

Imagen Derecho Internacional Humanitario

Segunda Guerra Mundial

Regiones bajo amenaza de Boko Haram

Escuela en Siria

Desplazados

Términos imprescindibles en el ámbito de la cooperación internacional

Para familiarizarnos y afianzar algunos de los términos más habituales en el ámbito de la Cooperación Internacional, a continuación te muestro una selección de definiciones y conceptos con los que hemos venido trabajando durante el cuatrimestre docente de impartición de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD en este curso 2018 – 2019:

  • Acción Humanitaria
  • Árbol de Objetivos
  • Árbol de Problemas
  • Asilado
  • Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)
  • Catástrofe
  • Código de Conducta de Acción Humanitaria
  • Coeficiente de Gini
  • Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD)
  • Cooperación para el Desarrollo
  • Crowdfunding
  • Desarrollo
  • Desarrollo humano
  • Desarrollo Sostenible
  • Desigualdad
  • Desplazado
  • Derechos Humanos
  • Emergencia compleja
  • Intervención Humanitaria
  • Matriz de Planificación de un proyecto
  • Migrante
  • OCHA o OCAH
  • Plan Marshall
  • Preparación ante desastres
  • Proyección de Peters
  • Proyecto
  • Proyecto de Impacto Rápido
  • Proyecto Esfera
  • Refugiado
  • Vulnerabilidad

Cómo método de estudio, te sugiero que lo definas con tus propias palabras y utilizando entre 150 y 200 como máximo y que selecciones entre tres (3) y cinco (5) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en su definición.

A modo de sugerencia, y entre otras fuentes, puedes consultar el Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

o también revisar estas Definiciones de usuarios en cooperación al desarrollo.

Por otra parte, reflexiona, busca e investiga sobre estos otros conceptos más amplios, como temas a desarrollar.

La extensión del tema a desarrollar debe oscilar entre las 1.500 palabras aproximadamente. Te ayudará en el proceso de estudio si defines entre cinco (5) y diez (10) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en el texto o resumen del tema propuesto.

Si localizas algún vídeo, audio, infografía, imagen, etc. que ayude a comprender estos términos, puedes compartirlo a través de Twitter usando siempre la etiqueta #TSyCD y haciendo las correspondientes menciones.

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Términos y definiciones habituales en el ámbito de la cooperación internacional

Para familiarizarnos y afianzar algunos de los términos más habituales en el ámbito de la Cooperación Internacional, a continuación te muestro una selección de definiciones y conceptos con los que hemos venido trabajando durante el cuatrimestre docente de impartición de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD en este curso 2017 – 2018:

  • Acción Humanitaria (Belén Pérez)
  • Árbol de Objetivos (Cristina del Río)
  • Árbol de Problemas (Paula Sánchez)
  • Asilado (Alli Kaufman)
  • Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) (Belén Pérez)
  • Catástrofe (Cristina del Río)
  • Código de Conducta de Acción Humanitaria (Alli Kaufman)
  • Coeficiente de Gini (Alli Kaufman)
  • Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) (Nick Gavio)
  • Cooperación para el Desarrollo (Laura Gaviria)
  • Crowdfunding (Paula Sánchez)
  • Declaración Universal de los Derechos Humanos (Belén Pérez)
  • Desarrollo (Nasolo Ortego)
  • Desarrollo humano (Nasolo Ortego)
  • Desarrollo Sostenible (Vale Betroni)
  • Desigualdad (Paula Sánchez)
  • Desplazado (Vale Betroni)
  • Derechos Humanos (Nick Gavio)
  • Educación para el Desarrollo (Cristina del Río)
  • Emergencia compleja (Laura Gaviria)
  • Intervención Humanitaria (Alli Kaufman)
  • Matriz de Planificación de un proyecto (Laura Gaviria)
  • Migrante (Paula Sánchez)
  • OCHA o OCAH (Vale Betroni)
  • Plan Marshall (Vale Betroni)
  • Preparación ante desastres (Nick Gavio)
  • Proyección de Peters (Nick Gavio)
  • Proyecto (Laura Gaviria)
  • Proyecto de Impacto Rápido (Nasolo Ortego)
  • Proyecto Esfera (Nasolo Ortego)
  • Refugiado (Paula Sánchez)
  • Vulnerabilidad (Vale Betroni)

Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Selecciona uno o varios de los términos con los que más te identifiques o guste
  2. Indica el / los término/s que seleccione/s en los comentarios, para que te sea asignado y tus compañeras/os vean los que has elegido y puedan seleccionar otros.
  3. Defínelo preferentemente con tus propias palabras y utilizando entre 150 y 200 palabras como máximo.
  4. Haz una propuesta de entre tres (3) y cinco (5) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en su definición.

A modo de sugerencia, y entre otras fuentes, puedes consultar el Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

o también revisar estas Definiciones de usuarios en cooperación al desarrollo.

Por otra parte, reflexiona, busca e investiga sobre estos otros conceptos más amplios, como temas a desarrollar. Indica tu elección en la sección de comentarios del blog.

La extensión del tema a desarrollar debe oscilar entre las 1.500 y 2.000 palabras aproximadamente.

Haz una propuesta de entre cinco (5) y diez (10) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en el desarrollo del tema propuesto.

Si localizas algún vídeo, audio, infografía, imagen, etc. que ayude a comprender estos términos, puedes compartirlo a través de Twitter usando siempre la etiqueta #TSyCD y haciendo las correspondientes menciones.

Una vez que hayas elegido algunos de los términos y el tema, debes definirlo y desarrollarlo en el documento colaborativo “Glosario de términos” creado en Google Drive, al que puedes acceder pulsando este enlace.

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El acceso al agua como estrategia de lucha contra la pobreza

He tenido la inmensa suerte de conocer, compartir ideas, proyectos, debatir y discutir sobre diversos aspectos de la Cooperación Internacional con Álvaro Hernán Montoya Ramírez, que es Ingeniero Agrónomo de origen colombiano,  Máster en Recursos Hídricos y Doctor en Ciencias Ambientales. Experto en Agua, Agricultura, Medioambiente y Cambio Climático y cuya trayectoria profesional se enmarca en la docencia y la investigación universitarias, la Cooperación Internacional, la Administración Pública y  la consultoría.

Recientemente prestó sus servicios en el Área de Medio Ambiente del Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI), al tiempo que colabora con varios grupos de investigación y centros de estudios en España y Colombia.

Le he invitado a que colaborase con un post, sobre el acceso al agua en los proyectos de cooperación internacional.

Álvaro H. Montoya Ramírez


Un largo (y aun inconcluso) camino  hacia el reconocimiento del agua como  derecho humano básico

Quizás por haber nacido y crecido en Colombia, un país privilegiado como muy pocos en cuanto a riqueza natural, pero al mismo tiempo -y en medida similar- tan duramente castigado por la inequidad social, en mi proceso de formación académica y desempeño profesional he tomado conciencia sobre la estrecha conexión existente entre medioambiente y desarrollo. Como bien recoge el Programa 21, emanado de la Cumbre de la Tierra de Río 1992,

Logotipo Cumbre de la Tierra

esta interacción es de doble vía: por un lado, un individuo o colectivo pobre, en su legítimo afán de subsistencia, puede hacer un uso insostenible de los recursos naturales y, por otro lado, el agotamiento de la base natural por cuenta de una actividad socioeconómica abusiva puede generar pobreza en la población, o agudizarla.

En mi tesis doctoral me propuse ahondar en el conocimiento de tal interacción. Concretamente, analicé el vínculo entre el acceso al agua y la pobreza rural en Colombia. Uno de los estudios de caso de la investigación consistió en evaluar el impacto generado por un proyecto de agua, saneamiento básico y seguridad alimentaria sobre la población objetivo, en términos de reducción de pobreza y rentabilidad financiera, económica y social. El proyecto había sido ejecutado en 2004 por Acción contra el Hambre – España con financiación de la AECID, en el marco de un paradisiaco rincón del Caribe. La estancia en terreno que este estudio llevó aparejada me brindó la invaluable oportunidad de palpar otras realidades de mi propio país, ciertamente desconocidas para mí hasta entonces  y, de paso, me introdujo de lleno en el campo de la Cooperación Internacional al Desarrollo y la Acción Humanitaria –tan apasionante como complejo-, al cual me he mantenido ligado por un espacio que ya va rondando los diez años.

En gran parte el fruto de esa experiencia es el que deseo compartir aquí, por invitación de mi amigo Fernando, con ocasión de la celebración del Día Mundial del Agua.

Logotipo Día Mundial del Agua

Esta disertación adopta una perspectiva algo más teórica y menos práctica que la de los colaboradores que me han precedido en este blog. Mi propósito con esta aportación es mostrar las múltiples vías a través de las cuales la disponibilidad de unos servicios hidráulicos apropiados condiciona el potencial de desarrollo y bienestar de cualquier persona o grupo humano.

Intento así, con un Enfoque Basado en Derechos, llamar la atención sobre el alto grado de responsabilidad que encierra para la comunidad internacional la garantía de provisión de tales servicios a la población desfavorecida de los países en vías de desarrollo, como un instrumento clave de solidaridad global.

El núcleo de este artículo coincide con un escrito publicado originalmente en 2013 por la revista Árbol de Tinta, editada por la Universidad de Ibagué (Colombia) pero situado en el actual contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que rigen la Agenda Internacional de Desarrollo entre 2015 y 2030.

Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS

  1. INTRODUCCIÓN

A día de hoy, para cualquier persona mínimamente informada, oír hablar de la abundancia de agua en la Tierra e, incluso, de su presencia en otros planetas, satélites y cuerpos del sistema solar (y del universo), así como de su condición imprescindible e insustituible para todas las formas de vida conocidas, incluida la humana, resulta redundante y, quizás precisamente por ello, hasta anodino.

A fuerza de costumbre, frases tan trilladas como que “el agua es vida”, terminan convirtiéndose en expresiones vacías de contenido que, a la larga, ya no consiguen transmitir con igual fuerza la irrebatible idea originaria que encierran. Sin embargo, de ningún modo ese aparente carácter elemental debería ser interpretado como una pérdida de vigencia en el tiempo.

Por otro lado, visiones, por desgracia aun no del todo superadas, como aquélla que se refería al agua como un ‘recurso natural renovable’, que si bien es ajustada en el sentido literal del término, también es cierto que ha conducido –y sigue conduciendo- a esquemas de gestión inadecuados, caracterizados por el despilfarro y el maltrato de los que ha sido objeto este recurso, tan esencial para la vida, tal como se ha pregonado hasta la extenuación.

No obstante, hay que reconocer que hasta aquí nos seguimos moviendo en el predecible terreno de las obviedades, de las “verdades de Perogrullo”, de los lugares comunes que, al igual que las frases de cajón, con el tiempo, en poco o nada contribuyen a formar conciencia sobre la enorme importancia del agua, y la impostergable necesidad de manejarla con juicio. Con inteligencia.

Dentro de dicho propósito, aquí en lo sucesivo se pretende aportar una revisión que, a su vez, dé lugar a una reflexión, en torno al papel que puede jugar el agua o, más exactamente, el acceso a agua segura [1], como estrategia de lucha contra la pobreza. A tal efecto, y dada la restricción de espacio, se omitirán cifras y estadísticas que, si bien, podrían reforzar los argumentos, se hallan profusamente disponibles en numerosas fuentes, tanto en soporte editorial como electrónico, y al alcance de cualquier lector/a interesado en la temática.

Para entrar en materia, conviene sentar la noción misma de pobreza, más allá de su percepción más o menos intuitiva. En palabras del filósofo y economista Amartya Sen, premio Nobel de Economía 1998 y precursor del concepto de Desarrollo Humano, la pobreza puede entenderse como la “privación de las libertades fundamentales de que disfruta el individuo para llevar el tipo de vida que tiene razones para valorar”. Resulta claro entonces que pobreza es mucho más que insuficiencia –o carencia- de renta sino que, más bien, este problema multidimensional ha de ser entendido como deficiencia de capacidades, por parte de individuos y colectivos, para poder llevar adelante una vida digna.

Desde esta óptica, procede ahora establecer vínculos entre agua y pobreza, los cuales abarcan desde salud y educación, hasta cultura y religión, tal como a continuación pasa a comentarse:

  1. INTERACCIÓN AGUA-POBREZA

Para empezar, qué duda cabe acerca del carácter irremplazable del agua limpia y suficiente para preservar la salud humana, con fines de hidratación, alimentación e higiene. A pesar del constante progreso observado durante las últimas décadas, aun lucen escandalosos los datos de morbilidad y mortalidad –gástrica, respiratoria, cutánea-, ligados al inadecuado acceso a agua potable y saneamiento básico en extensas zonas de países en vías de desarrollo y, de modo más acusado, en entornos rurales y peri-urbanos.

Sobra decir que una salud precaria limita el potencial -escolar primero y laboral después- de cualquier sujeto; por lo cual el acceso a agua segura supone un requisito sine qua non para atacar la propagación intergeneracional de la pobreza, o sea, esa falaz ‘predestinación’ a vivir en medio de la privación.

En estrecho vínculo con el aspecto sanitario, la insalubridad característica de muchas infraestructuras escolares (colegios), por falta de servicios idóneos de agua y saneamiento, atenta contra la misión formadora que éstas deberían cumplir, reforzando así el círculo vicioso de la pobreza: un niño pobre no cuenta con las garantías locativas mínimas para desarrollar las habilidades y destrezas que luego le permitirían modificar positivamente su situación.

En tal orden de ideas, resulta llamativo observar cómo la ausencia de baterías sanitarias segregadas por sexo, llega a imponer un severo obstáculo para la entrada de las niñas a la escuela en determinados entornos socio-culturales como el musulmán, por ejemplo. Esto repercute, pues, en una fuerte merma de las capacidades de la mujer, desde la infancia misma.

Queda así al descubierto un evidente nexo entre agua, pobreza y género. Se habla mucho de la ‘feminización de la pobreza’, entendida como una incidencia desproporcionada de la pobreza entre la población femenina. Al margen de divergencias conceptuales sobre la validez del término, es innegable que la mujer se relaciona con el agua de un modo particular, diferente al varón y, en consecuencia, desempeña un rol específico como administradora, usuaria y proveedora de agua, tanto en la familia como en la comunidad.

En lugares aquejados por deficiente suministro hídrico, el acarreo de los volúmenes de agua necesarios para intentar satisfacer el consumo humano y el uso doméstico de la familia -lo cual no siempre se consigue-, es una tarea que recae casi en exclusiva sobre la mujer, desde muy temprana edad: caminatas kilométricas de varias horas diarias, soportando un peso físico en ocasiones desproporcionado.

Mujeres acarreando agua

Así, la mujer se ve excluida del espacio escolar como niña, y del mercado laboral como adulta, y hasta expuesta a riesgos sobre su integridad personal (lesiones, agresiones, violaciones). Tan asimétrica responsabilidad retroalimenta la ‘feminización de la pobreza’ y, a la larga, induce sometimiento y falta de autonomía para la mujer.

Al hilo de lo que ha dado en denominarse ‘empoderamiento de la mujer’, durante la última década se ha llamado la atención sobre los incuestionables beneficios que aporta el adecuado acceso al agua con fines productivos, a nivel de hogar o minifundio, para mujeres pobres, habitantes de zonas rurales y peri-urbanas. Estas actividades económicas consisten en producción de bienes y prestación de servicios a baja escala, y se traducen principalmente en generación de renta y empleo, y seguridad alimentaria; y son extensibles a otros grupos vulnerables, tales como pequeños campesinos o minorías étnicas.

Esta mirada alternativa al potencial productivo del agua complementa la visión tradicional del recurso como insumo indispensable para todos los sectores extensivos con fines comerciales (agricultura, ganadería, industria, energía, minería, comercio, turismo), con su efecto dinamizador sobre el conjunto de la economía, que puede abarcar generación de renta y empleo para amplias capas de población en situación de pobreza; además de la redistribución de riqueza que puede operar el Estado a través de servicios sociales financiados vía impuestos, regalías y divisas provenientes de tales actividades productivas.

  1. DERECHO AL AGUA Y AGENDA INTERNACIONAL DE DESARROLLO

A lo largo del presente siglo, este entramado de interrelaciones entre agua y pobreza ha originado un fuerte movimiento social, académico y político, que propugna el reconocimiento del agua como derecho humano básico, como quiera que el acceso a agua segura condiciona la satisfacción de otros tantos Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), empezando por el propio derecho a la vida, la salud o la alimentación, hasta el derecho a la cultura o la práctica religiosa, pasando por el derecho a la educación o el trabajo.

De este modo, se habla de que toda persona, por el solo hecho de serlo, debe disponer de, al menos, un volumen de 20 litros diarios de agua limpia

Bidón de 20 litros de agua

 

para satisfacer sus requerimientos más esenciales, a un precio asequible, o incluso gratis en caso de no poder sufragarlo. Por desgracia, esta iniciativa ha chocado con la férrea oposición, más o menos velada, de fuertes grupos de presión, tales como lobbies empresariales que visualizan el agua más como mercancía que como derecho. Viendo el actual panorama mundial, todos, como especie humana, hemos de entonar un sonoro mea culpa, al admitir que aun nos situamos demasiado lejos de honrar este ineludible compromiso moral.

Con todo, no deberían ignorarse pasos tan significativos como la declaración del agua potable y el saneamiento básico como derecho humano esencial, por parte de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 2010. Otro debate sería su implementación mediante políticas concretas.

También en el seno de la ONU, al igual que de gobiernos nacionales, centros de pensamiento y organizaciones de la sociedad civil, existió un alto grado de consenso en torno al rol protagónico que jugaba el agua en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el mayor pacto global de lucha contra la pobreza alcanzado hasta entonces en la historia de la humanidad, pese a las múltiples –y a menudo justificadas- críticas de que fueron objeto.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tomaron el relevo a los ODM, una vez se agotó el horizonte de implantación de éstos, al concluir el año 2015, con la vista puesta en los quince años subsiguientes, esto es, hasta 2030. Es justo admitir que en su concepción, diseño y estructura la comunidad internacional realizó genuinos esfuerzos por capitalizar los aprendizajes derivados de los ODM. Aun así, esta Nueva Agenda de Desarrollo Sostenible configurada por los ODS no se halla exenta de cuestionamientos, que no se pretende aquí discutir.

Lo que sí procede ahora es llamar la atención sobre el carácter decisivo que, en mayor o menor medida, unos servicios de agua adecuados encierran para el cumplimiento de todos los ODS, más allá de que sólo uno de ellos (el número 6) se ocupe explícitamente del sector de agua potable y saneamiento básico.

Esta afirmación es evidente para, al menos, los primeros quince objetivos (de un total de 17), y se sustenta en los razonamientos previamente expuestos: ¿acaso cabe alguna duda sobre las múltiples y complejas interrelaciones que conectan al agua con las metas trazadas en materia de renta, alimentación, salud, educación, género, energía, empleo, industria, infraestructura, equidad, habitabilidad, producción, consumo o medioambiente? Seguramente no.

IDEA FINAL

Ya para finalizar, sólo resta sugerir la adaptación de estas ideas, quizás algo genéricas, al contexto socioeconómico y medioambiental de cada país, zona o comunidad, lo cual pasa necesariamente, por un lado, por el análisis de los determinantes de la pobreza, y por la evaluación del estado de los recursos hídricos, por otro; todo ello a fin de incorporar la lucha contra la pobreza como criterio central dentro de la gestión del agua en un entorno concreto. Cabe pues esperar que el aprovechamiento racional de los recursos naturales incluido, como no, el agua, constituya una estrategia efectiva para mejorar las condiciones de vida de miles de millones de seres humanos en todo el mundo.

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[1] Condiciones apropiadas de cantidad, calidad y disponibilidad.

Día del cooperante: Ser cooperante, ¿se hace o se nace?

Todos los 8 de septiembre, los actores de la Cooperación Española conmemoran el Día del Cooperante en honor a los y las profesionales que trabajan por el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza junto a las poblaciones más vulnerables del planeta.

La fecha elegida para esta celebración hace también honor al día -8 de septiembre de 2000- en el que los dirigentes del mundo se reunieron, en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, para aprobar la Declaración del Milenio. Comprometieron así a sus países con una nueva alianza mundial, la primera en la historia para reducir los niveles de extrema pobreza, para alcanzar una serie de objetivos a cumplir en los próximos años, los conocidos como los Objetivos de Desarrollo del Milenio. ​

Iñaki Sainz de Rozas Pertejo, estudió Geografía e Historia en la Universidad Complutense de Madrid, con una especialización posterior en los nacionalismos balcánicos y postsoviéticos.

Cooperante Iñaki Sainz de Rozas

En esta entrada, Iñaki, nos cuenta sus primeros pasos en Cooperación y hace una retrospectiva de sus orígenes y  de su amplia y dilatada experiencia en diversos continentes gestionando distintos tipos de proyectos.

Iñaki Sainz de Rozas Pertejo se une a la Comunidad de Aprendizaje de esta asignatura: Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD


Los orígenes

Pues, los que habíamos nacido en el “Neolítico”, debíamos hacer el Servicio Militar Obligatorio,  o el Servicio Social Sustitutorio en su lugar. Ese fue mi caso, para hacer el Servicio Social Sustitutorio yo había sido asignado a un puesto de ayuda en carretera de Cruz Roja cerca de mi lugar de residencia, pero pensé que, por mi formación, podría encajar mejor en el Departamento de Cooperación Internacional.

Tras ponerme en contacto con Fernando Cuevas en el verano de 1999, y explicarle mi caso, solicitamos entre los dos el cambio de expediente dentro de Cruz Roja, y tres meses más tarde, el 27 de Septiembre de 1999, ¡voilá! empecé mi Objeción de Conciencia en ese Departamento y por tanto mi inmersión en el mundo de la Acción Humanitaria.

Mi carrera desde entonces se ha dividido en varias fases. En un primer momento estuve ligado a Cruz Roja durante cuatro años entre el trabajo en la Oficina Central y una primera misión en El Salvador.

Posteriormente trabajé en Ciudad Juárez (México) para organismos del Gobierno Federal mexicano y con organizaciones locales.

Después me reincorporé a Cruz Roja entre 2005 y 2012. Y desde entonces he trabajado con la organización Acción Contra el Hambre en Líbano

Mapa de Líbano

 y en marzo de 2016 he vuelto a Malawi por segunda vez.

Mapa de Malawi

Además he trabajado en otros países como Zambia, República Sudafricana, Namibia y en el  sureste asiático en Pakistán.

Mapa de Pakistán

Gestionando Proyectos

Yo siempre he gestionado proyectos pues los que tenemos una formación no técnica, somos considerados generalistas, y a lo que, en un principio, podemos aspirar es a la gestión de proyectos y de los fondos con los que financiar dichas actividades.

Gestión de proyectos

El trabajar en una organización generalista como Cruz Roja me permitió implicarme en proyectos de diferente naturaleza: Agua y Saneamiento, Salud, Desarrollo Comunitario, Medios de vida, Seguridad Alimentaria, etc.

Pero poco a poco me he ido especializando en proyectos de Seguridad Alimentaria, Medios de Vida, Generación de Ingresos, y reparto de dinero, y últimamente también me he implicado en la identificación de estrategias sectoriales.

Me ha permitido tener una versión más integradora de la Acción Humanitaria y de la Cooperación al Desarrollo. Y agudizar el análisis de los factores que potencian la vulnerabilidad de las poblaciones a las que apoyamos, algunos de los cuales tenemos la capacidad de revertir pero, en otros casos, su solución escapa fuera de nuestro alcance.

Desde mi punto de vista considero que el cambio generado en las poblaciones locales por un proyecto de Cooperación al Desarrollo está basado en procesos de aprendizaje de nuevas formas de vida; técnicas agrícolas; hábitos alimenticios; hábitos higiénicos, etc.

Por eso es importante tener en cuenta que el impacto de estos procesos requiere su tiempo. Por poner un ejemplo  “la gente no se lava las manos porque los agentes sociales les digamos varias veces que es bueno lavarse las manos” (¿cuántas veces nos decían de pequeños que no hiciésemos ruido al beber, y nosotros seguíamos sorbiendo del vaso?), si no que todo cambio requiere un proceso de aprendizaje y acompañamiento para supervisar la puesta en práctica de los nuevos hábitos y corregir posibles fallos y errores.

También es importante tener en cuenta que las soluciones que propondremos deberían apuntar hacia una sostenibilidad duradera en el tiempo, para lo cual por un lado es necesario buscar soluciones sencillas con las que la población esté familiarizada o pueda estarlo en un periodo corto de tiempo, y además analizar todos los factores (culturales, económicos, sociales, etc.) que podrían menoscabar esta sostenibilidad.

Proyectos agrícolas

Recuerdo que con el fin de fortalecer las actividades agrícolas locales, en una ocasión repartimos bombas de riego manuales entre los agricultores, el proyecto había sido apoyado por el Ministerio de Agricultura local y de hecho había sido una petición de los beneficiarios, que sabían de la existencia de dichos sistemas de riego y pensaban que era la solución para fortalecer su producción.

Pakistán. Registro de beneficiarios

Durante el primer año, tras las distribuciones de las bombas de riego, todo el proyecto fue viento en popa, las familias incrementaron su producción y el donante estaba encantado con ver los campos de maíz rebosantes. Sin embargo al identificar la solución con los beneficiarios, no tuvimos en cuenta la vida media de una bomba de riego, el desgaste de las piezas por su uso prolongado, ni la posibilidad de encontrar piezas de recambio en las proximidades de las aldeas donde trabajamos.

Al identificar el proyecto supimos que las piezas de recambio se vendían en la capital del país (a 100 kms. de distancia) y pensamos que los beneficiarios se podrían organizar para ir a comprarlas. Pero en nuestro razonamiento no tuvimos en cuenta los hábitos de vida locales, las rentas medias y el coste de la vida. Cuando cerramos el proyecto y empezaron a surgir los primeros problemas con las piezas, supimos que los agricultores no estaban dispuestos a hacer más de 40 Km de distancia y emplear más de un día en comprar los recambios. 40 kms. era el trayecto que un agricultor podía recorrer en un día en autobús para poder regresar en el mismo día a su aldea. EL recorrer mayores distancias significaba una mayor inversión en el viaje (mayor coste de transporte y coste para pernoctar), además suponía que el agricultor iba a desatender su ganado o sus actividades agrícolas durante al menos 48 horas, sin que le asegurase nadie que podría regresar a la aldea con las piezas de recambio o que debería emplear al menos otros dos días para recoger las piezas encargadas al proveedor.

Estos gastos y el tener desatender sus predios agrícolas suponían un riesgo que no podían permitirse los agricultores, por miedo a robos, y a otros factores, así que tras la finalización del proyecto y tras nuestra marcha de las aldeas, a medida que las bombas de riego se fueron estropeando, los agricultores regresaron a sus viejas formas de riego y a su agricultura de subsistencia.

Limitaciones

Como digo es importante saber que la ayuda a la Cooperación y la Acción Humanitaria no es una panacea con la que acabar con todos los males que acucian a las poblaciones vulnerables, si no que nuestro alcance es limitado, y es importante tener esto presente en determinados contextos, donde el peso de las tradiciones, la cultura o del sistema político nos impide un desarrollo de soluciones más pragmáticas (Pakistán, Afganistán, etc.)

Distribución de insumos agrícolas y ganaderos en Sindh (Pakistán)

Personalmente en Pakistán me costó tiempo admitir que el apoyo que prestaba al desarrollo de las poblaciones rurales (y en especial al de la mujer) se veía limitado por factores (religiosos, culturales, políticos y económicos) que estaban fuera de mi alcance, y eso supuso un desgaste emocional y psicológico importante, que la exigencia del trabajo en esos momentos no me lo permitía.

En este sentido es importante saber cuáles son nuestros limitantes anímicos y físicos, pues desgraciadamente no solemos estar preparados para trabajar en cualquier ambiente, y el ser demasiado ambiciosos en nuestras primeras misiones puede generar un desgaste físico y psicológico importante que nos ponen en riesgo a nosotros a nuestro equipo y al trabajo realizado. Países con situaciones complejas como Irak, Afganistán o Pakistán deben ser destinos para personas con cierto recorrido a sus espaldas, por el bien de la persona cooperante y por el bien de la organización.

Mi experiencia me ha enseñado, además, a saber que en muchas ocasiones las soluciones a los problemas de las poblaciones a las que apoyamos, se encuentran a la vuelta de la esquina. Con esto quiero decir por un lado que hoy en día casi todo está inventado, no estamos aquí para “inventar la rueda”, sino para aprender de experiencias anteriores, en el entorno donde nos desenvolvemos, que hayan tenido éxito y que, a través de nuestra acción, podamos mejorar su eficacia y eficiencia.

Líbano. Limpieza y desbroce de espacios públicos

Y por otro, que no es necesario importar soluciones endógenas para solucionar problemas locales, pues traer soluciones externas generará un gasto tecnológico, económico y un consumo de tiempo que en ocasiones no es asumible ni por la organización ni por el beneficiario. Todo lo contrario, en la búsqueda de la solución debe intervenir el beneficiario con el fin de facilitar su aprendizaje y su empoderamiento de la solución, que permita una sostenibilidad de la misma en el tiempo.

Antes de importar modelos de vivienda a la selva centroamericana, prefiero diseñar un modelo de casa más modesto con los beneficiarios, más acorde con sus medios de vida y sus capacidades financieras que permitan un mantenimiento adecuado.

El diseño de una solución en equipo, ayudará a ganarnos su empatía, conocer mejor las causas de su vulnerabilidad y a que los beneficiarios se adueñen y apropien de la solución con el fin de que sea más sostenible social y financieramente. En este sentido siempre es bueno que los beneficiarios tengan una aportación al proyecto, en forma de mano de obra, materiales, etc.

EL ser humano siempre valorará más aquello que le ha supuesto un coste, que aquello que se lo hayan dado de manera gratuita.

Para ir acabando

Por último quería recalcar que hoy en día es fundamental el conocimiento de idiomas para poder desarrollarse en este campo, ya no solo para abrir el ángulo de acción entre países anglófonos, francófonos, lusófonos, etc. sino porque el dominio del francés, del inglés y de otra lengua (árabe, swahili; etc.) permitirá el acceso a herramientas de trabajo en esos idiomas que de otra manera nos está vetada.

Alfabeto swahili

El aprendizaje de lenguas locales además de facilitar el trabajo en numerosos países nos aportará un mayor acercamiento a las poblaciones a las que queremos ayudar y a los equipos de trabajo locales. Es importante saber que en muchos casos nuestro trabajo depende de los equipos locales de trabajo que son los intermediarios entre nosotros y los beneficiarios, y que son nuestros ojos y oídos en el terreno. Yo suelo decir a mis equipos que yo estoy aquí para facilitar su trabajo, que ellos conocen a su gente y saben lo que necesitan y que en muchos casos yo soy un simple facilitador. Al igual que es bueno que el beneficiario se apodere del proyecto, también es bueno que el trabajador social se haga con el proyecto y que las soluciones a los problemas encontrados durante la ejecución del proyecto se trabajen en equipo. Que el equipo local no sienta que trabajan en una organización jerarquizada, si no que ellos vean que son partícipes en el desarrollo del proyecto y en la búsqueda de soluciones. La pérdida de interés hacia el proyecto por parte de los equipos locales solo puede ir en detrimento del proyecto.

Líbano. Limpieza de espacios públicos mediante actividades de “Cash for Work”

Es necesario, además, respetar los protocolos de seguridad establecidos por la organización para la que trabajamos, así como los hábitos tradicionales, la cultura y las formas de relación personal existentes, allá donde uno vaya. Esto parece obvio, pero tras 14 años de experiencia en el terreno os puedo asegurar que me he topado con todo tipo de situaciones bastante serias y embarazosas que, normalmente, estaban generados por una actitud errónea del delegado o del expatriado y que, no solamente dañaron la imagen del cooperante, si no de la institución a la que éste representaba, y ese tipo de heridas cuesta mucho resarcirlas.

Yo siempre digo que nosotros somos los representantes de la organización para la que trabajamos las 24 horas del día en nuestro lugar de destino, y eso hay que tenerlo en cuenta tanto para tomar decisiones profesionales como en nuestra vida privada, especialmente si nos encontramos en entornos complejos o aislados (la población local no nos conoce por nuestro nombre, si no por ser la persona de la organización para la que trabajamos).

Es necesario tener en cuenta que lo mejor para nuestra seguridad, y la de los equipos, es pasar desapercibido. Os puedo asegurar que en Pakistán fuera de mi equipo, nadie supo nunca que yo era europeo, pues me dejé barba e iba vestido a la manera local, que por otro lado era la mejor solución frente a los 52C que teníamos en verano. De esta manera, además, me gané la empatía de mi equipo y la de los beneficiarios.

Creo  que es práctico la especialización de las personas profesionales de la Cooperación, pero pienso que siempre hay que dejar una puerta abierta para poderse adaptar a los cambios que puedan venir en un futuro, y una sobrespecialización puede dificultar dicha adaptación, porque estás encasillado, o te encasillan, o por otras razones…

Lo que es fundamental hoy en día es la formación continua, con el fin de conocer las últimas herramientas y metodologías. El desarrollo de la Acción Humanitaria y la Cooperación al Desarrollo ha sido vertiginosa durante los últimos 20 años, incorporando herramientas nuevas que hacen más eficiente y eficaz el trabajo. Es recomendable estar al día de estas metodologías mediante cursos presenciales o en línea.

La experiencia personal me ha enseñado, que es difícil compaginar esta profesión con una vida familiar: o la pareja entiende y comparte nuestros objetivos y está dispuesta a sacrificar su vida profesional para acompañarnos o a pasar temporadas alejados el uno del otro; o somos célibes y nos mantenemos en un régimen ascético (todavía no conocí a nadie).

Si no entramos en ninguno de los casos anteriores, se avecinan nubarrones… Y ese desgaste emocional, os lo aseguro, pasa factura en el terreno. Porque como dicen en México: “amores de lejos, amores de pendejos” o “parejas de lejos, parejas de cuatro”.

En fin, fuera de bromas, creo que es importante también poder cubrir las necesidades anímicas de cada uno, especialmente cuando uno está trabajando en contextos complejos durante periodos prolongados, la falta de ese afecto o los problemas personales generados por una relación equívoca, puede afectarnos en el trabajo.

Seguridad de los cooperantes

Durante los últimos años hemos tenido varios ejemplos de este tipo de ataques, en el Sahel africano, Somalia, Yemen y Siria. Este tipo de acciones han ido dirigidas tanto contra personal local (los casos más comunes) como contra personal expatriado, en definitiva, contra personal humanitario.

Además con el desarrollo de las tecnologías y los satélites de alta definición, los bombardeos selectivos desde el aire, protagonizado por tropas regulares, se han multiplicado. El incremento de este tipo de ataques ha repercutido en el desarrollo de misiones humanitarias. Durante los últimos años se han denunciado bombardeos aéreos de misiones humanitarias en Siria, Afganistán, y un largo etc.

Por esta razón algunas organizaciones han optado por retirarse de algunas regiones, reestructurando su estrategia de acción a entornos más seguros. Otras han optado por operar únicamente con personal nacional, o enviar expatriados de origen y cultura parecida a la del lugar de operaciones, con el fin de reducir los riesgos.

Para evitar este tipo de riesgos en mi opinión habría que actuar en diferentes ámbitos:

  • Ámbito institucional las organizaciones internacionales, con Naciones Unidas a la cabeza, debería informar y negociar con las autoridades locales, tanto civiles como militares, sobre las acciones a desarrollar y sobre la creación de entornos más seguros para la acción humanitaria. Las vías de comunicación, en estas negociaciones, deben alcanzar a los dirigentes locales y los líderes de las tropas irregulares. Creo que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) es una institución con un bagaje amplio en este tipo de acciones, con más de 150 años de experiencia negociando con los bandos en conflicto para asistir a la población afectada por los conflictos.
  • Ámbito de los profesionales sobre el terreno que deberíamos en primer lugar saber a qué entornos hemos sido destinados y quienes son los bandos en conflicto, conocer los usos y costumbres locales, con el fin de evitar asperezas y suspicacias, y mantener unas normas de visibilidad adecuadas con el fin de salvaguardar nuestra identidad.

Recuerdo que el edificio donde yo tenía mi oficina en la ciudad de San Vicente (El Salvador) lo había construido 15 años antes el CICR durante los años del conflicto civil que asoló aquel país, para ser un hospital. El edificio conservaba en el tejado, desde entonces, una “cruz roja” (símbolo protector) pintada de grandes dimensiones para que pudiese ser identificada por los bandos enfrentados durante sus bombardeos a la ciudad.

Sin embargo durante mi estancia en la ribera del Indo en Pakistán, se nos aconsejó tener un perfil bajo de visibilidad (únicamente los vehículos, pero no los edificios) con el fin de evitar el riesgo de que pudiésemos ser potenciales objetivos de secuestro.

Como trabajadores en entorno de riesgo, además, deberemos exigir a las entidades que nos contratan un “briefing de seguridad previo a nuestro traslado al lugar de operaciones mediante el que nos detallen la situación en la que se encuentra la región donde desarrollaremos el trabajo; el tipo de comunicación con los actores locales; los sistemas de comunicación y la estrategia de seguridad existente (en el que se incluyan, además, las medidas tomadas en el lugar de trabajo como en el lugar de residencia)  y el plan de emergencia en caso de tener que salir de la región.

Los planes de seguridad deberían incluir además el despliegue de un equipo sobre el terreno que se encargue de monitorizar la situación, comunicando a los equipos operacionales cualquier riesgo o cambio inesperado, con el fin de asegurar su integridad; de analizar y aprobar las infraestructuras elegidas como oficina o residencia del personal humanitario; de dar seguimiento diario a los desplazamientos del personal humanitario, con el fin de asegurar su integridad durante los trayectos y las visitas; y de actualizar periódicamente la estrategia de emergencia de acuerdo a la situación sobre el terreno.

Si la organización para la que vamos a trabajar no despliega, como mínimo, este tipo de medidas en zonas de conflicto o de riesgo, deberíamos plantearnos seriamente nuestro desplazamiento. Dar un paso atrás, a veces, evitará que asumamos riesgos inútiles.

Algunas instituciones además proveen de un “Emergency box”, en el que se incluyen artículos de primera necesidad para el caso de que, el personal operacional se quede aislado por un empeoramiento repentino de la situación.

Por último en nuestro caso deberíamos, apoyar en la elaboración de los planes de contingencia de la zona de operaciones y asegurar sobre la fiabilidad del personal contratado, a través de cartas de referencia; etc., y sobre su comportamiento durante la ejecución de las actividades humanitarias, cumpliendo estrictamente las normas de seguridad y evitando demostraciones partidistas que pongan en riesgo la operación.

A pesar de todo, ejecutando éstas y otras prácticas de seguridad, no estamos exentos del riesgo que nos rodea en regiones con entornos volátiles, por lo que es importante mantener cierta perspectiva analítica con el entorno que nos rodea, y evitar caer en los relajamientos de las costumbres que la familiaridad con el ambiente pueda provocar, tanto en nosotros como en el personal a nuestro cargo. Además de mantener comunicación constante con la Unidad de Seguridad para informar sobre los cambios súbitos observados en el terreno y coordinar la evacuación del personal humanitario, si fuera necesario.

El objetivo de toda planificación en seguridad es evitar tomar riesgos estériles que conduzcan a situaciones que no tengan vuelta atrás o sean difíciles de revertir.

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Recibimos a un periodista en el terreno

Jesús Matsuki es un periodista / comunicador que ha ido simultaneando su vida profesional y personal entre el periodismo y la labor social. En el ámbito del periodismo ha desarrollado principalmente su faceta en la radio -informativos, magazines, deportes…- tanto en redacción, coordinación como dirección y conducción de programas. En su faceta de comunicación, ha trabajado para empresas e instituciones -en la actualidad en el Ayuntamiento de Madrid, en calidad de portavoz de tráfico para las principales emisoras de radio y televisión de Madrid-.

Su labor social le ha llevado a pasar por “El teléfono Dorado” de Mensajeros de la Paz, Fundación RECAL -ayuda a personas con drogodependencias-, Grupo Amás -personas con discapacidad intelectual-, MUJ -jóvenes en riesgo de exclusión social-… hasta que decidió dar el salto a la cooperación internacional. Tras un periodo de formación (Máster y otros cursos), inició su colaboración como voluntario en las oficinas centrales de Cruz Roja, en el departamento de Cooperación Internacional -labores de administración, técnicas y de comunicación-.

Dio el salto a Calcuta (India) de la mano de una fundación, donde coordinó dos proyectos. A su vuelta a España se enroló como técnico de proyectos de Manos Unidas, en el departamento del sur de la India. Para Jesús, el acceso a la información es un derecho fundamental y fuente de ayuda imprescindible para las personas en riesgo de exclusión.

Jesús se une a la Comunidad de Aprendizaje de esta asignatura: Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD


¿Se avecina el desastre o la oportunidad? Entre estos dos resultados hay un gran abanico de opciones como tipos de grises hay entre el blanco y el negro. De nuestra capacidad de gestión dependerá qué tonalidad obtendremos. Empezaremos decodificando las labores que llevaréis a cabo:

La primera y fundamental, de relaciones públicas. La segunda, de portavocía. En este artículo me centraré en la primera labor, que es, a mi juicio, la más importante y sin duda os dará las claves de base para poder enfrentarse a la portavocía.

 

 

Podría pedirle a Fernando Cuevas -quien me pidió esta colaboración- que me diese 100 hojas y horas y horas de vídeo para hablar de la comunicación en una ONG, pero creo que centrándonos en un ejemplo concreto de algo que puede llegar a pasaros, será más formativo y sobre todo práctico. Veamos el ejemplo:

Trabajamos para la ONG “Estoesunejemplo”. Somos una organización -da igual el tamaño o volumen de proyectos que realiza- ejemplar en cuanto a la gestión técnica y financiera y nos indican desde las oficinas centrales que se dirige a nuestro proyecto el periodista “Johny Plumillas”, del diario escrito “El Parlanchín”.

Contentos porque un periodista va a escribir sobre nuestro proyecto, le recibimos y le damos a conocer todo: contamos qué hacemos, visita nuestras oficinas, conoce a los beneficiarios… Se marcha y quedamos a la espera. Todo ha ido bien -pensamos-: Visibilidad para nuestro proyecto -y por ende para los receptores de la ayuda-, nuestra organización…Pasan unos días y para nuestra sorpresa leemos uno de los siguientes titulares:

Nos sentimos abandonados desde España -relatan trabajadores de “Estoesunejemplo”

Sí, este y el resto de titulares van a ser negativos…¡Sorpresa! Para no aburriros con teoría básica del proceso de comunicación, a través de estos titulares negativos repasaremos los elementos de la comunicación en lugar de daros la teoría en torno a ello. En nuestro primer error, hablamos de un problema con el EMISOR.

En todo proceso comunicativo hay un emisor y un receptor, que en el momento que establecen un diálogo intercambian las posiciones. Veámoslo en el ejemplo:

Nosotros somos conscientes de que nuestro proyecto está bien gestionado. Le hemos explicado y contado con detalles. Además, no malgastamos ni un céntimo, cumplimos con las actividades, los indicadores, se resuelven los problema pero Johny solo habla de eso en su noticia… ¿Por qué?

Tenemos que ser conscientes de nuestro papel de EMISORES en este proceso de comunicación. Veamos por tanto en cuáles hemos fallado nosotros, que es lo que está a nuestro alcance:

  1. Un periodista en el terreno es un periodista 24 horas al día, al igual que un cooperante representa a su organización los siete días de la semana, 365 al año. Lo que le cuentes mientras os tomáis un refresco, al acabar el día, también cuenta.
  2. ¿Hemos preguntado a la sede qué clase de periodista es? La mayor parte de los periodistas buscan contar lo que ven y escuchan, pero como las meigas, periodistas malos o gente sin preparación ni oficio que buscan el escándalo donde nos los hay, haber…haylos.

(La labor del periodista se ha vuelto más invisible. Una cámara nos pone en alerta, pero… ¿se nos haría extraño ver un teléfono encima de la mesa mientras comemos?).

Pero podría ser peor el titular: Estoesunejemplo no nos da las semillas” -reportan beneficiarios de sus programas-.

En esta situación, el emisor es el beneficiario al que el periodista decide preguntar.

Surge la duda maliciosa: ¿Debiéramos elegir bien al beneficiario? ¿Prepararlo? De manera rotunda: NO. Cualquier periodista es consciente que le vas a poner en contacto con personas muy agradecidas y felices por tu labor, por lo que le preguntará también a otras para contrastar.¿Qué podemos hacer? Ser sinceros. Damos por hecho que nuestra ONG Estoesunejemplo es buena en la gestión, por lo que podemos decir que la mayor parte de las personas están contentas con los resultados, hablarle de los casos de más éxito y también de las dificultades. Así, al encontrarse con ellos no tendrá la sensación de que alguien le ha vendido una realidad dulcificada o que le han intentado engañar.

Son solo algunos ejemplos de los posibles errores que podrían haber sido solventados con PREPARACIÓN. Palabra que debe grabarse a fuego en nuestras mentes.

“Los indicadores femeninos son nuestra prioridad” –Reportan desde la ONG “Estoesunejemplo”.

Se te ocurrió decir al periodista “los indicadores de género son nuestra prioridad”. A ti te parecía un titular excelente. Posicionaba a tu organización como un referente. Una vez leída la publicación, te percatas del error del periodista al transcribir el mensaje. Además, tus amigos y familiares te llaman y dicen que ni siquiera ellos han terminado de leer el artículo. Les parece más complicado que barrer una escalera hacia arriba.

Johny Plumillas ha redactado, como bien podía, lo que le has contado. Él no ha sido tanto el problema. Aquí no hemos pensado en el RECEPTOR. La persona que recibe nuestro mensaje, que son dos: El periodista y la audiencia. ¿Qué podríamos haber preparado antes?

  1. No dar por hecho que el periodista lo va a traducir. No tiene porqué. Puede que llegue tarde a otro reportaje y se limite a contar simple y llanamente lo que le digas. Aquí el receptor es el periodista y también debiéramos haber pensado en él. No hemos preguntamos tampoco a la sede central si se le había explicado el proyecto para que pudiera entenderlo. Desconocemos el nivel de conocimientos de esta persona sobre cooperación y los procederes. ¿Es periodista especializado en información de corte internacional? ¿Conoce el ámbito social?
  2. Aunque hubiese sido el titular: “Los indicadores de género…” debiéramos haber preguntado en qué medio va a publicarse. Si está dentro de nuestras posibilidades técnicas, leerlo (todo está online ya) y preguntar al público al que va dirigido. Si fuese una publicación especializada, aún podría tener cabida, pero en un medio generalista… Los lectores o la audiencia del medio son nuestros receptores. Básicamente: “Que lo puedan entender hasta tus abuelos”.

Esta situación podría catalogarse también como un problema del emisor, pues somos nosotros los que emitimos la información confusa.

Sin titular

No hay noticia, reportaje o crónica porque no hemos tenido en cuenta el CANAL (el medio físico por el que se transmite el mensaje).

Hoy casi todos los medios son totalmente audiovisuales: No hay periódico sin web o redes sociales que le posibiliten la publicación de vídeos, audios, fotografías, etc. Eso no es óbice para que no intentemos facilitar la labor del periodista acorde al medio para el que trabaja: Si es una radio, buscarle ubicaciones con buena cobertura para sus conexiones, una televisión necesitará de lugares en los que poder grabar de manera segura y con imágenes que puedan enriquecer su reportaje o noticia, etc.

¿Qué ocurriría si Johny trabajara para la radio, hiciésemos una conexión con su emisora y no hubiésemos buscado un lugar con cobertura para hacer bien la entrevista? Todo el trabajo bien hecho de relaciones públicas ha servido de poco y se ha quedado en una incómoda conversación con ruido y cortes que la propia radio decidirá cortar antes de lo estipulado.

La ONG Estoesunejemplo se aprovecha de los débiles.

¿Suena fuerte? Lo es. Sí, estamos acudiendo a extremos, pero contextualicemos:

A petición de Johny, le hemos puesto en contacto con un beneficiario. El periodista le ha preguntado en inglés qué piensa de la ONG que les está brindando la ayuda y de los trabajadores de la misma. Su interlocutor respondió: They pray on the week –Ellos rezan durante la semana-. Pero Johny entendió They prey on the weak: Ellos se aprovechan de los débiles. Johny, ante esta afirmación, se queda estupefacto. Al no tener tiempo para más y considerando que tiene que ir a otra región con otra ONG, nos da las gracias y se marcha.

Este es un caso extremo de error en el CÓDIGO (Conjunto o sistema de signos que el emisor usa para codificar el mensaje). El lenguaje de unos, al no compartir lengua nativa, puede dar lugar a infinidad de errores. Más de los que creemos.

 

Para evitar este error:

Tener en cuenta el código en el que se van a comunicar ambas personas y escuchar de manera atenta qué es lo que están hablando e intentar hacer entender a ambas partes tanto la pregunta como la respuesta.

Fiestas, todoterrenos con chófer y mansiones protegidas: Así es la vida de un cooperante.

Polémica segura, ¿verdad? Aquí tenemos que hablar de EL CONTEXTO como elemento de la comunicación. Debiéramos haber contextualizado nuestra labor. ¿Por qué vivimos en esas viviendas? ¿Por qué no se nos permite conducir en terreno? ¿Es nuestro ocio necesario?

Además, tenemos que contextualizar también el mundo y vida de quienes reciben nuestra ayuda, o nos podríamos encontrar este otro titular:

Gastarse el sueldo de un mes en un día de fiesta: así viven los indios

Si no contextualizamos política, social y culturalmente, flaco favor podríamos hacer a nuestra organización, que a los ojos de los donantes quedará retratada como la ONG que malgasta el dinero en personas que no lo necesitan.

 

Y por último llegamos al último elemento en cuestión: EL MENSAJE.

En una labor de relaciones públicas con el periodista, el mensaje que le estamos transmitiendo puede ser elegido por cualquiera de las situaciones previas. O bien como declaración de un beneficiario, por un comentario que hemos hecho, por una situación que elige el periodista, un contexto que presencia…El mensaje en este caso lo elabora el propio periodista a partir de la información que ha recibido por todo lo que ha podido presenciar o escuchar. Es por eso que no pondré titular como ejemplo, pero sí recalcar que en este mensaje:

  1. Toda nuestra interacción debiera responder no solo a los intereses particulares propios, ni a los de nuestro proyecto, sino a los de la propia ONG para la que desarrollamos la labor.
  2. Pide a tu organización que te refresque la memoria y te cuente en qué campaña estáis trabajando. Cierto es que le vas a informar de tu proyecto, pero también es cierto que es más que probable que tu propia labor quede englobada en una campaña a tres, cinco o diez años  Habrá una serie de mensajes que será importante recalcar que empoderarán a tu organización y a los proyectos como un todo.

Para finalizar…

Comencé el artículo diciendo que es una labor de relaciones públicas porque es lo que vais a realizar por más tiempo si un periodista acude a terreno a visitar los proyectos.

Las declaraciones a cámara o a micrófono serán apenas 2 minutos, de los que se seleccionarán una o dos frases y terminarán siendo poco más de 10 segundos. El resto del tiempo será sin micrófono delante…pero con el periodista anotando mentalmente lo que le estáis contando.

Jesús Matsuki

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Referencias:

Plan de comunicación básico para ONG