Selección de participantes en los proyectos de Cooperación Internacional

De nuevo Iñaki Sainz de Rozas Pertejo pide la palabra y colabora con este post.

Iñaki estudió Geografía e Historia en la Universidad Complutense de Madrid, con una especialización posterior en los nacionalismos balcánicos y postsoviéticos.

 Cooperante Iñaki Sainz de Rozas Pertejo


Aprovechando mi participación con vosotras/os y como continuación de mi post ¿Ser cooperante se hace o se nace? me gustaría animaros a continuar con nuestra conversación con el fin de establecer un debate sobre las dudas que tengáis acerca de la realidad del terreno y de la vida cotidiana como personal expatriado.

En este sentido me gustaría ampliar algunos de los temas que ya habéis mencionado en vuestros comentarios durante la última semana y tratar otros.

Con relación a lo que se ha mencionado sobre la “desconocimiento que los beneficiarios tiene de sus necesidades reales” (desconexión de lo que desean los beneficiarios con sus necesidades reales), me parece que es una visión paternalista de la Cooperación.

En pocas ocasiones me he topado con esa disociación. En la mayoría de los casos la población es vulnerable pero sabe perfectamente qué es lo que quiere, o qué es lo que puede esperar de nosotros.

Si alguna vez constatamos que los beneficiarios identificados no tenían claro cómo iban a reducir su vulnerabilidad mediante la ejecución de la estrategia propuesta pudo ser por su desconocimiento sobre la solución técnica propuesta pero, en la mayoría de las ocasiones, esa confusión estaba generada por la falta de comunicación por nuestra parte. En muchos casos se supone que no es necesario comunicar a los beneficiarios la estrategia a seguir para conseguir el objetivo identificado (actitud paternalista y ¡craso error!).

Es necesario hacer partícipe a la comunidad desde el primer momento en la identificación y ejecución del proyecto, en caso contrario la aportación local en el proyecto y la sostenibilidad del mismo están en serio  riesgo. Métodos inclusivos para promover la participación de la población local (beneficiarios y no beneficiarios) puede ser la realización de un análisis participativo de las vulnerabilidades locales (baseline; talleres de Enfoque del Marco Lógico, etc.); la búsqueda conjunta y coordinada de las soluciones (árbol de soluciones), la elección de los criterios para la selección de los beneficiarios (es importante que los que no fueron seleccionados entiendan porqué no lo fueron, de lo contrario podrían actuar en contra del proyecto y generar problemas); así como, una vez identificadas las actividades, compartir con los beneficiarios la relación causa-efecto entre la ejecución de la estrategia seleccionada y la consecución de las expectativas de los beneficiarios. La continua participación de la población local en el diseño del proyecto ayuda a evitar las falsas expectativas que nuestra presencia pudiera haber generado.

Durante mi estancia en El Salvador trabajamos en comunidades con altas tasas de enfermedades diarreicas entre la población infantil, especialmente durante la época de lluvias. A pesar de ello, las comunidades locales ya estaban acostumbradas a estas epidemias estacionales cada año, y apenas les daban importancia, su prioridad (deseo) era reducir la vulnerabilidad económica e incrementar sus ingresos. Tras la realización de un diagnóstico comunitario y familiar pudimos estudiar sus hábitos higiénicos y sus fuentes de ingresos: eran comunidades que nunca habían tenido una solución adecuada a las aguas grises y fecales (letrinas), la costumbre de defecar en espacios abiertos cercanos a las casas provocaba la atracción de zancudos y otros insectos y estaba acompañada de la falta de hábitos saludables a la hora de manipular alimentos o de cuidar a sus hijos (lavarse las manos; cubrir los trastes y la comida si no se utiliza, etc.

Mapa de El Salvador

A la vez mantenían a las gallinas y a los tuncos (cerdos) sueltos por la casa con el fin de eliminar la basura orgánica dispersa por la casa (al no existir ni sistema de recogida de basura, ni prácticas higiénicas saludables), de esta manera el ganado se alimentaba solo y eliminaban gran parte de los desechos que producía la familia. La acumulación de todos estos factores, junto con la aparición de la humedad y la lluvia, potenciaban los vectores transmisores de enfermedades respiratorias y gastrointestinales (IRA y EDA), que impactaban en la economía de las familias más vulnerables, por la compra de medicamentos, y la reducción de las horas de trabajo al tener que emplear días cuidando a los enfermos. El impacto de esta situación estimamos que suponía un mínimo del 20%  en el presupuesto familiar entre gastos inesperados y dinero no ingresado ese mes. Para contrarrestar este impacto, la población practicaba la emigración temporal a la ciudad, o el trabajo infantil: en muchos casos enviaban a los hijos sanos a la zafra (cortar la caña de azúcar), o a realizar labores de ganadería a cuenta ajena, con el subsecuente incremento del absentismo escolar.

Nuestro primer objetivo fue explicarles la relación causa efecto entre:

  1. la falta de soluciones adecuadas a las aguas grises y negras y
  2. la falta de hábitos saludables de higiene, con la transmisión de enfermedades gastrointestinales que lastraban la economía de los más vulnerables.

Tras  el consenso logrado, con ayuda de los líderes tradicionales, propusimos la búsqueda conjunta de soluciones culturalmente y económicamente sostenibles. Tras analizar diferentes tipos de modelos junto con la comunidad (letrinas aboneras; letrinas de arrastre; etc.) finalmente la comunidad eligió por votación la construcción de letrinas de hoyo por su fácil manejo y barato mantenimiento. La colaboración de los líderes tradicionales de la comunidad fue fundamental para lograr la participación de sus integrantes.

Letrina de hoyo seco

El modelo propuesto estaba mejorado con materiales locales con los que se forraban las paredes del pozo, para disminuir el impacto de las filtraciones. El pozo, además, se rellenaba de capas de materiales de diferente grosor recolectados por las comunidades con el fin de filtrar las aguas grises y reducir el impacto sobre las aguas freáticas. El modelo tipo seleccionado podía cubrir las necesidades de una familias de tamaño medio durante dos años. Tras lo cual el pozo se podría cubrir y reaprovechar la losa de concreto, la taza y la caseta.

Para favorecer la aprobación y la participación de la comunidad en el proyecto, propusimos que todas las personas que participasen en la construcción de letrinas serían formadas en albañilería y carpintería por los maestros locales que dirigían la obra, quienes además, seleccionarían a los mejores trabajadores de la comunidad para sus equipos profesionales. La participación de los beneficiarios aceleró la ejecución del proyecto.

Durante la identificación de un proyecto es necesario conocer quiénes son los no beneficiarios y los potenciales perjudicados por nuestra acción. A todos ellos habría también que comunicar nuestra estrategia, en este caso con la ayuda de los líderes tradicionales o de las autoridades locales.

A pesar de que haya una comunicación fluida y coordinación entre los beneficiarios y la ONG, algunos factores exógenos (grupos de interés) que se oponen a nuestra intervención pueden influir negativamente en el desarrollo proyecto. Durante la construcción de sistemas de abastecimiento de agua en comunidades rurales de Centroamérica, observamos que algunas de las familias potencialmente beneficiarias se oponían a nuestra intervención, y azuzaban a los demás beneficiarios en el mismo sentido.

Durante las primeras reuniones la mención del proyecto, que nosotros creíamos adecuado para la comunidad, nos costó algún disgusto y en más de una ocasión tuvimos que salir “por patas” de las comunidades, perseguidos por una turba de machetes sin saber el porqué. Más tarde descubrimos que los beneficiarios que nos amenazaban eran trabajadores de los ganaderos, quienes no vivían en la comunidad pero mantenían un casi monopolio de las fuentes de agua del lugar. Ellos eran el poder en la sombra que se oponía a compartir el agua con las comunidades por miedo a desabastecer al ganado, y azuzaban a sus empleados y a sus familias para que rechazasen el proyecto. Finalmente, con la intermediación de las autoridades locales y la ayuda de los estudios técnicos sobre la calidad y cantidad de agua proveniente de las fuentes identificadas, pudimos llegar a un acuerdo con los ganaderos. El acuerdo estuvo reforzado por la construcción de unos abrevaderos en el que se pudiese almacenar el agua para el ganado y por la creación de una comisión de seguimiento que se encargaba de supervisar que la ejecución del proyecto no disminuía el agua necesaria para el ganado.

Abrevadero para ganado

En muchas ocasiones las soluciones que creemos nosotros adecuadas pueden ir en contra de hábitos y tradiciones culturales y sociales establecidas y herir sensibilidades. En ese caso los proyectos nunca se deberían de “meter con calzador” y forzar en su ejecución, pues de este modo la sostenibilidad no está garantizada. Es necesario negociar con la comunidad y los líderes tradicionales, para sondear la ejecución de las soluciones que creemos más adecuadas. Ahí está la pericia de cada uno para liderar la negociación y saber si será menos costosa una retirada (una retirada a tiempo es una victoria) y la identificación de otros beneficiarios, o continuar con las negociaciones para conseguir un acuerdo y asegurar que éste se cumpla.

Construcción de un sistema de abastecimiento de agua, San Vicente (El Salvador), 2002

Durante mi estancia en el Distrito de Dadu, al sur de Pakistán sufrimos el rechazo inicial de las autoridades tradicionales de algunas aldeas, y de su población masculina, a una potencial intervención que identificamos para fortalecer las capacidades económicas de la mujer (talleres de costura; artesanía; etc.)

Mapa del Departamento de Sindh

 Mapa sur de Pakistán

Las autoridades tradicionales aducían que el papel de la mujer estaba adscrito a las labores familiares y expresaron su rechazo a que pudiesen salir de casa para ir a talleres de aprendizaje, y mucho menos para ir los mercados para hablar con otros hombres.

En resumen lo que nosotros percibíamos como vulnerabilidad, la población local lo veía como normal, y para ellos el peso de la tradición se imponía al potencial económico de las mujeres. Nosotros replicamos que nuestro papel no era generar problemas intrafamiliares sino apoyar a las familias más vulnerables, pero que si la voluntad de las aldeas era la contraria nosotros nos iríamos de allí no solo con el proyecto de costura y marketing sino con el resto de proyectos para los que esas aldeas habían sido preseleccionadas (construcción de letrinas; salud comunitaria; distribución de insumos agrícolas; etc.)

Finalmente se llegó a un acuerdo con las autoridades tradicionales para el empoderamiento femenino, en dicho acuerdo las autoridades locales tenían el derecho de supervisión del proyecto y de opinión sobre todo aquello que creían iba en contra de las costumbres locales con el fin de buscar posibles estrategias alternativas.

La ejecución del proyecto estuvo supervisado por reuniones periódicas (cada semana / quince días) entre los beneficiarios, las autoridades tradicionales y la Cruz Roja, durante las que se fueron limando muchas asperezas. Las reuniones sirvieron para acercar posturas y establecer una forma en la que las mujeres venderían sus productos sin contravenir las reglas locales.

Distribución de máquinas de coser a mujeres vulnerables

Para finalizar esta entrada al igual que en otra ocasión insistí en la empatía necesaria con el equipo local, me gustaría recalcar la necesidad de por un lado identificar a todos los actores a los que nuestra potencial intervención pueda influir, tanto negativa como positivamente, y mantener una comunicación fluida con todos ellos durante la identificación y ejecución del proyecto para conocer sus opiniones.

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

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21 comentarios en “Selección de participantes en los proyectos de Cooperación Internacional

  1. Gracias de nuevo por una entrada muy interesante! Tuve dudas sobre la intervención de ONGs en la vida cultural de las comunidades menos desarrollados pero tu entrada cambia mi entendimiento de los procesos de ayuda humanitaria. Creo que colaboración y cooperación con líderes locales y diferentes actores en una comunidad es muy importante para tener cambios beneficiosos y desarrollo sostenible. Como hablamos en clase, en los proyectos de cooperación internacional, es necesario tener un plan para su proyecto, tiene que saber quienes son los beneficiarios de un proyecto, quiénes son los actores, etc. y era muy interesante ver esto en realidad a través de su experiencias en Pakistán y El Salvador. Conectado esta entrada con el anterior, todavía creo que para ser cooperante, se hace, porque como hemos visto de tus experiencias, se tiene que aprender cómo trabajar con las comunidades y las personas locales. Es necesario tener habilidades específicos a ayuda humanitaria, habilidades para trabajar con nuevas culturas y poblaciones locales y pero no creo que cualquier nace con estos habilidades.

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    • Estimada Alli, buenos días, en primer lugar querría pediros disculpas por mi tardanza, pero compromisos personales (familia) y profesionales me han distraído de vuestras preguntas. Me gustaría seguir compartiendo con vosotros mis experiencias si Fernando me lo permite durante las próximas semanas, y os aseguro que no volverá a ocurrir.

      Como resumen a mi entrada, me gustaría añadir que a través de nuestras acciones de cooperación deberíamos respetar la integridad de la población local. La vulnerabilidad de la población local no es óbice para minusvalorar sus opiniones y su participación en el proyecto, los beneficiarios, como es obvio conocen mejor que nadie el entorno donde habitan y sus condicionantes y, en muchos casos, las soluciones más adecuadas. En este sentido el papel del cooperante es el de canalizador de dichos conocimientos para saberlos plasmar en una propuesta, además de proponer potenciales soluciones técnicas que desconociesen para su aprobación por la población local.

      A la hora de diseñar el plan de acción (Matriz de Planificación), es necesario identificar los actores que participen, pero también los actores que aunque no participen nuestra actuación pueda tener alguna incidencia y comportar algún riesgo a la normal ejecución de las actividades identificadas, para preparar medidas de contingencia y establecer negociaciones con ellos.

      En cuanto a tu último comentario yo no creo que se necesite una habilidad especial, creo que es necesario tener ganas de trabajar aún en condiciones difíciles, intención de ayudar a los más vulnerables y sensibilidad para respetar la integridad ajena y curiosidad para escuchar y aprender constantemente. Y creo que gran parte de estas cualidades las he ido adquiriendo con la experiencia

      Muchas gracias por vuestra paciencia, un saludo

      Iñaki

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  2. Muchas gracias por sus comentarios adicionales! El tópico de la consultación de las comunidades en los proyectos del desarrollo me interesa mucho y es el foco de mi proyecto final para esta asignatura. Mi investigación enfocará más en los proyectos del desarrollo dirigidos por gobiernos o corporaciones grandes y poderosos. En estas situaciones, las metas del desarrollo son más de los beneficios posibles para la compañía y menos de las necesidades de las comunidades locales. En muchos casos, el gobierno o la compañía no pedirá las opiniones de las poblaciones que estarían afectados por el desarrollo.

    Pero, las situaciones que ud. describió en su blog son bastantes diferentes que los proyectos que yo estoy examinando. La idea que las costumbres culturales pueden ser un impedimento de los proyectos de desarrollo es muy interesante y es una pregunta que es difícil contestar. Un ejemplo bueno es suyo de la comunidad de Pakistan que no respetaba los derechos de las mujeres. Es imposible decir que debemos continuar con el proyecto como planeado porque obviamente habrá una oposición grande dentro de la comunidad local. Pero también es un proyecto importante que no debemos abandonar. Así, esta cuestión causa la comunicación con la comunidad local ser mucha más esencial.

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    • Estimado Nicholas, buenas tardes, en primer lugar querría pediros disculpas por mi tardanza, pero compromisos personales (familia) y profesionales me han distraído de vuestras preguntas. Me gustaría seguir compartiendo con vosotros mis experiencias si Fernando me lo permite durante las próximas semanas, y os aseguro que no volverá a ocurrir.

      En referencia a tus comentarios creo que el primer supuesto que planteas (la ejecución de grandes proyectos de desarrollo) debes de diferenciar entre aquellas actividades ejecutadas por el gobierno y las ejecutadas por las grandes corporaciones. El objetivo de una empresa privada (una gran corporación) es el rédito económico, frente a la meta de un gobierno que es mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. En ese sentido, los gobiernos deberán vigilar que todas aquellas corporaciones privadas subcontratadas por las autoridades adecúen sus objetivos y sus actuaciones, además de a tener un rédito financiero, a servir a la población local objeto de su actuación. Creo que lo contrario se podría denominar fraude; malversación; prevaricación…

      Creo además que los grandes proyectos ejecutados dentro de los planes estructurales de los gobiernos o a través de grandes compañías privadas distan, en muchas ocasiones, de la labor efectuada por las Organizaciones No Gubernamentales cuya labor se enmarca en un cosmos más pequeño, atendiendo a las inquietudes de las comunidades locales. Creo que es evidente que cuanto más abres el zoom y abarcas más población más difícil es tener un registro pormenorizado de las necesidades y de los inconvenientes de toda la población. En los proyectos estructurales, muchas veces prima la solución estratégica a una necesidad nacional sobre las prioridades locales, es el caso de la construcción de pantanos en la España de los años 50 y 60 del pasado siglo, en los que la ejecución de una estrategia nacional primó sobre las necesidades de muchas comunidades que tuvieron que ser reubicadas (como ha pasado en China con la construcción de presa de las 3 Gargantas: https://elpais.com/diario/2006/05/21/sociedad/1148162401_850215.html)

      En el segundo supuesto que planteas, las costumbres culturales, creo que el secreto para compaginar el desarrollo de los proyectos con las costumbres de una comunidad es la comunicación y el respeto entre los actores. Hasta ahora no he encontrado una barrera que no se pudiera solventar mediante la comunicación, en muchos casos se convierte en una negociación, en la que finalmente los proyectos no se ejecutan como uno desearía o como tenía previsto (por la mala identificación), pero que por lo menos contribuyen a fortalecer la situación de los más vulnerables. En los casos en los que exista una oposición firme de una parte de la población para la ejecución de un proyecto, la última solución que yo aconsejaría es abandonar la comunidad, entre otras cosas porque incrementaríamos su indefensión frente a otros actores de la comunidad al ser acusados de coligarse con las organizaciones en contra de las tradiciones locales, o acusarles de la pérdida de proyectos. EN estos casos la mejor solución es apoyarse o bien en las autoridades tradicionales o en las autoridades administrativas para llegar a acuerdos para la ejecución de los proyectos

      Muchas gracias por vuestra paciencia, un saludo

      Iñaki

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  3. Muchas gracias de nuevo Iñaki por compartir con nosotros tu experiencia y recomendaciones importantes a la hora de estar en el terreno. Con respecto a los ejemplos de El Salvador y Pakistán, es claro que son territorios con culturas, políticas, y tradiciones muy diferentes, pero los ejemplos expuestos muestran que, a la hora de desarrollar un proyecto, las reacciones de los beneficiarios pueden ser similares.

    El “obstáculo” cultural es algo que personalmente encuentro polémico, pues especialmente en el caso de Pakistán se puede reflejar cómo las diferencias culturales muchas veces pueden impedir el desarrollo o la implementación de un proyecto que detrás de bambalinas tiene meses de planificación. Tal y como lo expones, Iñaki, puede presentarse el caso que las soluciones que consideramos adecuadas, tal vez no sean las mejores para la población beneficiaria.

    Gracias de nuevo por compartir tus experiencias con nosotros.
    Laura

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    • Estimada Laura, buenas tardes, en primer lugar querría pediros disculpas por mi tardanza, pero compromisos personales (familia) y profesionales me han distraído de vuestras preguntas. Me gustaría seguir compartiendo con vosotros mis experiencias si Fernando me lo permite durante las próximas semanas, y os aseguro que no volverá a ocurrir.

      Sobre tu comentario de que “a pesar de vivir en territorios con culturas, políticas, y tradiciones muy diferentes, las reacciones de los beneficiarios pueden ser similares”, me gustaría decir que los seres humanos somos muy similares, y tenemos los mismos objetivos en cualquier parte del mundo: vivir y dejar vivir. Las poblaciones con las que he trabajado siempre han tenido la misma meta de cubrir sus necesidades básicas y las de sus familias.

      Por otro lado a lo que tú denominas “obstáculo” cultural para el desarrollo de un proyecto, yo preferiría llamarlo “desafío”. Creo, como ya he comentado, que el diálogo, la empatía y la negociación con la población local pueden eliminar o reducir el rechazo a nuestra presencia que tú describes en tus comentarios. Obstáculo es una palabra con una connotación negativa y hasta ahora yo no me he sentido rechazado en ningún entorno en los que he trabajado.

      Me gustaría que te pusieses en el lugar de un habitante de una zona remota de un país de Asia Central, que de repente ve llegar tres 4×4 de los que se bajan 3 extranjeros vestidos de manera diferente (de los cuales uno es de color, y el otro es una mujer que va vestido como un hombre, sin la cabeza cubierta), hablando un idioma que no reconoces por un teléfono móvil de última generación y haciendo cierta ostentación de poder, comprenderás que una de tus primeras reacciones pueda ser de curiosidad, pero también de desconfianza. Es humano desconfiar, y nuestra labor de empatizar con la población local, respetar su cultura y negociar para el desarrollo de los proyectos es necesaria para derribar ese rechazo.
      Por último me gustaría comentaros que si un proyecto que detrás de bambalinas tiene meses de planificación no ha sabido identificar los riesgos existentes para su ejecución y las posibles medidas de contingencia para contrarrestar el impacto de los riesgos, es que ese proyecto no ha sido bien identificado. Este tipo de errores puede ser más común en intervenciones de Ayuda Humanitaria, que por su celeridad en la formulación, no se han tenido en cuenta ciertas situaciones de riesgo. En cualquier caso creo que nuestra obligación como buenos gestores es la de destrabar aquellos nudos que no podamos encontrar a la hora de implementar las actividades mediante el diálogo.

      Muchas gracias por vuestra paciencia, un saludo

      Iñaki

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  4. Hola Iñaki. Agradecerte de nuevo por compartir con nosotros, estos datos formativos y tan interesantes de leer.
    En Relación a lo que mencionaste, en cuanto a la desconexión de los deseos de los beneficiarios, con las necesidades reales, estoy de acuerdo contigo por Varias razones:
     Primeramente, porque cuando nosotros tenemos pensado llevar a cabo un proyecto a un lugar determinado, es porque previamente hemos investigado, profundizado y concienciado de la realidad de la zona, sobre sus necesidades y posibles demandas. Es verdad, que cuando estamos estudiando la situación de la comunidad, estamos profundizando no sólo en la necesidades visibles, sino también las posibles invisibles, es decir, aquellas que la población no logra visualizar, como podría ser cambiar de hábitos. Como dices en la explicación, ellos demandaban aumentar su economía, por la necesidad de pagar los medicamentos por las continuas enfermedades dentro de los grupos familiares. Aquí podríamos estar hablando de un proceso de concienciación de la población, para cambiar esos hábitos, pero no quiere decir que desconozcan su situación o exista desconexión entre lo que desean y sus necesidades reales. Simplemente son procesos de cambio, que repercutirá de forma favorable en la economía de la familia.
     Por otro lado, porque los propios beneficiarios son lo que proponen de alguna manera las carencias que tiene la comunidad.
     Y en mi opinión, cuando se crea un proyecto, se debe valorar que la iniciativa, concuerde con las necesidades de los beneficiarios, en caso contrario, llevarlo a cabo sería difícil.
     Por último y como usted sabe, en el caso de que el proyecto llevado a cabo no sea lo que realmente desean los beneficiarios, pero lo consideran fundamental llevarlo a cabo para el Desarrollo de la comunidad, bajo mi punto de vista, el proyecto siempre repercutirá de manera favorable en otros ámbitos de la vida comunidad. Un ejemplo claro es, ese cambio de hábito en cuanto al saneamiento, tanto personal como del hogar, logrará mejorar la salud, como aumentar su economía, y al mismo tiempo, les estamos formando para futuras generaciones.

    Como dije en otros comentarios, creo que todos estamos de acuerdo con que los beneficiarios sean partícipes del proyecto, puede ser una cuestión fundamental para la viabilidad del proyecto; y no sólo por eso, sino que permite una visión más cercana beneficiario-proyecto, así mismo, ellos pueden valorar el proyecto.
    Me ha parecido fundamental el buscar soluciones conjuntas teniendo en cuenta tanto la cultura como una economía sostenible, pues de esa manera, el proyecto tendrá más posibilidades de prolongar en el tiempo.
    Sinceramente, ésta lectura me ha hecho ampliar mi visión. Quiero decir que, no me hubiera percatado de la importancia de los NO beneficiarios de los proyectos. Cuando leo un proyecto, siempre tengo la mente dirigida a los beneficiarios y no a los que de alguna manera “quedan fuera de la iniciativa” “los perjudicados”. Son aspectos que hay que tener en cuenta en un proyecto, pues, en caso de que se sientan desplazados, darles una explicación razonable o un acuerdo para que se conviertan en beneficiarios indirectos.

    Por último, en cuanto a la cultura, creo que es un elemento primordial a la hora de llevar cabo un proyecto, pues de alguna manera, será el que determina la viabilidad del proyecto. NO podemos implantarnos en una comunidad sin antes haber estudiado el terreno y las costumbres de la población. Es fundamental conocer el contexto sociocultural de las zonas donde queremos implantar el proyecto, pues habrá factores que dificultará la continuidad del proyecto.
    Gracias Iñaki.
    Un Cordial saludo.
    Nasolo.

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    • Estimada Nasolo, buenas tardes, en primer lugar querría pediros disculpas por mi tardanza, pero compromisos personales (familia) y profesionales me han distraído de vuestras preguntas. Me gustaría seguir compartiendo con vosotros mis experiencias si Fernando me lo permite durante las próximas semanas, y os aseguro que no volverá a ocurrir.

      Me gustaría centrar mis comentarios en tres aspectos que describes. En primer lugar tú mencionas que “cuando nosotros tenemos pensado llevar a cabo un proyecto a un lugar determinado, es porque previamente hemos investigado, profundizado y concienciado de la realidad de la zona”. En situaciones normales, cuando acudimos a ejecutar proyectos de Desarrollo, es posible equiparse de bibliografía para documentarse y conocer la realidad en la que vamos a incidir. Sin embargo desgraciadamente no siempre es así y podemos acudir con los conocimientos suficientes de la zona, o bien porque la urgencia de la situación nos lo impide, en los casos de emergencia humanitaria la rapidez de actuación “it’s a must”; en otros casos porque es difícil encontrar de entre la información existente en Internet, la que realmente describa la realidad en la que nosotros vamos a trabajar; o finalmente porque las realidades locales (y las relaciones de poder existentes) han podido trastocarse por el impacto de una catástrofe.
      Y aunque nos hayamos empapado de conocimientos con la bibliografía sobre la situación existente en el país de destino, la realidad es poliédrica y tiene muchas caras ocultas. Por eso además de leer, es fundamental la participación del personal local, o bien a través de la contraparte local (y en eso la Cruz Roja, y sus cuerpos de voluntarios entre la población civil, es un buen ejemplo), o bien a través de la contratación de un buen equipo de profesionales locales, con experiencia, técnicos, trabajadores sociales y buenos comunicadores.

      En otro punto mencionas los “procesos de concienciación de la población local”. Creo que has tocado la piedra filosofal de la Cooperación, el Santo Grial… Yo considero que el desarrollo se basa en el cambio de actitudes y de paradigmas, y en la ampliación de conocimientos. Un desarrollo material sin adquisición de conocimientos con los que gestionar y manejar esos materiales no será más que un desarrollo coyuntural, El conocimiento y las adquisición de nuevas destrezas es lo que convierte una situación coyuntural en estructural. Si nosotros no sabemos cómo manejar o mantener una bomba de riego, no la sacaremos el mayor partido y la abandonaremos cuando se estropee. Si no adquirimos hábitos de vida saludable (lavarse las manos antes de comer y tras defecar) no acabaremos con los vectores que inciden en las enfermedades diarreicas, por muchas letrinas que tengamos. Y eso, el concienciar a la población, el promover cambios de actitudes, es el desafío más grande, y más gratificante. En muchos casos, los proyectos consisten en la distribución de insumos materiales y capacitación en su uso, sin embargo tras recibir los bienes materiales, los beneficiarios relegan las capacitaciones. Nuestra labor es buscar mecanismos que eviten esta situación, con el fin de maximizar el impacto de la intervención y de la inversión. Para ello, o bien se realizan las capacitaciones antes de las distribuciones de los bienes materiales (en Centroamérica realizábamos las capacitaciones sobre promoción de hábitos de vida saludable antes de distribuir las letrinas, y aquellas personas que no habían acudido al 90% de las capacitaciones no recibía la letrina); o bien, se premia a las personas que reflejen un cambio de actitudes producto de los conocimientos adquiridos en las capacitaciones (en el mismo proyecto, tras la distribución de letrinas, hacíamos una inspección de la misma y de la situación higiénica del entorno doméstico, premiando con pastillas de jabón y con sacos de maíz a aquellas familias con la casa más limpia).

      Por último mencionas que “no te hubieras percatado de la importancia de los NO beneficiarios de los proyectos” Éste ejemplo me sirve para recordar la necesidad de analizar el contexto en el que identificamos nuestras intervenciones, además en la Matriz de Planificación existe una columna denominada “riesgos” y que en muchos casos la subestimamos y la completamos mecánicamente con frases como “No existe desastres naturales que impidan el desarrollo del proyecto” “La situación civil está calmada”… Creo que un análisis más detallado con la ayuda compañeros que tengán un “background”; de bibliografía; y del personal local facilitará que nuestro trabajo sea más eficiente y efectivo

      Muchas gracias por vuestra paciencia, un saludo

      Iñaki

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  5. Hola Iñaki. Como tú anterior post, este no deja indiferente, en primer lugar, agradecerte que hayas vuelto a escribirnos contándonos tu experiencia.

    Como te comenté anteriormente, estoy totalmente de acuerdo en la importancia que tienen los beneficiarios en el proyecto ya que son ellos quienes en realidad saben lo que necesitan. Si nosotros llegásemos con nuestro proyecto, pensado desde Europa, para gente europea, con las necesidades de nuestro país local y bajo las demandas y condiciones de nuestro país, tenemos un 100% de posibilidades de equivocarnos. Me ha gustado el comentario que haces sobre la visión paternalistas que las personas tienen al pensar que los “nativos” no tienen claro cuales son sus necesidades, es obvio que, bajo nuestro paradigma europeo, con otras necesidades y otras realidades vitales, creemos que ellos necesitan otras cosas que son incapaces de ver. Sin embargo, cuando hablas con ellos, vemos que sus necesidades son totalmente distintas a las que nos habíamos planteado anteriormente.

    Sin embargo, me surge una pregunta que comente en clase y tras ver la cantidad de proyectos en los que has participado, creo que podrías darme tu opinión. ¿Qué va antes el trabajo de campo para montar un proyecto o plantear un proyecto y luego hacer el trabajo de campo?
    Muchismas gracias de nuevo Iñaki.
    Un saludo.
    Paula

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    • Estimada Paula, buenas tardes, en primer lugar querría pediros disculpas por mi tardanza, pero compromisos personales (familia) y profesionales me han distraído de vuestras preguntas. Me gustaría seguir compartiendo con vosotros mis experiencias si Fernando me lo permite durante las próximas semanas, y os aseguro que no volverá a ocurrir.

      En relación con la pregunta que me haces… Buena pregunta. Je, je.

      Siempre debería haber una investigación de campo que facilite una identificación del proyecto de acuerdo a las necesidades y la situación de la población meta. Sin embargo yo me he enfrentado a proyectos en los que muchos componentes venían previamente diseñados, por diferentes razones, en la mayoría de esos casos, esos proyectos, o los componentes de esos proyectos que no habían sido identificados con los beneficiarios, o bien no se ejecutaron con éxito, o bien su sostenibilidad no fue duradera. Meter un proyecto con calzador en una comunidad local es minusvalorar la opinión y las prioridades de la población local, quien será el receptor de nuestras actividades, y quien tiene, no se nos puede olvidar, un papel decisivo en la implementación del proyecto para que tenga éxito o para que fracase.

      Yo considero que hay pocas situaciones en los que no amerite una identificación de campo. Incluso para la distribución de Ayuda Humanitaria existe la necesidad de identificar las necesidades básicas y la cantidad de población. Y para la identificación de proyectos en áreas de difícil acceso (zonas conflicto o en entornos altamente volátiles) se puede identificar el proyecto a través del trabajo de equipos locales o mediante la consulta de diferentes fuentes secundarias (bibliografía; informes de las autoridades locales; etc.); o mediante ambas cosas. Pero siempre debería haber una identificación previa, reforzado con una consulta de fuentes secundarias.

      Los experimentos querida Paula, prefiero hacerlos con gaseosa. No me gustaría jugar con las expectativas de la población local. Debemos ser conscientes de que en muchas ocasiones, la presencia del logo de la institución para la que trabajamos en las comunidades locales ya genera unas expectativas que, si luego no son trabajadas con los beneficiarios, puede crear un impacto negativo y convertirse en rechazo hacia la entidad. Te lo digo por experiencia.

      Espero haber respondido a tu pregunta.

      Muchas gracias por vuestra paciencia, un saludo

      Iñaki

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    • Querida Paula, incidiendo en mi respuesta anterior me gustaría comentarte, como le he dicho a otro de tus compañeros, que en la actualidad la mayoría de los grandes donantes exigen la realización de estudios previos de identificación, que puedan sustentar nuestra propuesta y fortalecer nuestros criterios de identificación. Un gran donante no se arriesga a financiar un proyecto, si no está vertebrado por una sólida identificación, basada en un estudio previo.

      Los donantes, para el estudio de las propuestas recibidas, las contrastan con sus propias fuentes de información sobre el terreno, a través de sus delegaciones en los países donde trabajamos, que puedan sustentar.

      Un saludo

      Iñaki

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  6. He leído tu post y cada uno de los comentarios y respuestas que se han derivado de la misma, y la verdad es que me deja la cabeza con muchísima información por procesar y mucho para retener y apredenderlo, asi que mientras mi cabeza trata de acomodarse, intentaré aportar mi opinión:
    -Algo tan importante a tener en cuenta para los proyectos, además de los recursos y de las necesidades de los beneficarios, es la sustentabilidad del mismo, por eso, y en relación al post anterior, es importante brindar las herramientas a los beneficiarios y hacerlos partícipes de los proyectos. Y que esto, espero, no se entienda como un egoísmo, sino de que uno como cooperante está brindando su ayuda mediante el trabajo per se y herramientas que pueden ser útiles para ellos, como así también que el aprendizaje es mutuo y para los cooperantes se basaría en aprender cuestiones de trabajo-culturales, y a seguir reforzando conocimientos, actitudes y aptitudes para futuras intervenciones.
    -Otra cosa importante es que hay que tener en cuenta a los no beneficiarios y en qué pueden afectar nuestros proyectos, es decir, las externalidades negativas que pueden resultar. Por ello, me gustaría hacerle una primera pregunta: Al momento de querer poner en marcha los proyectos, ¿ustedes plantean estos mismos sólo a los potenciales beneficiarios? ¿O realizan un estudio previo para detectar no-beneficiarios o posibles perjudicados para hacerles llegar el proyecto y consensuar?

    Y me quedo con su frase de que el objetivo, a pesar de las diferencias culturales, podría reducirse en “vivir y dejar vivir”, y eso implica una cierta “armonía innata” propia de cada ser humano, de acuerdo a su plateo, ¿se ha enfrentado a posturas “radicales” que no han podido verse flexibilizadas, generando que los proyectos no puedan realizarse?

    Por último me gustaría preguntarle nuevamente: ¿Qué recomendaciones, basadas en tu amplia experiencia, nos podrías brindar para lograr cierta empatía con los beneficiarios? Es decir, qué cuestiones deberíamos evitar desde el momento 0 y en qué deberíamos enforcarnos para no caer en “desencuentros”, ya sean culturales o morales.

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    • Estimado Vale buenas noches, gracias por tus comentarios. En tu intervención planteas varias cuestiones que voy a intentar responder en base a mi experiencia. Una de las ideas que lanzas es el intercambio de conocimientos que se produce en la relación entre el cooperante y los beneficiarios. Es cierto, sin embargo yo no concibo el papel del cooperante como generador de soluciones, si no de facilitador, pues en muchas ocasiones las soluciones ya existen sobre el terreno, únicamente hay que facilitarla mediante comunicación y coordinación entre los beneficiarios y otros agentes; proveedores; etc. Desde mi punto de vista en ese trasvase de información entre el cooperante y el beneficiario, sin duda el que sale ganado es el cooperante mediante la adquisición de nuevas destrezas y conocimientos que le serán útiles en el desarrollo de proyectos posteriores y en el planteamiento de su propia vida.

      Sobre tu pregunta acerca de si se realizan estudios previos, antes de la intervención, efectivamente esa es la situación ideal, que durante la identificación del proyecto se pueda realizar un estudio base en el que se identifiquen todos los agentes ampliados y afectados por la acción que se está diseñando, con el fin de poder identificar todos los riesgos y las medidas de contingencias. En la actualidad la mayoría de los grandes donantes exigen la realización de este tipo de estudios previos, que en muchas ocasiones contrastan con sus propias fuentes de información sobre el terreno, a través de sus delegaciones en los países donde trabajamos. En este sentido hay una amplia bibliografía sobre cómo realizar un estudio base y como identificar los agentes. Únicamente voy a dejar aquí dos títulos que a mí me han servido a lo largo de mis años de experiencia.

      80 herramientas para el desarrollo Participativo: http://ejoventut.gencat.cat/permalink/aac2bb0c-2a0c-11e4-bcfe-005056924a59

      El Ciclo del Proyecto de Cooperación al Desarrollo

      http://www.cideal.org/publicaciones02/a/052/El-ciclo-del-proyecto-de-cooperaci%C3%B3n-al-desarrollo

      Mediante el Enfoque del Marco Lógico podrás identificar las causas y los efectos de la vulnerabilidad de la población meta. Para luego seleccionar una de esas causas y convertirla en el objetivo principal dentro del árbol de soluciones, y de nuestra estrategia. Un árbol de soluciones debería además incluir los efectos (tanto positivos como negativos) que genera la puesta en práctica de la solución seleccionada como objetivo principal de nuestro proyecto establecida, lo cual nos puede ayudar a identificar los riesgos que afectan a su implementación.

      La información que contiene un árbol de problemas o uno de soluciones puede verse enriquecida mediante la elaboración de un diagnóstico participativo, que establezca un análisis certero de la realidad de la población meta, a través del diálogo; la observación, las dinámicas de grupo; el análisis de los problemas y de las potenciales soluciones junto con la población local.
      Nuestro análisis puede verse enriquecido con la consulta de fuentes secundarias de información (bibliografía) o con el uso de herramientas técnicas y o de análisis sectoriales (Por ejemplo: Emergency Market Mapping Analysis, para el caso del estudio de las cadenas locales de abastecimiento)

      En la ejecución de intervenciones de Ayuda Humanitaria y de emergencia, es muy difícil realizar este tipo de análisis, sin embargo, sí es aconsejable el uso de estas herramientas para identificar las intervenciones de transición o rehabilitación.

      En cuanto a tu pregunta de situaciones radicales, hasta ahora no me he visto en la tesitura de parar un proyecto por una amenaza. Ya dije ayer que este debería ser el último paso a dar por los impactos que generan. En mi experiencia la animadversión de la población local siempre se ha vencido mediante la negociación y la intermediación de las autoridades locales.
      Sin embargo, por motivos de seguridad, es prioritario salvaguardar la integridad del equipo de personas con el que trabajamos y de las herramientas que usamos. La implementación de un proyecto no debe poner en riesgo a nuestro personal y a nuestro equipo. Siempre es posible mantener el proyecto en stand by, o con un perfil bajo mientras se negocia, o mientras la tensión social se reduce.

      Por último empatizar con la población local es mostrar tu lado más humano, tus ganas de aprender, el demostrar que las diferencias con la población local no es una barrera si no un desafío por aprender más, y teniendo mucha humildad (humble). Fortaleciendo mi comunicación verbal y no verbal con ellos, mediante la observación de sus tradiciones culturales, la participación en sus hábitos alimenticios o de vestir… En este sentido he comido hormigas, ratones, orugas; higuana; etc. Y en Pakistán aparté mi ropa occidental para comprarme los gurkas pakistaníes y dejarme barba, lo que sin dudad facilitó mi comunicación con el equipo y con la población local. Lo que hay que hacer es bajarse del 4×4 y poner pie a tierra. Llenarse los pies de barro si es preciso, y trabajar con humildad como el que más descargando y distribuyendo los sacos de ayuda humanitaria, siendo uno más del equipo, compartiendo la comida, y demostrando la curiosidad por aprender. Creo que la curiosidad y la humildad son bases de la empatía.

      Espero haber respondido a tus preguntas, un saludo Vale

      Iñaki

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    • Querido Vale: Buenos días, permíteme ampliar alguna de mis respuestas pues tras consultado con la almohada esta noche creo que es necesario con el fin de no generar confusión.

      Más allá de las connotaciones folclóricas que pueda tener el participar en la gastronomía y las tradiciones locales, creo que hay cuatro patas en los que uno puede generar empatía con los equipos y las poblaciones locales: la humildad; la curiosidad; el respeto y la gestión horizontal.

      En este sentido desde mi punto de vista es necesario saber que gran parte del éxito o del fracaso del diseño y de las ejecuciones de los proyecto sobre el terreno se debe a la participación local (equipos y población meta). Por ello es fundamental que la participación de todas las partes implicadas en la identificación y la implementación. Esta participación no debe ser de manera vertical, si no horizontal. Una organización social no es una institución militar en el que hay una cadena de mando, yo intento establecer decisiones por consenso con todos los miembros implicados de mi equipo.

      Mi intención es que cada uno de mis colegas locales sienta su participación en el diseño y ejecución del proyecto. Lo rápido sería el “ordeno y mando”, sin embargo la toma de decisiones por consenso generan discusiones que pueden enriquecer el proyecto (además uno aprende de la cultura, de las tradiciones y de la forma de pensar de la población local) y lo que es más importante, generan que la población local y los equipos locales se impliquen en el mismo, que lo sientan como propio y no como un acto exógeno.

      A pesar de que al final sea yo el que tenga que firmar las decisiones, intento que estén respaldadas por el mayor consenso posible, entre otras cosas porque yo no soy oriundo del lugar y no conozco el entorno en el que se desarrolla el proyecto, así que necesito de la participación de las comunidades y equipos locales para no poner en riesgo el proyecto. Cuando no hay consenso, y con el fin de evitar confusión y conflicto, suelo escuchar cada una de las opiniones enfrentadas para luego establecer mi criterio.

      Creo que ya he dicho por aquí que uno de mis primeros mensajes a mis equipos cuando los selecciono es que mi papel es el de facilitar y aprender. Facilitar por un lado la toma de decisiones consensuadas y la ejecución de proyectos mediante soluciones identificadas sobre el terreno, pues cada miembro del equipo son mis ojos, mis oídos y mi boca entre la población local. Y aprender de las soluciones y de la cultura y vida locales. Bajo este enfoque uno disfruta el trabajo y al final se lleva mucho más en la mochila de lo que aporta.

      Además yo suelo trasladar el mismo mensaje a las comunidades, las cuales hay que visitar constantemente, en especial durante la fase de identificación, siempre con una postura de curiosidad y respeto. No es posible aterrizar en las comunidades cuestionando y minusvalorando a la población local, al contrario desde el respeto hay que acercarse y escuchare intentar tender puentes que generen seguridad y confianza, por eso el participar en la gastronomía local, o vestirse como la población local (además de por razones de seguridad para dificultar tu identificación en zonas socialmente inestables) son tarjetas de presentación con las que yo intento establecer esos puentes o lazos que generen confianza y empatía.

      Un saludo, espero haber respondido a tu pregunta

      Iñaki

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    • Estimado Vale, acerca del proceso de identificación del Proyecto mediante la construcción de un árbol dd problemas y uno de soluciones, te envio una nueva referencia. Esta vez se trata de un manual sobre la Elaboracion, la Gestion y la Evaluaciones de Proyectos de Intervencion Social, y para el que Fernando me ofreció participar en la redacción del capítulo sobre la identidicacion de propuestas mediante el uso del Enfoque del Marco Lógico, por si pudiera ser de vuestra utilidad.

      https://www.edicionespiramide.es/libro.php?id=4251855

      Un saludo

      Iñaki

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  7. Buenas noches, Iñaki.
    Como tú describes, creo que es muy importante la comunicación entre todas las personas involucradas en el proyecto, tanto locales como expatriados cooperantes. Como tú dices, “la posibilidad del desconocimiento de las necesidades reales de las personas”, es una visión paternalista de la cooperación al igual que del Trabajo Social en sí. Considero que las personas son conscientes de sus necesidades más “urgentes”, y puede ser que no sean del todo “conscientes” de los fundamentos que hay detrás de ellas, pero para ello están las personas dotadas de las herramientas necesarias para hacer ver esto.
    Como curiosidad, respecto al segundo potencial proyecto en el Distrito de Dadu en Pakistán, me pregunto si fue duro de alguna manera, o frustrante el choque cultural al no poder intervenir de manera “occidental” (aunque otra vez, sería un intento de paternalismo y además forzar a la asimilación de nuestra cultura) en cuanto a las actividades propuestas para las mujeres.
    ¡Muchas gracias por el post!
    Un saludo,
    Belén

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    • Buenos días, como bien dices en la búsqueda de las causas de las vulnerabilidades de la población local no es posible imponer una visión, sino que hay que ir acompañado de la mano de la población local. En el caso de las intervenciones de Agua y Saneamiento en Centroamérica, nosotros explicamos a las comunidades cómo, mediante la mejora de sus condiciones de higiene, disminuían sus gastos de salud y aumentaban el tiempo disponible para trabajar, lo cual, no solo reducían los vectores de salud que aumentaban su vulnerabilidad, si no que fortalecían su economía.

      En cuanto a tu pregunta sobre mi experiencia en Pakistán, nunca me he sentido frustrado. Más allá de la rabia momentánea que uno pueda sentir en un primer momento, y que hay que saber controlar, ante la necesidad de aceptar unas condiciones que yo consideraba inadecuadas para los beneficiarios. Sin embargo, creo que los hechos hay que contextualizarlos en su realidad, y saber desde donde partimos y con qué mentalidades estamos negociando. Con la perspectiva que da el tiempo pienso que hicimos un buen trabajo, a través de nuestras actividades las mujeres de las aldeas adquirieron unas destrezas e intentamos reforzar su papel como motor de generación de ingresos dentro del ámbito familiar, claro que el proyecto no se desarrolló en las condiciones que yo pensaba podían haber sido más adecuadas, pero, como decía hay que saber contextualizar las realidades en las que se mueven las poblaciones locales. Me hubiese sentido frustrado si tras la negociación con los líderes locales no hubiéramos podido desarrollar el proyecto. Porque las mujeres se hubiesen quedados sin las capacitaciones y los equipos de costura y porque su desafección en la comunidad al ser acusadas de causar la pérdida de otros proyectos para la comunidad. Mi sensación al final del proyecto fue buena, ya no solo por las soluciones implementadas con la población local, si no por todo lo que yo había aprendido.

      En resumidas cuentas creo que es necesario que todas estas pulsiones que condicionan la realidad de la población local queden reflejadas en los estudios base que vertebran la identificación de los proyectos, y en los árboles de problemas y de soluciones.

      Un saludo, Iñaki

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  8. Gracias Iñaki por compartir de nuevo tu labor, un post muy útil.
    A medida que lo iba leyendo me surgió la duda que resolviste a mi compañero Vale, pues estuvimos debatiendo en clase sobre la necesidad y el peso que tiene el realizar estudios de la zona donde se va a trabajar antes de cooperar, no es lo mismo ver la situación de una zona a través de una pantalla con x datos, que ver la realidad con tus propios ojos,muy buena bibliografía sobre cómo realizar un estudio base.
    Recalcar como dices en el blog la importancia de hacerles participes a los beneficiarios, creo que es la clave y la base que necesita todo proyecto para que funcione.
    Como reflejas en el blog, el ser cooperante es una aventura, y muy satisfactorio, esa sería la parte más conocida y que tiene la gente en su mente cuando se habla de “cooperante”, pero también como expones, es una labor en la que es necesario negociar, llegar a ciertos acuerdos, en ocasiones con personas que están en desacuerdo por el peso que tiene su cultura,con presión porque todo salga como lo establecido, por lo que pienso que la tolerancia a la frustración es indispensable para el éxito como cooperante en un proyecto, el saber que te encontrarás con dificultades, fracasos o contratiempos, pero que a pesar de ello con perseverancia se consiguen los objetivos y es muy gratificante como labor.

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    • Estimada Cristina, te agradezco tus comentarios pero permíteme hacer una puntualización. La cooperación no es una aventura, más que nada porque no aventuro con las expectativas de la población local. Como decía mi abuela “los experimentos hay que hacerlos con gaseosa”, creo que ya lo expresé en otro momento. Te invito a que nos pongamos en el otro lado de la moneda: si fuésemos habitantes de una zona vulnerable de la estepa africana, sin casi fuentes de generación de ingresos/ alimentos, víctimas de unas inundaciones o una sequía y con una pléyade de familiares a los que mantener, no me gustaría que viniesen unos “musungu” (blancos en swakhili) a jugar con nuestras expectativas, para, al final, implementar un proyecto mal identificado que incrementase nuestra vulnerabilidad.

      Por otro lado creo que en todas las fases de la vida, y en todos los trabajos nos enfrentamos a situaciones que nos generan frustración y desánimo, o debemos ser tolerantes con opiniones de las que disentimos. Creo que esta situación también se refleja en el campo laboral, mi consejo al respecto es que debemos trabajar en algo que nos fortalezca como personas y que nos llene con el fin de que las satisfacciones que genere el trabajo contrarresten las frustraciones y los fracasos. Aunque creo que de los fracasos también se aprende para no meter otra vez el pie en el mismo hoyo.

      Permíteme que transcriba unos versos de José Agustín Goytisolo que están relacionados:

      Te sentirás acorralada
      te sentirás perdida o sola
      tal vez querrás no haber nacido.

      La vida es bella, ya verás
      como a pesar de los pesares
      tendrás amigos, tendrás amor.

      Tu destino está en los demás
      tu futuro es tu propia vida
      tu dignidad es la de todos.

      Otros esperan que resistas
      que les ayude tu alegría
      tu canción entre sus canciones.

      Nunca te entregues ni te apartes
      junto al camino, nunca digas
      no puedo más y aquí me quedo.

      Por lo demás no hay elección
      y este mundo tal como es
      será todo tu patrimonio.

      Un saludo, Iñaki

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  9. Muchas gracias por tu aportación. Como has comentado, es importante contar con la participación de los propios individuos y de los que quedan excluidos del proyecto, ya que mejora la calidad de la intervención. También, es importante contar con las expectativas de las personas tanto del servicio esperado como del servicio percibido. Además, considero que sería favorable antes de realizar cualquier proyecto, tener conocimientos del propio país, al igual que de sus necesidades, contando con la aportación previa de algunas personas locales antes de realizar cualquier tipo de actuación.

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  10. Pingback: Términos y definiciones habituales en el ámbito de la cooperación internacional | CooperaBlog

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