Conciencia cívica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Como reto y producto final de la primera edición del #Nooc Valores Democráticos y convivencia en la red  #ConvivenciaDIG que organiza el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación de Profesorado del Ministerio de Educación y Formación Profesional (Intef)  se nos pide el diseño de una actividad para nuestro contexto profesional que promueva entre nuestro potencial alumnado la conciencia cívica y los valores democráticos en la convivencia e interacción social en la red.

Mi propuesta de actividad se llama “Conciencia cívica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible” y consiste en la geolocalización en un mapa colaborativo de los proyectos que se desarrollan por parte de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y Agencias Internacionales en cualquier país del mundo y su relación e impacto con alguno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Destinatarias/os:

Está dirigida prioritariamente a estudiantes de la asignatura del Grado de Trabajo Social y a estudiantes de otras carreras universitarias.

Otras personas de interés pueden ser Trabajadoras/es Sociales; Cooperantes y futuros cooperantes, así como el personal de ONG y Agencias Internacionales.

Objetivos:

  • Conocer y distinguir el alcance de todos y cada uno de los 17 ODS
  • Crear conciencia cívica respecto a la importancia del apoyo a los proyectos de Cooperación Internacional

Temporalización:

Esta actividad se llevará a cabo durante el cuatrimestre de impartición de la asignatura en base a la asignación de una serie de retos semanales que se definirán los jueves en la sesión planificada entre las 15:30 y 18:15 horas.

Contenidos y actividades:

A medida que en el cuatrimestre docente en el aula se aborda la Agenda 2030 y los ODS, como reto semanal se pide a las estudiantes que identifiquen y localicen un proyecto que se relacione con el objetivo estudiado. De cada uno de los Objetivos se estudian sus metas e indicadores.

Esos proyectos identificados los trasladan, comparten y geolocalizan en un mapa colaborativo de Google.

Estudiantes de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD

Como recurso de ayuda, las estudiantes consultan el post Como geolocalizar y personalizar un punto en un mapa compartido de Google Maps.

Se pretende fomentar un trabajo de búsqueda y selección de proyectos que se estén llevando a cabo en cualquier país del mundo, que esté alineado al menos con uno de los 17 ODS.

Alguno de los resultados que se pretende obtener son:

  • La búsqueda y gestión de la información de manera autónoma
  • El manejo y navegación por Internet y otros recursos informáticos para la selección de información y el trabajo cooperativo.

El producto final que se obtiene es El mapa de los ODS, mapa que se puede compartir y difundir a través de las Redes Sociales.

El mapa se organiza en “diez capas” (que es el máximo número que permite Google Maps) y en cada capa se van asignando uno o varios de los ODS a geolocalizar.

Tipo de Evaluación:

Para que todos los puntos se geolocalicen de acuerdo con unos criterios comunes, se establece una rúbrica de evaluación que señala y detalla todos los elementos que debe contener el punto geolocalizado.

Difusión:

Se fomentará la divulgación a través de los canales habituales que se utilizan en la asignatura como son:  

Redes sociales usadas en la difusión de contenidos de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD

El blog de Aula; Página en Facebook; Tablero en Pinterest; Twitter  etc. con el uso de las etiquetas o hashtag:

#Agenda2030 #ODS #TSyCD (Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo).

Si quieres ver algún detalle más de la propuesta, puedes visualizar este pequeño vídeo.

Si quieres sugerir algún proyecto o propuesta, escribe en la parte inferior de comentarios los datos que a continuación se necesitan y será incluido.

  • Nombre:
  • Descripción:
  • ODS con el que se relaciona o el más significativo (para seleccionar la imagen del ODS correspondiente)
  • Enlace:
  • Lugar: dónde quieres que se sitúe

Por último puedes visualizar este vídeo tutorial paso a paso sobre cómo geolocalizar un punto en un mapa de Google Maps.

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

Puedes suscribirte al blog, pulsando el botón “seguir” que aparece en la columna derecha, indicando tu dirección de correo electrónico.

¡Espero tu aportación en este Mapa colaborativo de los ODS!

Términos imprescindibles en el ámbito de la cooperación internacional

Para familiarizarnos y afianzar algunos de los términos más habituales en el ámbito de la Cooperación Internacional, a continuación te muestro una selección de definiciones y conceptos con los que hemos venido trabajando durante el cuatrimestre docente de impartición de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD en este curso 2018 – 2019:

  • Acción Humanitaria
  • Árbol de Objetivos
  • Árbol de Problemas
  • Asilado
  • Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)
  • Catástrofe
  • Código de Conducta de Acción Humanitaria
  • Coeficiente de Gini
  • Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD)
  • Cooperación para el Desarrollo
  • Crowdfunding
  • Desarrollo
  • Desarrollo humano
  • Desarrollo Sostenible
  • Desigualdad
  • Desplazado
  • Derechos Humanos
  • Emergencia compleja
  • Intervención Humanitaria
  • Matriz de Planificación de un proyecto
  • Migrante
  • OCHA o OCAH
  • Plan Marshall
  • Preparación ante desastres
  • Proyección de Peters
  • Proyecto
  • Proyecto de Impacto Rápido
  • Proyecto Esfera
  • Refugiado
  • Vulnerabilidad

Cómo método de estudio, te sugiero que lo definas con tus propias palabras y utilizando entre 150 y 200 como máximo y que selecciones entre tres (3) y cinco (5) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en su definición.

A modo de sugerencia, y entre otras fuentes, puedes consultar el Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

o también revisar estas Definiciones de usuarios en cooperación al desarrollo.

Por otra parte, reflexiona, busca e investiga sobre estos otros conceptos más amplios, como temas a desarrollar.

La extensión del tema a desarrollar debe oscilar entre las 1.500 palabras aproximadamente. Te ayudará en el proceso de estudio si defines entre cinco (5) y diez (10) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en el texto o resumen del tema propuesto.

Si localizas algún vídeo, audio, infografía, imagen, etc. que ayude a comprender estos términos, puedes compartirlo a través de Twitter usando siempre la etiqueta #TSyCD y haciendo las correspondientes menciones.

Muchas gracias por tu atención.

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La pobreza energética y el cambio climático son los dos retos del 7º ODS 

José Luis López es Licenciado en Ciencias Ambientales, actualmente director de proyectos de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), organización fundada en el año 1997. Durante su experiencia profesional ha trabajado principalmente en organizaciones del tercer sector, coordinando proyectos y equipos de trabajo en áreas de vivienda, eficiencia energética y medio ambiente.

José Luis López, Director de Proyectos de la Asociación de Ciencias Ambientales – ACA

Como responsable del área de Cambio Climático y Transición Energética de la Asociación de Ciencias Ambientales ha dirigido proyectos ligados a la rehabilitación energética de edificios como los proyectos REPEX, HABILITA o GENERIS, la movilidad sostenible, como el proyecto DesAUTOxícate, ganador de 4 premios y es coautor, entre otros, de los cuatro estudios realizados por ACA en 2012, 2014, 2016 y 2018 sobre la Pobreza Energética en España.


Quisiera empezar por apoyar este artículo en el Séptimo Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), relativo a la “Energía asequible y no contaminante”.

Objetivo de Desarrollo Sostenible número 7: Energía asequible y no contaminante

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son una serie de objetivos globales que en septiembre de 2015 se marcaron los líderes mundiales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos y en concreto, en el ODS 7 se resume gran parte de lo que recogeré a continuación.

En el texto del ODS 7 (energía asequible y no contaminante) se indica que “el acceso universal a la energía es esencial”, sin embargo, a pesar de ello el 13% de la población mundial no tiene acceso a servicios modernos de electricidad y más de 300 millones de personas, dependen de fuentes como la madera, el carbón o los propios desechos animales para cocinar y calentar su comida.

Cada uno de los ODS estableció una serie de metas que se pretenden alcanzar tras 15 años (en 2030) y una de las que recoge el ODS 7 es que en 2030 exista un acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos. Lo que me planteo y os planteo es ¿Lograremos alcanzarla? Quiero pensar que sí, pero creo que queda mucho camino por recorrer, incluso en países desarrollados como el nuestro. Voy a explicaros por qué.

Probablemente hayas escuchado hablar de la pobreza energética.

A lo largo de la última década he ahondado en el conocimiento de este problema, en las formas de cuantificarlo y en la búsqueda de soluciones para erradicarlo y creo que, mientras exista un solo hogar que lo padezca, no habremos alcanzado la meta del ODS.

Aunque no sepas una definición exacta, seguro que asociarás este problema a aquellas personas o familias que tienen dificultad para pagar o utilizar la energía que necesitan, lo que les está “obligando” a pasar frío en sus propias casas, a retrasarse en el pago de los recibos energéticos o incluso a sufrir cortes de suministro y poner en riesgo su salud. La pobreza en nuestro país, por tanto, está asociada principalmente a un problema de capacidad del pago. Existe otra perspectiva del problema cuando nos situamos en otros países del mundo, especialmente en los países del sur mundial, donde la pobreza energética es algo aún más primario que un problema de asequibilidad. La pobreza energética existe porque ni siquiera los hogares tienen garantizado el acceso a fuentes de energía modernas como la electricidad. Es decir, la desigualdad es tal que en estas regiones del planeta no es que no se pueda asumir su precio, sino que no se puede acceder al propio suministro.

El problema de una familia en situación de pobreza energética en España puede hacerse visible por la la necesidad de destinar un alto porcentaje de los ingresos al pago de la energía o por tener que reducir al máximo el consumo, con el fin de poder pagar la factura a final de mes. El problema de una familia en situación de pobreza energética que pertenezca a los 1.000 millones de personas en el mundo que carecen de electricidad en sus casas, está un escalón por debajo de la incapacidad de pago. Aunque en la bibliografía se denomine en ambos casos como una situación de pobreza energética, el primero de ellos hay un problema de asequibilidad, mientras que en el segundo hay un problema de acceso, que en algunos casos se ha dado en denominar como “pobreza energética extrema”. Las soluciones para este problema, por tanto, serán muy diferentes, debido a la desigual situación de partida con la que nos encontramos.

Nuestra vida cotidiana depende de servicios energéticos fiables y asequibles para asegurar el acceso y uso de la energía de forma equitativa. Quizás los que tenemos la suerte de vivir en un país que tiene garantizado (salvo excepciones) el acceso a fuentes de energía modernas, no somos del todo conscientes de las oportunidades que ello nos ofrece; nuestras empresas, nuestra movilidad, la agricultura y alimentación, las infraestructuras, la tecnología, dependen de estos servicios energéticos. Por ello, quienes no lo tienen, ven limitado su desarrollo económico y humano. La falta de acceso a la energía incrementa la brecha de la desigualdad entre regiones.

Siendo palpable el problema de la pobreza energética en diferentes regiones del planeta vuelvo al pensamiento antes transmitido. Y es que el hecho de que en 2016 en nuestro país más de 2,8 millones de personas sufrieran retrasos en el pago de los recibos o que más de 900.000 sufrieran la desconexión forzosa o voluntaria de alguno de sus suministros me hace seguir pensando que, incluso en el contexto de los países desarrollados, estamos muy lejos de alcanzar las metas propuestas para el ODS 7.

Creo que sólo se podrán cumplir plenamente cuando se garantice el “acceso universal” a energía que sea “asequible”, “fiable” y “moderna”. Sin cualquiera de los adjetivos descritos el ODS 7 se queda cojo, en cualquier parte del planeta. Además, no podemos olvidar otra componente; el mayor reto al que nos enfrentamos nuestra generación; el cambio climático.

Quizás nuestra generación sea la primera que viva las consecuencias del mismo y la última que pueda evitar que estas sean devastadoras.

Porque imaginemos que alcanzamos el objetivo de garantizar el acceso universal a toda la población mundial, que proporcionamos acceso global a la electricidad para todos los habitantes del planeta a un precio aparentemente asequible. Pero imaginemos que lo conseguimos a costa de utilizar sistemas de generación contaminantes, que no están teniendo en cuenta las externalidades ambientales. Si elegimos esta senda proporcionaremos acceso universal y habremos dado un gran paso, pero a costa de ignorar el cambio climático y de hipotecar el futuro de las próximas generaciones.

Por ello el ODS habla de energía no contaminante, porque el consumo de ésta representa en torno al 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen en el planeta y gran parte de la responsabilidad de este impacto recae en los países desarrollados que cometimos y seguimos cometiendo el error de asegurar el acceso universal a nuestras poblaciones sin tener como prioridad la sostenibilidad del planeta. Por tanto, no tenemos todo el trabajo hecho si estamos ignorando la amenaza climática o si millones o incluso decenas de millones de personas, en un país como España, se encuentran padeciendo consecuencias asociadas a la pobreza energética por tener problemas para asumir los costes de la energía. Los mercados libres o regulados deberían evitar que millones de personas en España tengan problemas de asequibilidad con un bien imprescindible como es la energía y los modelos energéticos deberían asegurar la sostenibilidad de la energía que vamos a consumir. Es el doble reto al que creo que nos enfrentamos al hablar del ODS número 7.

Y me detengo aquí para cerrar este artículo.

La existencia de situaciones de pobreza energética y la fuerte dependencia energética de energías fósiles en países como España pone de manifiesto que incluso en los países desarrollados estamos aún lejos de garantizar el ODS 7, aunque tenemos la capacidad de revertir los errores. Así mismo, en los países en los que ni siquiera tienen garantizado el acceso a toda la población, se abre también una ventana de oportunidad, un reto en el que todos los países se deben implicar: garantizar el acceso a los millones de personas que no lo tienen, cumpliendo todas las premisas que recoge el ODS 7 y considerando el futuro de nuestro planeta. Existe la tecnología y el conocimiento suficientes para lograr este reto, por lo que afrontarlo se convierte en una cuestión de voluntad y de valentía de los líderes mundiales.

Creo que es posible no dejar pasar esta oportunidad.

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España suspendida

Grado de cumplimiento o incumplimiento (más bien) de los ODS en España…

@Javpolo

España, a día de hoy, no aprueba ninguno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que fueron aprobados por Naciones Unidas en el año 2015. Se sitúa así en el puesto 25 de los 193 países miembros de este organismo (lo que da una idea además del grado de cumplimiento de los mismos en toda la comunidad internacional).

Los ODS son una hoja de ruta para que todos los países del mundo trabajen por un desarrollo humano sostenible, donde se alinean, por primera vez,  los objetivos de desarrollo con los medioambientales, ya que se considera que sólo es posible garantizar el desarrollo mundial futuro si este es sostenible.

Se han definido 17 objetivos como decimos, que tienen 169 medidas asociadas, y se propone cumplirlos antes del año 2030. Estos objetivos van desde la erradicación de la pobreza y el hambre, garantizar la igualdad entre países y personas, fomentar el…

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Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo

Desde el curso 2010 – 2011 la Universidad Pontificia Comillas de Madrid a través de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales oferta a las estudiantes del Grado de Trabajo Social entre otras asignaturas optativas, “Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo”. 

Posteriormente se ha extendido la oferta de esta asignatura a estudiantes de los Grados de Relaciones Internacionales y Traducción e Interpretación. 

En estos años de docencia han pasado por el aula estudiantes de Argentina, Australia, Canadá, Chad, Colombia, Estados Unidos, España, Francia, Italia, Reino Unido, Suecia, Suiza, Madagascar, México, etc. 

La asignatura de 4,5 créditos del Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos (ECTS) se imparte en español. 

En torno a la asignatura se ha constituido una Comunidad de Aprendizaje que cuenta con la participación de cooperantes y profesionales de la cooperación que se encuentran en distintos países y trabajando en diversos proyectos y en la que se incorpora: 

  • La metodología “aula inversa” o “flipped classroom 
  • El uso de redes sociales 
  • Un blog de aula 

Esta comunidad ha sido reconocida y premiada como “Mejor Experiencia Formativa en Trabajo Social” por el Colegio Oficial de Trabajadores Sociales de Madrid en 2018. 

Para conocer más detalles y contenidos que se imparten en la asignatura, puedes visualizar este vídeo. 

 

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El mapa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Con motivo de la participación en las V Jornadas OCUD “La Agenda 2030: Del compromiso a la acción” que se celebran en Aranjuez (Madrid), los días 25 y 26 de octubre de 2018, organizadas por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y la Universidad Rey Juan Carlos, un encuentro abierto para reflexionar, debatir y conocer propuestas novedosas a la hora de abordar la implementación de la Agenda 2030 en las universidades españolas para que sirva de inspiración al conjunto de la comunidad universitaria y sus unidades de cooperación universitaria al desarrollo.

En estas V Jornadas OCUD está previsto contar con dos sesiones para la presentación de experiencias en la incorporación de la Agenda 2030 en las universidades españolas. Las “presentaciones flash” pretenden servir de inspiración a participantes y sus universidades, propiciando la conversación necesaria para la implementación de la Agenda 2030 en nuestros campus.

Mi propuesta de experiencia se llama “El mapa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible” y consiste en la geolocalización en un mapa colaborativo de los proyectos que se desarrollan por parte de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y Agencias Internacionales en cualquier país del mundo y su relación e impacto con alguno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los objetivos de la experiencia son:

  • conocer y distinguir el alcance de todos y cada uno de los 17 ODS
  • difundir esta propuesta de aprendizaje.

Se pretende sensibilizar a la comunidad universitaria en general sobre la necesidad de tomar medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad.

Está dirigida prioritariamente a estudiantes de la asignatura; del Grado de Trabajo Social y a estudiantes de otras carreras universitarias. Otras personas de interés pueden ser Trabajadoras/es Sociales; Cooperantes y futuros cooperantes, así como el personal de ONG y Agencias Internacionales.

A medida que en el cuatrimestre docente en el aula se aborda la Agenda 2030 y los ODS, como reto semanal se pide a las estudiantes que localicen un proyecto que se relacione con el objetivo estudiado. Esos proyectos identificados los trasladan, comparten y geolocalizan en un mapa de Google.

Estudiantes de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD

Como recurso de ayuda, las estudiantes consultan el post Como geolocalizar y personalizar un punto en un mapa compartido de Google Maps.

Se pretende fomentar un trabajo de búsqueda y selección de proyectos que se estén llevando a cabo en cualquier país del mundo, que esté alineado al menos con uno de los 17 ODS.

Alguno de los resultados que se pretende obtener son:

  • La búsqueda y gestión de la información de manera autónoma
  • El manejo y navegación por Internet y otros recursos informáticos para la selección de información y el trabajo cooperativo.

El producto final que se obtiene es El mapa de los ODS, mapa que se puede compartir y difundir a través de las Redes Sociales.

El mapa se organiza en “diez capas” (que es el máximo número que permite Google Maps) y en cada capa se van asignando uno o varios de los ODS a geolocalizar.

Las estudiantes de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo: Sandra Corrales San Martín; Amaya del Cura Jiménez; María de Foronda Vigalondo; Ana María García Delgado; María Isabel Gómez Jiménez; Mylène Gondry; Paula Ituiño García; Camille Unal, Laura Gil Peñas y Gaia Vacchini a través de su cuenta de Gmail / Google, tienen permisos y acceso para editar el mapa y para hacer sus aportaciones al mismo.

Se fomentará la divulgación a través de los canales habituales que se utilizan en la asignatura como son:  

Redes sociales usadas en la difusión de contenidos de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD

El blog de Aula; Página en Facebook; Tablero en Pinterest; Twitter  etc. con el uso de las etiquetas o hashtag:

#Agenda2030 #ODS #TSyCD (Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo).

Si quieres ver algún detalle más de la propuesta, puedes visualizar este pequeño vídeo.

Si quieres sugerir algún proyecto o propuesta, escribe en la parte inferior de comentarios los datos que a continuación se necesitan y será incluido.

  • Nombre:
  • Descripción:
  • ODS con el que se relaciona o el más significativo (para seleccionar la imagen del ODS correspondiente)
  • Enlace:
  • Lugar: dónde quieres que se sitúe

Por último puedes visualizar este vídeo tutorial paso a paso sobre cómo geolocalizar un punto en un mapa de Google Maps.

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

Puedes suscribirte al blog, pulsando el botón “seguir” que aparece en la columna derecha, indicando tu dirección de correo electrónico.

¡Espero tu aportación en este Mapa colaborativo de los ODS!

 

Trabajadora social de día y hermana mayor de tarde

Jesús Matsuki es un periodista / comunicador que ha ido simultaneando su vida profesional y personal entre el periodismo y la labor social. En el ámbito del periodismo ha desarrollado principalmente su faceta en la radio -informativos, magazines, deportes…- tanto en redacción, coordinación como dirección y conducción de programas. En su faceta de comunicación, ha trabajado para empresas e instituciones -en la actualidad en el Ayuntamiento de Madrid, en calidad de portavoz de tráfico para las principales emisoras de radio y televisión de Madrid-.

Su labor social le ha llevado a pasar por “El teléfono Dorado” de Mensajeros de la Paz, Fundación RECAL -ayuda a personas con drogodependencias-, Grupo Amás -personas con discapacidad intelectual-, MUJ -jóvenes en riesgo de exclusión social-… hasta que decidió dar el salto a la cooperación internacional. Tras un periodo de formación (Máster y otros cursos), inició su colaboración como voluntario en las oficinas centrales de Cruz Roja, en el departamento de Cooperación Internacional -labores de administración, técnicas y de comunicación-.

Dio el salto a Calcuta (India) de la mano de una fundación, donde coordinó dos proyectos. A su vuelta a España se enroló como técnico de proyectos de Manos Unidas, en el departamento del sur de la India. Para Jesús, el acceso a la información es un derecho fundamental y fuente de ayuda imprescindible para las personas en riesgo de exclusión.

Finaliza en agosto de 2018 una misión de cooperación en #Etiopía para la Fundación Pablo Horstmann. Entre otras funciones, ha rediseñado la comunicación desde el terreno de la organización y creado un plan de comunicación con los beneficiarios (Communication With Communities).

Jesús se une a la Comunidad de Aprendizaje de esta asignatura: Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD



-Ya están llegando… menos mal que no llueve- Me dice Rahel. La cita con los niños y sus madres era a las doce del mediodía, pero se retrasan casi una hora. Yetnayet les disculpa –algunos tienen que caminar tres horas hasta donde estamos y la lluvia de la noche anterior ha dejado las carreteras de arena hechas lodo-. Es la época de lluvias, es lo que toca. Es posible que las organizadoras hayan rezado más que todas las cofradías de Sevilla en Semana Santa juntas -exageración del que suscribe estas líneas- y finalmente el cielo haya dado una tregua.

Es la fiesta de fin de curso escolar. Entregan el boletín de notas a Rahel y Yetnayet, las Trabajadoras Sociales de la Fundación Pablo Horstmann. Esta organización española es quien financia el proyecto de atención a menores huérfanos y/o en situación vulnerable -Orphan Vulnerability Children, “OVC”-. Es parte de un proyecto integral de atención al menor que también incluye guardería, orfanato y clínica pediátrica en la localidad de Meki, Etiopía.

Meki (Etiopía)

Rahel culmina su cuarto año al frente del proyecto. Yetnayet dos. Pareciera que llevaran toda la vida.

Los niños o las madres van entregando las calificaciones. Seguirán el procedimiento habitual en los próximos días: Serán escaneadas, registradas en el archivo informático y enviadas a Madrid como parte de las fuentes de verificación –prueba- que el donante necesita. Pero hoy no es un día administrativo. Es una fiesta. Habrá música, bailes, teatro y entrega de premios.

Rahel enciende el equipo de sonido para empezar a animar el ambiente. Toca ser pinchadiscos también. Le entretiene, y sabe que así podrá controlar los tiempos de todos los eventos que van a tener lugar. Los niños se sientan alrededor del escenario mientras bailan, aplauden y se abrazan a las trabajadoras sociales a modo de saludo.

Bueno, para ellos esa profesión no existe. Son esas personas que se acercan a sus casas a preguntarles si están asistiendo al colegio, si están felices y a hablar con mamá. Y es verdad, no son solo trabajadoras sociales: Fuera del horario de oficina velan por la educación social y emocional de los menores. –Se merecen crecer como niños- me repite Rahel como si de un mantra se tratase.

Cubren los huecos que las familias no pueden o no han podido abarcar. Algunos son huérfanos, en otros casos la madre pasa tanto tiempo trabajando o intentándolo cada día por 50 birrs –al cambio, 1 euro y medio aproximadamente- que se generan lagunas en su aprendizaje social.

Y Rahel y Yetnayet sienten esa necesidad e intentan cubrirla. En todas las situaciones hay un denominador común: es el cariño mutuo el que propicia estos lazos y el que genera ese bonito sentimiento de “hermana mayor”.

Una vez ya todos en sus sitios, Yetnayet toma el micrófono y comienza dándole las gracias a todos por venir, hace un chascarrillo sobre la nube que parece irse y da paso a la obra de teatro. Rahel lleva semanas practicando la obra con las niñas. Ashmara –nombre ficticio- es la protagonista: grita, se tira al suelo, llora… Hace una representación perfecta. El público presente disfruta de la obra y lo agradece aplaudiendo entre acto y acto. La obra está orquestada con la doble finalidad de lanzar esas ideas en el público presente y educar a las que hoy se presentan como actrices. Sin televisión ni radio por falta de recursos económicos o infraestructura eléctrica, el teatro se convierte en un medio de transmisión eficiente para sensibilizar y concienciar. Fin de la obra. Sábana a modo de telón. Aplausos.  

Fiesta de fin de curso en Meki

Baile, baile y baile. El público se anima también. Niños y madres aprovechan para vivir la fiesta en su plenitud. Las piernas no están cansadas a pesar de las horas de caminata o de las otroras restantes para volver a casa. El tópico “llevan el ritmo en la sangre” se queda corto. El que escribe bailó después, a sabiendas que haría reír.

Y llegan los premios. A las mejores notas y a los esfuerzos notables. Aquí se unen también los niños acogidos en el orfanato de la Fundación Pablo Horstmann. Sonrisas, aplausos, madres que dan propinas a sus hijos en el mismo momento en que reciben el premio –costumbre local- y aplausos de los allí congregados.

Rahel toma la palabra y da las gracias a todos. Yetnayet aprovecha para hacer lo mismo pero en oromo –idioma de uso común para los habitantes de áreas rurales-.

Los niños tienen sus regalos, las madres han pasado un gran rato viendo las actuaciones de sus hijos y las trabajadoras sociales todo lo que esperaban: más de 200 niños han podido acudir a la escuela y vivir con una mayor calidad de vida durante un año más. Y en breve, comenzará otro: Más visitas a las familias, más informes, más reuniones en los colegios, más revisiones médicas…pero sobre todo más cariño, más preocupaciones y más dar de uno mismo sin que nadie lo exija. Una persona puede ir más allá del trabajo, solo si decide ir más allá. Rahel y Yetnayet lo hacen. Encantadas. A fin de cuentas, son las hermanas mayores.

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

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Términos y definiciones habituales en el ámbito de la cooperación internacional

Para familiarizarnos y afianzar algunos de los términos más habituales en el ámbito de la Cooperación Internacional, a continuación te muestro una selección de definiciones y conceptos con los que hemos venido trabajando durante el cuatrimestre docente de impartición de la asignatura Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo #TSyCD en este curso 2017 – 2018:

  • Acción Humanitaria (Belén Pérez)
  • Árbol de Objetivos (Cristina del Río)
  • Árbol de Problemas (Paula Sánchez)
  • Asilado (Alli Kaufman)
  • Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) (Belén Pérez)
  • Catástrofe (Cristina del Río)
  • Código de Conducta de Acción Humanitaria (Alli Kaufman)
  • Coeficiente de Gini (Alli Kaufman)
  • Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) (Nick Gavio)
  • Cooperación para el Desarrollo (Laura Gaviria)
  • Crowdfunding (Paula Sánchez)
  • Declaración Universal de los Derechos Humanos (Belén Pérez)
  • Desarrollo (Nasolo Ortego)
  • Desarrollo humano (Nasolo Ortego)
  • Desarrollo Sostenible (Vale Betroni)
  • Desigualdad (Paula Sánchez)
  • Desplazado (Vale Betroni)
  • Derechos Humanos (Nick Gavio)
  • Educación para el Desarrollo (Cristina del Río)
  • Emergencia compleja (Laura Gaviria)
  • Intervención Humanitaria (Alli Kaufman)
  • Matriz de Planificación de un proyecto (Laura Gaviria)
  • Migrante (Paula Sánchez)
  • OCHA o OCAH (Vale Betroni)
  • Plan Marshall (Vale Betroni)
  • Preparación ante desastres (Nick Gavio)
  • Proyección de Peters (Nick Gavio)
  • Proyecto (Laura Gaviria)
  • Proyecto de Impacto Rápido (Nasolo Ortego)
  • Proyecto Esfera (Nasolo Ortego)
  • Refugiado (Paula Sánchez)
  • Vulnerabilidad (Vale Betroni)

Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Selecciona uno o varios de los términos con los que más te identifiques o guste
  2. Indica el / los término/s que seleccione/s en los comentarios, para que te sea asignado y tus compañeras/os vean los que has elegido y puedan seleccionar otros.
  3. Defínelo preferentemente con tus propias palabras y utilizando entre 150 y 200 palabras como máximo.
  4. Haz una propuesta de entre tres (3) y cinco (5) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en su definición.

A modo de sugerencia, y entre otras fuentes, puedes consultar el Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

o también revisar estas Definiciones de usuarios en cooperación al desarrollo.

Por otra parte, reflexiona, busca e investiga sobre estos otros conceptos más amplios, como temas a desarrollar. Indica tu elección en la sección de comentarios del blog.

La extensión del tema a desarrollar debe oscilar entre las 1.500 y 2.000 palabras aproximadamente.

Haz una propuesta de entre cinco (5) y diez (10) palabras clave que consideres fundamentales que deban aparecer en el desarrollo del tema propuesto.

Si localizas algún vídeo, audio, infografía, imagen, etc. que ayude a comprender estos términos, puedes compartirlo a través de Twitter usando siempre la etiqueta #TSyCD y haciendo las correspondientes menciones.

Una vez que hayas elegido algunos de los términos y el tema, debes definirlo y desarrollarlo en el documento colaborativo “Glosario de términos” creado en Google Drive, al que puedes acceder pulsando este enlace.

Muchas gracias por tu atención.

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Comunidad de aprendizaje en Trabajo Social

“… el aprendizaje depende cada vez menos de los que sucede en el aula y cada vez más de la correlación entre lo que ocurre en el aula, el domicilio y la calle” [CASTELLS et al.,1994]


Desde hace 9 años soy profesor colaborador de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid de las asignaturas Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo y supervisor de las Prácticas internacionales del Diploma de Cooperación Internacional en la que participan estudiantes de 3º y 4º curso del Grado de Trabajo Social y estudiantes de intercambio internacional.

Desde mi primer año como docente me he preocupado por innovar en el aula y por incorporar técnicas y métodos participativos que resulten más atractivos para los estudiantes.

Tras mi participación en distintos cursos masivos abiertos y en línea, conocidos por sus siglas en inglés como “MOOC” he tenido la suerte de conocer distintas aplicaciones, recursos y artefactos digitales, y me he familiarizado con el concepto de Comunidad de Aprendizaje.

Presento la Comunidad de Aprendizaje en torno a esta asignatura al premio a la mejor acción de formación en Trabajo Social con motivo del Día del Trabajo Social.

Se trata de una experiencia basada en la creación de un ecosistema social en la docencia de la asignatura que pone en relación a las estudiantes, al docente y colaboradores, profesionales del Trabajo Social y de otras disciplinas, usando las redes sociales y artefactos digitales e incorporando la metodología Flipped Classroom o aula inversa y la Gamificación.

A través de la Comunidad de Aprendizaje las estudiantes conectan con las profesionales del sector que se encuentran trabajando en distintos países del mundo en proyectos comunitarios y de desarrollo y lo hacen usando:

el Blog del aula;

CooperaBlog. Blog de Aula de Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo

redes sociales como Twitter; YouTube; Skype y la página de la asignatura en Facebook;

Tal y como indica Ángel Fidalgo (2014) a través de la comunidad de aprendizaje se generan dudas o demandas de información y estas se satisfacen con suficiente garantía de calidad. Evidentemente para que esto ocurra es necesario que haya personas con experiencia y conocimientos suficientes para satisfacer dichas demandas.

Se realizan aportaciones de recursos interesantes, novedades, nuevas herramientas… En definitiva, nueva información que aunque no se haya demandado puede ser muy interesante para conocer tendencias, tecnologías emergentes y para abrir nuevas perspectivas.

Al existir estas aportaciones de experiencias concretas, se pueden encontrar soluciones a  determinados problemas que hayan tenido miembros de la comunidad. Este conocimiento es interesante para personas que, en un momento dado, pueden tener esos mismos problemas.

La situación de partida la señala el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y la necesaria adaptación de todos los planes de estudio a este marco regulador que pone el foco en la adquisición de competencias y sitúa a los estudiantes en el centro del proceso educativo. Para situar al alumnado en el centro del proceso educativo dentro y fuera del aula existen mecanismos en Internet como son la Docencia Web 2.0 que permite la incorporación de nuevas metodologías.

La innovación como las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) juegan un papel crucial en los itinerarios formativos que se diseñan, suponiendo también un cambio de roles del alumnado y del profesorado.

En sucesivos cursos se han incorporado algunas sesiones con metodología “flipped classroom” o aula inversa, que hace uso de tres herramientas online.

Puedes acceder a la del año 2017, pulsando aquí.

Puedes acceder a la del año 2018, pulsando aquí.

Fliped Classroom, la lluvia de ideas

Con este método se provoca un giro de 180 grados respecto al convencional ya que potencia el autoaprendizaje en su entorno a los estudiantes y permite más tiempo en el aula para que se pueda practicar sobre los conocimientos adquiridos, resolución de dudas y evaluaciones formativas.

El uso de redes sociales potencia el trabajo colaborativo como metodología de aprendizaje y tiene unos efectos muy positivos entre el alumnado ya que supone un incremento del rendimiento académico, favorece la motivación y potencia el pensamiento crítico.

Gamificación: entendida como la integración de dinámicas de juegos en una web, servicio, comunidad, contenido o campaña para aumentar la participación de los usuarios, al conseguir que nuestra aplicación sea más divertida, motivadora y en definitiva, “enganche más”.

El Ecosistema social creado hace uso de 8 plataformas o sitios de redes sociales,

Comunidad de Aprendizaje Trabajo Social y Cooperación al Desarrollo

En esta figura se puede apreciar de una forma resumida la Interacción que se produce entre los roles participantes en la asignatura y los elementos propuestos como innovación.

Algunas de las personas colaboradores del blog y de la Comunidad de Aprendizaje con amplia experiencia en Cooperación Internacional son:

Colaboradores: Álvaro Herández; Betriz Valbuena; Agustín Moreno; Ramón Esteso; Jesús Matsuki; Fernando Nuño

Colaboradores: Iñaki Sainz de Rozas; José Más; Begoña Dorado; José Luis Fdez. Pacheco; Arnold San Román; Inmaculada Montero

Si quieres ver con más detalle cómo se ha construido y constituido un ecosistema social, la comunidad de aprendizaje y la forma de integrar las Redes Sociales y los artefactos digitales, puedes hacerlo visualizando este vídeo.

Y a continuación reflejo algunas de las reacciones a la candidatura de esta comunidad:

El viernes, 16 de marzo de 2018 tiene lugar la Gala de Trabajo Social y esta Comunidad de Aprendizaje obtiene el premio a la mejor experiencia formativa

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

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Referencias:

Fidalgo, A (2014). Comunidades de Aprendizaje. Innovación Educativa. Recuperado el 3 de marzo de 2018

El acceso al agua como estrategia de lucha contra la pobreza

He tenido la inmensa suerte de conocer, compartir ideas, proyectos, debatir y discutir sobre diversos aspectos de la Cooperación Internacional con Álvaro Hernán Montoya Ramírez, que es Ingeniero Agrónomo de origen colombiano,  Máster en Recursos Hídricos y Doctor en Ciencias Ambientales. Experto en Agua, Agricultura, Medioambiente y Cambio Climático y cuya trayectoria profesional se enmarca en la docencia y la investigación universitarias, la Cooperación Internacional, la Administración Pública y  la consultoría.

Recientemente prestó sus servicios en el Área de Medio Ambiente del Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI), al tiempo que colabora con varios grupos de investigación y centros de estudios en España y Colombia.

Le he invitado a que colaborase con un post, sobre el acceso al agua en los proyectos de cooperación internacional.

Álvaro H. Montoya Ramírez


Un largo (y aun inconcluso) camino  hacia el reconocimiento del agua como  derecho humano básico

Quizás por haber nacido y crecido en Colombia, un país privilegiado como muy pocos en cuanto a riqueza natural, pero al mismo tiempo -y en medida similar- tan duramente castigado por la inequidad social, en mi proceso de formación académica y desempeño profesional he tomado conciencia sobre la estrecha conexión existente entre medioambiente y desarrollo. Como bien recoge el Programa 21, emanado de la Cumbre de la Tierra de Río 1992,

Logotipo Cumbre de la Tierra

esta interacción es de doble vía: por un lado, un individuo o colectivo pobre, en su legítimo afán de subsistencia, puede hacer un uso insostenible de los recursos naturales y, por otro lado, el agotamiento de la base natural por cuenta de una actividad socioeconómica abusiva puede generar pobreza en la población, o agudizarla.

En mi tesis doctoral me propuse ahondar en el conocimiento de tal interacción. Concretamente, analicé el vínculo entre el acceso al agua y la pobreza rural en Colombia. Uno de los estudios de caso de la investigación consistió en evaluar el impacto generado por un proyecto de agua, saneamiento básico y seguridad alimentaria sobre la población objetivo, en términos de reducción de pobreza y rentabilidad financiera, económica y social. El proyecto había sido ejecutado en 2004 por Acción contra el Hambre – España con financiación de la AECID, en el marco de un paradisiaco rincón del Caribe. La estancia en terreno que este estudio llevó aparejada me brindó la invaluable oportunidad de palpar otras realidades de mi propio país, ciertamente desconocidas para mí hasta entonces  y, de paso, me introdujo de lleno en el campo de la Cooperación Internacional al Desarrollo y la Acción Humanitaria –tan apasionante como complejo-, al cual me he mantenido ligado por un espacio que ya va rondando los diez años.

En gran parte el fruto de esa experiencia es el que deseo compartir aquí, por invitación de mi amigo Fernando, con ocasión de la celebración del Día Mundial del Agua.

Logotipo Día Mundial del Agua

Esta disertación adopta una perspectiva algo más teórica y menos práctica que la de los colaboradores que me han precedido en este blog. Mi propósito con esta aportación es mostrar las múltiples vías a través de las cuales la disponibilidad de unos servicios hidráulicos apropiados condiciona el potencial de desarrollo y bienestar de cualquier persona o grupo humano.

Intento así, con un Enfoque Basado en Derechos, llamar la atención sobre el alto grado de responsabilidad que encierra para la comunidad internacional la garantía de provisión de tales servicios a la población desfavorecida de los países en vías de desarrollo, como un instrumento clave de solidaridad global.

El núcleo de este artículo coincide con un escrito publicado originalmente en 2013 por la revista Árbol de Tinta, editada por la Universidad de Ibagué (Colombia) pero situado en el actual contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que rigen la Agenda Internacional de Desarrollo entre 2015 y 2030.

Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS

  1. INTRODUCCIÓN

A día de hoy, para cualquier persona mínimamente informada, oír hablar de la abundancia de agua en la Tierra e, incluso, de su presencia en otros planetas, satélites y cuerpos del sistema solar (y del universo), así como de su condición imprescindible e insustituible para todas las formas de vida conocidas, incluida la humana, resulta redundante y, quizás precisamente por ello, hasta anodino.

A fuerza de costumbre, frases tan trilladas como que “el agua es vida”, terminan convirtiéndose en expresiones vacías de contenido que, a la larga, ya no consiguen transmitir con igual fuerza la irrebatible idea originaria que encierran. Sin embargo, de ningún modo ese aparente carácter elemental debería ser interpretado como una pérdida de vigencia en el tiempo.

Por otro lado, visiones, por desgracia aun no del todo superadas, como aquélla que se refería al agua como un ‘recurso natural renovable’, que si bien es ajustada en el sentido literal del término, también es cierto que ha conducido –y sigue conduciendo- a esquemas de gestión inadecuados, caracterizados por el despilfarro y el maltrato de los que ha sido objeto este recurso, tan esencial para la vida, tal como se ha pregonado hasta la extenuación.

No obstante, hay que reconocer que hasta aquí nos seguimos moviendo en el predecible terreno de las obviedades, de las “verdades de Perogrullo”, de los lugares comunes que, al igual que las frases de cajón, con el tiempo, en poco o nada contribuyen a formar conciencia sobre la enorme importancia del agua, y la impostergable necesidad de manejarla con juicio. Con inteligencia.

Dentro de dicho propósito, aquí en lo sucesivo se pretende aportar una revisión que, a su vez, dé lugar a una reflexión, en torno al papel que puede jugar el agua o, más exactamente, el acceso a agua segura [1], como estrategia de lucha contra la pobreza. A tal efecto, y dada la restricción de espacio, se omitirán cifras y estadísticas que, si bien, podrían reforzar los argumentos, se hallan profusamente disponibles en numerosas fuentes, tanto en soporte editorial como electrónico, y al alcance de cualquier lector/a interesado en la temática.

Para entrar en materia, conviene sentar la noción misma de pobreza, más allá de su percepción más o menos intuitiva. En palabras del filósofo y economista Amartya Sen, premio Nobel de Economía 1998 y precursor del concepto de Desarrollo Humano, la pobreza puede entenderse como la “privación de las libertades fundamentales de que disfruta el individuo para llevar el tipo de vida que tiene razones para valorar”. Resulta claro entonces que pobreza es mucho más que insuficiencia –o carencia- de renta sino que, más bien, este problema multidimensional ha de ser entendido como deficiencia de capacidades, por parte de individuos y colectivos, para poder llevar adelante una vida digna.

Desde esta óptica, procede ahora establecer vínculos entre agua y pobreza, los cuales abarcan desde salud y educación, hasta cultura y religión, tal como a continuación pasa a comentarse:

  1. INTERACCIÓN AGUA-POBREZA

Para empezar, qué duda cabe acerca del carácter irremplazable del agua limpia y suficiente para preservar la salud humana, con fines de hidratación, alimentación e higiene. A pesar del constante progreso observado durante las últimas décadas, aun lucen escandalosos los datos de morbilidad y mortalidad –gástrica, respiratoria, cutánea-, ligados al inadecuado acceso a agua potable y saneamiento básico en extensas zonas de países en vías de desarrollo y, de modo más acusado, en entornos rurales y peri-urbanos.

Sobra decir que una salud precaria limita el potencial -escolar primero y laboral después- de cualquier sujeto; por lo cual el acceso a agua segura supone un requisito sine qua non para atacar la propagación intergeneracional de la pobreza, o sea, esa falaz ‘predestinación’ a vivir en medio de la privación.

En estrecho vínculo con el aspecto sanitario, la insalubridad característica de muchas infraestructuras escolares (colegios), por falta de servicios idóneos de agua y saneamiento, atenta contra la misión formadora que éstas deberían cumplir, reforzando así el círculo vicioso de la pobreza: un niño pobre no cuenta con las garantías locativas mínimas para desarrollar las habilidades y destrezas que luego le permitirían modificar positivamente su situación.

En tal orden de ideas, resulta llamativo observar cómo la ausencia de baterías sanitarias segregadas por sexo, llega a imponer un severo obstáculo para la entrada de las niñas a la escuela en determinados entornos socio-culturales como el musulmán, por ejemplo. Esto repercute, pues, en una fuerte merma de las capacidades de la mujer, desde la infancia misma.

Queda así al descubierto un evidente nexo entre agua, pobreza y género. Se habla mucho de la ‘feminización de la pobreza’, entendida como una incidencia desproporcionada de la pobreza entre la población femenina. Al margen de divergencias conceptuales sobre la validez del término, es innegable que la mujer se relaciona con el agua de un modo particular, diferente al varón y, en consecuencia, desempeña un rol específico como administradora, usuaria y proveedora de agua, tanto en la familia como en la comunidad.

En lugares aquejados por deficiente suministro hídrico, el acarreo de los volúmenes de agua necesarios para intentar satisfacer el consumo humano y el uso doméstico de la familia -lo cual no siempre se consigue-, es una tarea que recae casi en exclusiva sobre la mujer, desde muy temprana edad: caminatas kilométricas de varias horas diarias, soportando un peso físico en ocasiones desproporcionado.

Mujeres acarreando agua

Así, la mujer se ve excluida del espacio escolar como niña, y del mercado laboral como adulta, y hasta expuesta a riesgos sobre su integridad personal (lesiones, agresiones, violaciones). Tan asimétrica responsabilidad retroalimenta la ‘feminización de la pobreza’ y, a la larga, induce sometimiento y falta de autonomía para la mujer.

Al hilo de lo que ha dado en denominarse ‘empoderamiento de la mujer’, durante la última década se ha llamado la atención sobre los incuestionables beneficios que aporta el adecuado acceso al agua con fines productivos, a nivel de hogar o minifundio, para mujeres pobres, habitantes de zonas rurales y peri-urbanas. Estas actividades económicas consisten en producción de bienes y prestación de servicios a baja escala, y se traducen principalmente en generación de renta y empleo, y seguridad alimentaria; y son extensibles a otros grupos vulnerables, tales como pequeños campesinos o minorías étnicas.

Esta mirada alternativa al potencial productivo del agua complementa la visión tradicional del recurso como insumo indispensable para todos los sectores extensivos con fines comerciales (agricultura, ganadería, industria, energía, minería, comercio, turismo), con su efecto dinamizador sobre el conjunto de la economía, que puede abarcar generación de renta y empleo para amplias capas de población en situación de pobreza; además de la redistribución de riqueza que puede operar el Estado a través de servicios sociales financiados vía impuestos, regalías y divisas provenientes de tales actividades productivas.

  1. DERECHO AL AGUA Y AGENDA INTERNACIONAL DE DESARROLLO

A lo largo del presente siglo, este entramado de interrelaciones entre agua y pobreza ha originado un fuerte movimiento social, académico y político, que propugna el reconocimiento del agua como derecho humano básico, como quiera que el acceso a agua segura condiciona la satisfacción de otros tantos Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), empezando por el propio derecho a la vida, la salud o la alimentación, hasta el derecho a la cultura o la práctica religiosa, pasando por el derecho a la educación o el trabajo.

De este modo, se habla de que toda persona, por el solo hecho de serlo, debe disponer de, al menos, un volumen de 20 litros diarios de agua limpia

Bidón de 20 litros de agua

 

para satisfacer sus requerimientos más esenciales, a un precio asequible, o incluso gratis en caso de no poder sufragarlo. Por desgracia, esta iniciativa ha chocado con la férrea oposición, más o menos velada, de fuertes grupos de presión, tales como lobbies empresariales que visualizan el agua más como mercancía que como derecho. Viendo el actual panorama mundial, todos, como especie humana, hemos de entonar un sonoro mea culpa, al admitir que aun nos situamos demasiado lejos de honrar este ineludible compromiso moral.

Con todo, no deberían ignorarse pasos tan significativos como la declaración del agua potable y el saneamiento básico como derecho humano esencial, por parte de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 2010. Otro debate sería su implementación mediante políticas concretas.

También en el seno de la ONU, al igual que de gobiernos nacionales, centros de pensamiento y organizaciones de la sociedad civil, existió un alto grado de consenso en torno al rol protagónico que jugaba el agua en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el mayor pacto global de lucha contra la pobreza alcanzado hasta entonces en la historia de la humanidad, pese a las múltiples –y a menudo justificadas- críticas de que fueron objeto.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tomaron el relevo a los ODM, una vez se agotó el horizonte de implantación de éstos, al concluir el año 2015, con la vista puesta en los quince años subsiguientes, esto es, hasta 2030. Es justo admitir que en su concepción, diseño y estructura la comunidad internacional realizó genuinos esfuerzos por capitalizar los aprendizajes derivados de los ODM. Aun así, esta Nueva Agenda de Desarrollo Sostenible configurada por los ODS no se halla exenta de cuestionamientos, que no se pretende aquí discutir.

Lo que sí procede ahora es llamar la atención sobre el carácter decisivo que, en mayor o menor medida, unos servicios de agua adecuados encierran para el cumplimiento de todos los ODS, más allá de que sólo uno de ellos (el número 6) se ocupe explícitamente del sector de agua potable y saneamiento básico.

Esta afirmación es evidente para, al menos, los primeros quince objetivos (de un total de 17), y se sustenta en los razonamientos previamente expuestos: ¿acaso cabe alguna duda sobre las múltiples y complejas interrelaciones que conectan al agua con las metas trazadas en materia de renta, alimentación, salud, educación, género, energía, empleo, industria, infraestructura, equidad, habitabilidad, producción, consumo o medioambiente? Seguramente no.

IDEA FINAL

Ya para finalizar, sólo resta sugerir la adaptación de estas ideas, quizás algo genéricas, al contexto socioeconómico y medioambiental de cada país, zona o comunidad, lo cual pasa necesariamente, por un lado, por el análisis de los determinantes de la pobreza, y por la evaluación del estado de los recursos hídricos, por otro; todo ello a fin de incorporar la lucha contra la pobreza como criterio central dentro de la gestión del agua en un entorno concreto. Cabe pues esperar que el aprovechamiento racional de los recursos naturales incluido, como no, el agua, constituya una estrategia efectiva para mejorar las condiciones de vida de miles de millones de seres humanos en todo el mundo.

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[1] Condiciones apropiadas de cantidad, calidad y disponibilidad.