Introducción a la Gestión de la Seguridad en el Terreno 

Beatriz Valbuena Tessio de Costamagna que reside en Nairobi (Kenia), donde comenzó haciendo trabajos de traducción, apoyando a organizaciones locales y realizando servicios de consultoría para organizaciones internacionales. En los últimos tres años ha trabajo para Médicos Sin FronterasSolidarités Internacional y Médicos del Mundo Francia, en programas desarrollados en Sudán del Sur, Etiopia, Kenia y Somalia. Actualmente trabaja para Concern Worldwide Somalia y tiene su base en Mogadishu. Y ahora vuelve a colaborar con este nuevo post sobre Seguridad en el terreno.

Cooperante Beatriz Valbuena Tessio de Costamagna

Para ver sus anteriores colaboraciones y más detalles sobre su trayectoria, puedes pulsar estos enlaces: “Recorriendo los Balcanes“ y ¿Dependen los  derechos humanos del contexto cultural?


Durante mis distintas misiones con la Cruz Roja siempre recibí un “briefing de seguridad” antes de la partida. Forma parte de la inducción de cualquier expatriado a cualquier país que vayas.

Normalmente consiste en una entrevista donde conoces los riesgos existentes en la zona a la que vas a trabajar y la forma de mitigarlos. Junto a esa charla, se suele recibir una serie de documentos: números de teléfonos, mapas, protocolos, procedimientos, etc.  Lo que algunos llamamos “security pack”. Disculpad el uso del inglés, pero al ser mi idioma de trabajo  habitual  me siento más cómoda utilizando determinada terminología.

Durante 2017 y hasta mediados de 2018, me encontré con el desafío de revisar y completar todos los documentos relacionados con la gestión de la seguridad en las misiones de Kenia y Somalia  de Médicos del Mundo Francia.

Mapa Kenia y Somalia

 

Como Coordinadora General de las dos misiones, yo era la última responsable de la seguridad de alrededor de 50 personas y tres oficinas.

Ahora tenía que sentarme y ponerme en el otro lado, y no sabía muy bien por dónde empezar. En este proceso conté con la ayuda de un consultor externo y de la oficina central en París. Pero también consulté con algunos colegas, y algo esencial, involucré a la mayor parte del equipo, desde la cocinera, los guardas y los conductores, hasta los logistas, trabajadores sociales y coordinadores de los programas.

Aunque se pueden encontrar diferencias entre las distintas organizaciones que operan en el terreno, me gustaría empezar dando un panorama general sobre las distintas fases que existen en la gestión de la seguridad en el terreno.

Recordad, que el proceso de gestión de la seguridad en el terreno es el medio a través del cual los responsables de una misión establecen y aplican un marco de gestión de la seguridad eficaz que contribuya a mitigar los riesgos que enfrenta la organización.

Las fases principales a la hora de gestionar la seguridad son:

  • la Planificación,
  • el Establecimiento del plan de seguridad y gestión de la seguridad en sí misma y
  • la Revisión
  • y Evaluación.

Figura “Proceso de gestión de la seguridad”

La evaluación conlleva el análisis lógico de la situación para identificar eventuales amenazas y la vulnerabilidad de la organización ante éstas.

Una vez completado el análisis de amenazas y vulnerabilidades, el efecto de cada amenaza y la probabilidad de que afecte a la organización se reflejan en una matriz de riesgos. Esta matriz permite establecer prioridades para abordar los riesgos e identificar medidas para mitigarlos.

Posteriormente, estas medidas se convierten en componentes esenciales del plan de seguridad.

Veremos la determinación de los riesgos de forma más detallada en un próximo post.

La planificación: Un plan de seguridad es una herramienta esencial para desarrollar y mantener procedimientos de seguridad y reacción adecuados.

La primera etapa de la planificación de la seguridad consiste en identificar y determinar la manera de establecer y aplicar las tres estrategias de seguridad (aceptación, protección y disuasión).

El plan debe guardar relación con la situación operativa concreta y constará de una serie de componentes, incluidos entre otros los siguientes:

  • Reglamentos y directrices de seguridad,
  • Procedimientos para la celebración de entrevistas antes y después de cada misión,
  • Plan de contingencia y gestión de incidentes críticos.

La formulación del plan de seguridad debería llevarse a cabo con las aportaciones de todos los miembros del equipo. Trataremos la planificación de la seguridad de forma más detallada en próximos posts.

Plan de contingencia

El establecimiento del plan de seguridad y la gestión de la seguridad constituyen, tal vez, la parte más difícil del proceso. Una pieza fundamental de este proceso consiste en concienciar al personal de todos los aspectos del plan, así como de sus respectivos cometidos y responsabilidades a tenor de éste.

La gestión de rutina supone cerciorarse de que el personal funciona dentro del marco establecido por el plan.

Sin embargo, los responsables de la misión deben también ser capaces de hacer frente a incidentes y situaciones extraordinarias. Será más sencillo reaccionar ante tales aspectos del proceso gracias al plan de contingencias y a los procedimientos de gestión de incidentes establecidos.

La gestión de la seguridad resulta más sencilla cuando ésta se considera parte integrante de las operaciones, y no como un elemento adicional. Ello supone que la organización o delegación ha desarrollado una cultura de la seguridad en la que este aspecto se considera automáticamente parte del proceso global de planificación y gestión.

Simplemente quiere decir que la gente se comporta de un modo que es coherente con los patrones operativos establecidos. Esto es lo que representa el modelo de cultura de la seguridad.

Figura “Cultura de la seguridad”

Por último, conviene controlar y evaluar los planes de seguridad de forma continua para garantizar su pertinencia. Se debería hacer de manera rutinaria al menos cada seis meses, siempre que se produzca algún cambio en la situación que contemplaba el plan, o si el análisis de los incidentes de seguridad pone de manifiesto una carencia en el plan.

Para viabilizar este proceso, los responsables de la misión deben velar por que se efectúe un seguimiento constante de la situación y estar al tanto de cualquier cambio que ocurra en el entorno de trabajo.

La gestión de la seguridad se ve afectada por las distintas circunstancias en las que una organización ejecuta sus operaciones. Estas influencias pueden ser tanto internas como externas y pueden afectar a todos los aspectos del proceso de gestión de la seguridad. Los responsables de la misión deben conocer estas influencias y determinar la incidencia que podrían tener en el proceso de gestión y de toma de decisiones en materia de seguridad.

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

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Referencias:

“Stay Safe, Guía de la Federación Internacional para los Responsables de Seguridad”