Desarrollo sostenible y la música del reciclaje

En la Cumbre para el Desarrollo Sostenible, que ha tenido lugar en septiembre de 2015, los Estados Miembros de la ONU aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático.

Esta nueva agenda y objetivos, pretenden reforzar de una manera más amplia los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) aprobados por Naciones Unidas en el año 2.000, y ampliar el séptimo que se refería a “Garantizar la sostenibilidad del Medio Ambiente

Según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo, 1988 el Desarrollo Sostenible, es aquel que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

El desarrollo sostenible exige esfuerzos concertados para construir un futuro inclusivo, sostenible y resiliente para las personas y para el planeta.

Para alcanzar el desarrollo sostenible es fundamental armonizar tres elementos básicos:

  • el crecimiento económico,
  • la inclusión social y
  • la protección del medio ambiente.

Estos elementos están interrelacionados y son todos esenciales para el bienestar de las personas y las sociedades.

La erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones es una condición indispensable para lograr el desarrollo sostenible. A tal fin, debe promoverse un crecimiento económico sostenible, inclusivo y equitativo, creando mayores oportunidades para todos, reduciendo las desigualdades, mejorando los niveles de vida básicos, fomentando el desarrollo social equitativo e inclusivo y promoviendo la ordenación integrada y sostenible de los recursos naturales y los ecosistemas.

A continuación  se exponen varios ejemplos de mala gestión ambiental, de los que apenas podemos encontrar referencias en los medios de comunicación, pero que sin duda, durante los últimos 15 años, han padecido un progresivo deterioro.

 Una situación poco mediática y desconocida, es la situación que desde hace varios años se vive en el Mar de Aral.  Situado en Asia Central

El Mar de Aral era la cuarta superficie acuática interior del planeta. Dos ríos vierten sus aguas, el Syr Dariá y el Amú Dariá.

El Syr Dariá es el río más grande de Asia Central (tres veces el río Ebro en España) y en su cuenca están las principales regiones productoras de algodón en Uzbekistán y otras plantaciones en Kazajstán y Tayikistán.

El Amú Dariá nace en las montañas de Afganistán y atraviesa Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.

Con los planes quinquenales centralistas de la Antigua Unión Soviética se decide transformar las cuencas de ambos ríos en inmensos campos de producción agrícola a través de la irrigación.

Hay que tener en cuenta y recordar, que la principal actividad del Mar de Aral era la industria pesquera que proporcionaba más de 50.000 toneladas anuales, siendo la forma de trabajo de varios miles de personas.

El Mar de Aral ha reducido su superficie de 66 mil kilómetros cuadrados a 26 mil (casi dos terceras partes). Ha perdido superficie de agua equivalente a la superficie de la región de Aragón y se ha convertido en un desierto salino.

El principal puerto pesquero, Aralsk, hoy se encuentra a 80 kms. de sus aguas.

 

Otros ejemplos radicalmente diferentes, pero también muy preocupantes son las situaciones de las llamadas “Islas de la basura”, son zonas de los océanos cubiertas de desechos marinos en el centro del océano Pacífico Norte y en otros. La del océano Pacífico se estima que tiene un tamaño de 1.400.000 km² (casi tres veces mayor que la superficie de España). Estos vertederos oceánicos se caracterizan por tener concentraciones excepcionalmente altas de plástico suspendido y otros desechos atrapados en las corrientes de los giros de los océanos (formado por un vórtice de corrientes oceánicas). 

 

Limpieza de las mismas:

El inventor holandés Boyan Slat y su equipo llevan cuatro semanas intentando limpiar la gran isla de basura del océano Pacífico con un flotador gigante en forma de U. Hasta ahora, los resultados de este ambicioso proyecto han sido ambivalentes.

La organización The Ocean Clean Up, que ejecuta este sistema de limpieza pasiva apodado Wilson (o Sistema 001), ha comenzado a recoger algunos de los 1,8 billones de piezas de plástico que hay en la isla de basura, pero parte del plástico está saliendo nuevamente al océano. Originalmente, un barco debía recoger el plástico con regularidad y llevarlo a tierra firme para su reciclaje.

Frente a estas situaciones que demuestran el evidente y progresivo deterioro del medio ambiente y una ausencia total y absoluta de desarrollo ambiental, nos encontramos con otras situaciones y con otras iniciativas muy innovadoras y creativas.

Desde el barrio de Cateura, en uno de los distritos más pobres de la ciudad de Asunción (Paraguay), en dónde su primera fuente de ingresos es un inmenso vertedero, Favio Chávez decidió tomar la iniciativa y dar un giro de 180 grados al cúmulo de problemas sociales en torno a este insalubre escenario.

Favio, que ya tenía experiencia en el barrio, decide enseñar música a los niños del barrio, como estrategia para salir de la espiral de problemas sociales, drogadicción, violencia social, embarazos no deseados entre las adolescentes, etc.

Para empezar con su proyecto, allá por 2006, se encontraba con un problema: la financiación para la adquisición de los instrumentos musicales. Ese problema, se fue afrontando de forma comunitaria, entre los propios jóvenes y otras personas de la comunidad que empezaron a construir sus propios instrumentos musicales, de piezas y elementos que estaban entre los residuos del propio vertedero. Bidones, latas, bandejas de hornos, tuberías, cuberterías abolladas fueron algunas de las piezas rescatadas y recuperadas del propio vertedero para pasar a ser ensambladas y moldeadas para tratar de conseguir el sonido más parecido posible al del instrumento original.

Tras estos años de experiencia, la Orquesta Reciclados es una realidad, en la que están involucrados unos cuarenta jóvenes;  se han logrado apoyos, y se ha logrado poner en funcionamiento una escuela de música en el propio barrio, que permite una formación continuada a aquellos jóvenes.

El pasado mes de diciembre, la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura, efectuó una gira por varias ciudades españolas, y por otros países europeos.

Han contado con la colaboración de Ecoembes, entidad sin ánimo de lucro que gestionan la recuperación y el reciclaje de los envases de plástico, las latas, los “briks”, los envases de cartón y papel en toda España.

A su vez, Ecoembes ha creado el proyecto social “La música del reciclaje”, para la formación a niños/as, de entre seis y doce años, en riesgo de exclusión social para la creación de una orquesta de instrumentos reciclados, en dos centros educativos de la Comunidad de Madrid.

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Referencias:

Objetivos Desarrollo Sostenible

Desarrollo sostenible

Isla de basura

Objetivos de Desarrollo del Milenio

Blog from Madrid to Hollywod

Agenda Post2015

Obstáculos para limpiar la gran isla de la basura del Pacífico