Flipped classroom: La Lluvia de ideas en proyectos de cooperación en Catumbela y Xing Jiang

Tras las sesiones sobre los Proyectos de Cooperación al Desarrollo y la introducción al Enfoque del Marco Lógico (EML), en esta ocasión te propongo esta sesión interactiva, para que puedas ir profundizando con ciertas herramientas que utilizaremos frecuentemente en la formulación de proyectos de cooperación.

A modo de revisión o repaso puedes visualizar este vídeo sobre los contenidos básicos del Enfoque del Marco Lógico.

Vamos a incorporar el modelo pedagógico de la llamada “Flipped Classroom” o Aula Inversa (también conocido como flipped learning) que consiste por una parte en la transferencia del trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula, y por otra en utilizar los tiempos en el aula para trabajar en aquellos aspectos en que es necesaria la ayuda, guía y experiencia de la persona docente.

Por lo tanto la propuesta consiste en que se descubra, aprenda, reflexione y experimente fuera del espacio del aula y una vez efectuada esta parte individualmente se refuercen, argumenten y consoliden los conceptos de manera grupal en el aula, cosa que efectuaremos mediante un taller práctico.

Vamos a centrar nuestro trabajo en la identificación de problemas en una situación determinada, para ello, vas a disponer de dos casos,  del los que tendrás que leer uno y practicar la técnica de la lluvia de ideas (en esta primera fase, de modo individual) para determinar los problemas que ese texto te sugiere.

En primer lugar te propongo que veas este pequeño vídeo sobre lo que es la lluvia o tormenta de ideas. Se trata de una aproximación general, que sirve para cualquier rama del saber y que se puede aplicar en cualquier circunstancia o situación profesional.

Vídeo adaptado para aprender la herramienta Lluvia o tormenta de ideas

A continuación, te invito a que puedas ver esta otra vídeo-presentación específica sobre la lluvia de ideas y los árboles de problemas, aplicados a un proyecto de cooperación.

Una vez que lo hayas visto sabrás de qué manera expresar y definir uno o varios problemas.

Si necesitas o quieres revisar la presentación utilizada en este último vídeo, la puedes consultar aquí:

Las personas que leerán el Caso en Xing Jiang son: 

Andrea C, AmayaAna, Isabel, PaulaKaranCamille.

Una vez que lo hayas leído y hayas hecho tus anotaciones, deberás trasladar los problemas que hayas identificado individualmente a este tablero colaborativo en Padlet. Recuerda efectuar una anotación por cada problema.

Made with Padlet

Puedes acceder al tablero, pulsando sobre la imagen anterior o haciendo una captura de este código QR y abriéndolo en el navegador.

Código QR tablero Padlet Caso en Xing Jiang

Las personas que leerán el caso en Catumbela, son:

Sandra, Maria de F, Laura, Mylène, Gaia, Maria O.

Una vez que lo hayas leído y hayas hecho tus anotaciones, deberás trasladar los problemas que hayas identificado a este otro tablero colaborativo en Padlet.

Recuerda efectuar una anotación por cada problema.

Made with Padlet

Puedes acceder al tablero, pulsando sobre la imagen anterior o haciendo una captura de este código QR y abriéndolo en el navegador.

Código QR tablero Padlet Caso en Catumbela

Por último, una vez que hayas compartido los problemas (causas) identificados en el tablero correspondiente, deberás responder al “tuit” (tweet) que corresponda según el caso, para elaborar un único hilo de conversación por cada caso:

Tuit Caso Xing Jiang

Tuit Caso Catumbela

indicando cual es el que consideras el Problema Central del caso que has estudiado.

Recuerda en el tuit, incluir la etiqueta o hashtag #TSyCD y mencionar o etiquetar al resto de integrantes del equipo.

En el aula tuvo lugar el primer taller, con la presencia, dinamización y colaboración de Fernando Nuño Santana e Iñaki Sainz de Rozas Pertejo y en el que las estudiantes han trabajado en grupos.

Elaborados los árboles de problemas, cada grupo lo ha expuesto al otro, sometiéndose a las preguntas, comentarios tanto de estudiantes como de facilitadores.

El resultado y la transformación del árbol analógico a una versión digital de los grupos que han trabajado los respectivos casos es el siguiente:

Árbol de Problemas caso Xing Jiang

Árbol de Problemas Caso Catumbela

A continuación se ha realizado el segundo taller, de elaboración de los árboles de objetivos y análisis de alternativas. El resultado de la transformación del árbol de problemas es este:

Árbol de Objetivos Caso Xing Jiang

Árbol de Objetivos – Caso Catumbela

Gracias por tu atención y colaboración. En caso de alguna duda, reflexión o dificultad, trasládala a la sección de comentarios para poderla ir resolviendo.

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Referencias:

The flipped classroom

La pobreza energética y el cambio climático son los dos retos del 7º ODS 

José Luis López es Licenciado en Ciencias Ambientales, actualmente director de proyectos de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), organización fundada en el año 1997. Durante su experiencia profesional ha trabajado principalmente en organizaciones del tercer sector, coordinando proyectos y equipos de trabajo en áreas de vivienda, eficiencia energética y medio ambiente.

José Luis López, Director de Proyectos de la Asociación de Ciencias Ambientales – ACA

Como responsable del área de Cambio Climático y Transición Energética de la Asociación de Ciencias Ambientales ha dirigido proyectos ligados a la rehabilitación energética de edificios como los proyectos REPEX, HABILITA o GENERIS, la movilidad sostenible, como el proyecto DesAUTOxícate, ganador de 4 premios y es coautor, entre otros, de los cuatro estudios realizados por ACA en 2012, 2014, 2016 y 2018 sobre la Pobreza Energética en España.


Quisiera empezar por apoyar este artículo en el Séptimo Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), relativo a la “Energía asequible y no contaminante”.

Objetivo de Desarrollo Sostenible número 7: Energía asequible y no contaminante

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son una serie de objetivos globales que en septiembre de 2015 se marcaron los líderes mundiales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos y en concreto, en el ODS 7 se resume gran parte de lo que recogeré a continuación.

En el texto del ODS 7 (energía asequible y no contaminante) se indica que “el acceso universal a la energía es esencial”, sin embargo, a pesar de ello el 13% de la población mundial no tiene acceso a servicios modernos de electricidad y más de 300 millones de personas, dependen de fuentes como la madera, el carbón o los propios desechos animales para cocinar y calentar su comida.

Cada uno de los ODS estableció una serie de metas que se pretenden alcanzar tras 15 años (en 2030) y una de las que recoge el ODS 7 es que en 2030 exista un acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos. Lo que me planteo y os planteo es ¿Lograremos alcanzarla? Quiero pensar que sí, pero creo que queda mucho camino por recorrer, incluso en países desarrollados como el nuestro. Voy a explicaros por qué.

Probablemente hayas escuchado hablar de la pobreza energética.

A lo largo de la última década he ahondado en el conocimiento de este problema, en las formas de cuantificarlo y en la búsqueda de soluciones para erradicarlo y creo que, mientras exista un solo hogar que lo padezca, no habremos alcanzado la meta del ODS.

Aunque no sepas una definición exacta, seguro que asociarás este problema a aquellas personas o familias que tienen dificultad para pagar o utilizar la energía que necesitan, lo que les está “obligando” a pasar frío en sus propias casas, a retrasarse en el pago de los recibos energéticos o incluso a sufrir cortes de suministro y poner en riesgo su salud. La pobreza en nuestro país, por tanto, está asociada principalmente a un problema de capacidad del pago. Existe otra perspectiva del problema cuando nos situamos en otros países del mundo, especialmente en los países del sur mundial, donde la pobreza energética es algo aún más primario que un problema de asequibilidad. La pobreza energética existe porque ni siquiera los hogares tienen garantizado el acceso a fuentes de energía modernas como la electricidad. Es decir, la desigualdad es tal que en estas regiones del planeta no es que no se pueda asumir su precio, sino que no se puede acceder al propio suministro.

El problema de una familia en situación de pobreza energética en España puede hacerse visible por la la necesidad de destinar un alto porcentaje de los ingresos al pago de la energía o por tener que reducir al máximo el consumo, con el fin de poder pagar la factura a final de mes. El problema de una familia en situación de pobreza energética que pertenezca a los 1.000 millones de personas en el mundo que carecen de electricidad en sus casas, está un escalón por debajo de la incapacidad de pago. Aunque en la bibliografía se denomine en ambos casos como una situación de pobreza energética, el primero de ellos hay un problema de asequibilidad, mientras que en el segundo hay un problema de acceso, que en algunos casos se ha dado en denominar como “pobreza energética extrema”. Las soluciones para este problema, por tanto, serán muy diferentes, debido a la desigual situación de partida con la que nos encontramos.

Nuestra vida cotidiana depende de servicios energéticos fiables y asequibles para asegurar el acceso y uso de la energía de forma equitativa. Quizás los que tenemos la suerte de vivir en un país que tiene garantizado (salvo excepciones) el acceso a fuentes de energía modernas, no somos del todo conscientes de las oportunidades que ello nos ofrece; nuestras empresas, nuestra movilidad, la agricultura y alimentación, las infraestructuras, la tecnología, dependen de estos servicios energéticos. Por ello, quienes no lo tienen, ven limitado su desarrollo económico y humano. La falta de acceso a la energía incrementa la brecha de la desigualdad entre regiones.

Siendo palpable el problema de la pobreza energética en diferentes regiones del planeta vuelvo al pensamiento antes transmitido. Y es que el hecho de que en 2016 en nuestro país más de 2,8 millones de personas sufrieran retrasos en el pago de los recibos o que más de 900.000 sufrieran la desconexión forzosa o voluntaria de alguno de sus suministros me hace seguir pensando que, incluso en el contexto de los países desarrollados, estamos muy lejos de alcanzar las metas propuestas para el ODS 7.

Creo que sólo se podrán cumplir plenamente cuando se garantice el “acceso universal” a energía que sea “asequible”, “fiable” y “moderna”. Sin cualquiera de los adjetivos descritos el ODS 7 se queda cojo, en cualquier parte del planeta. Además, no podemos olvidar otra componente; el mayor reto al que nos enfrentamos nuestra generación; el cambio climático.

Quizás nuestra generación sea la primera que viva las consecuencias del mismo y la última que pueda evitar que estas sean devastadoras.

Porque imaginemos que alcanzamos el objetivo de garantizar el acceso universal a toda la población mundial, que proporcionamos acceso global a la electricidad para todos los habitantes del planeta a un precio aparentemente asequible. Pero imaginemos que lo conseguimos a costa de utilizar sistemas de generación contaminantes, que no están teniendo en cuenta las externalidades ambientales. Si elegimos esta senda proporcionaremos acceso universal y habremos dado un gran paso, pero a costa de ignorar el cambio climático y de hipotecar el futuro de las próximas generaciones.

Por ello el ODS habla de energía no contaminante, porque el consumo de ésta representa en torno al 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen en el planeta y gran parte de la responsabilidad de este impacto recae en los países desarrollados que cometimos y seguimos cometiendo el error de asegurar el acceso universal a nuestras poblaciones sin tener como prioridad la sostenibilidad del planeta. Por tanto, no tenemos todo el trabajo hecho si estamos ignorando la amenaza climática o si millones o incluso decenas de millones de personas, en un país como España, se encuentran padeciendo consecuencias asociadas a la pobreza energética por tener problemas para asumir los costes de la energía. Los mercados libres o regulados deberían evitar que millones de personas en España tengan problemas de asequibilidad con un bien imprescindible como es la energía y los modelos energéticos deberían asegurar la sostenibilidad de la energía que vamos a consumir. Es el doble reto al que creo que nos enfrentamos al hablar del ODS número 7.

Y me detengo aquí para cerrar este artículo.

La existencia de situaciones de pobreza energética y la fuerte dependencia energética de energías fósiles en países como España pone de manifiesto que incluso en los países desarrollados estamos aún lejos de garantizar el ODS 7, aunque tenemos la capacidad de revertir los errores. Así mismo, en los países en los que ni siquiera tienen garantizado el acceso a toda la población, se abre también una ventana de oportunidad, un reto en el que todos los países se deben implicar: garantizar el acceso a los millones de personas que no lo tienen, cumpliendo todas las premisas que recoge el ODS 7 y considerando el futuro de nuestro planeta. Existe la tecnología y el conocimiento suficientes para lograr este reto, por lo que afrontarlo se convierte en una cuestión de voluntad y de valentía de los líderes mundiales.

Creo que es posible no dejar pasar esta oportunidad.

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

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Introducción a la Gestión de la Seguridad en el Terreno 

Beatriz Valbuena Tessio de Costamagna que reside en Nairobi (Kenia), donde comenzó haciendo trabajos de traducción, apoyando a organizaciones locales y realizando servicios de consultoría para organizaciones internacionales. En los últimos tres años ha trabajo para Médicos Sin FronterasSolidarités Internacional y Médicos del Mundo Francia, en programas desarrollados en Sudán del Sur, Etiopia, Kenia y Somalia. Actualmente trabaja para Concern Worldwide Somalia y tiene su base en Mogadishu. Y ahora vuelve a colaborar con este nuevo post sobre Seguridad en el terreno.

Cooperante Beatriz Valbuena Tessio de Costamagna

Para ver sus anteriores colaboraciones y más detalles sobre su trayectoria, puedes pulsar estos enlaces: “Recorriendo los Balcanes“ y ¿Dependen los  derechos humanos del contexto cultural?


Durante mis distintas misiones con la Cruz Roja siempre recibí un “briefing de seguridad” antes de la partida. Forma parte de la inducción de cualquier expatriado a cualquier país que vayas.

Normalmente consiste en una entrevista donde conoces los riesgos existentes en la zona a la que vas a trabajar y la forma de mitigarlos. Junto a esa charla, se suele recibir una serie de documentos: números de teléfonos, mapas, protocolos, procedimientos, etc.  Lo que algunos llamamos “security pack”. Disculpad el uso del inglés, pero al ser mi idioma de trabajo  habitual  me siento más cómoda utilizando determinada terminología.

Durante 2017 y hasta mediados de 2018, me encontré con el desafío de revisar y completar todos los documentos relacionados con la gestión de la seguridad en las misiones de Kenia y Somalia  de Médicos del Mundo Francia.

Mapa Kenia y Somalia

 

Como Coordinadora General de las dos misiones, yo era la última responsable de la seguridad de alrededor de 50 personas y tres oficinas.

Ahora tenía que sentarme y ponerme en el otro lado, y no sabía muy bien por dónde empezar. En este proceso conté con la ayuda de un consultor externo y de la oficina central en París. Pero también consulté con algunos colegas, y algo esencial, involucré a la mayor parte del equipo, desde la cocinera, los guardas y los conductores, hasta los logistas, trabajadores sociales y coordinadores de los programas.

Aunque se pueden encontrar diferencias entre las distintas organizaciones que operan en el terreno, me gustaría empezar dando un panorama general sobre las distintas fases que existen en la gestión de la seguridad en el terreno.

Recordad, que el proceso de gestión de la seguridad en el terreno es el medio a través del cual los responsables de una misión establecen y aplican un marco de gestión de la seguridad eficaz que contribuya a mitigar los riesgos que enfrenta la organización.

Las fases principales a la hora de gestionar la seguridad son:

  • la Planificación,
  • el Establecimiento del plan de seguridad y gestión de la seguridad en sí misma y
  • la Revisión
  • y Evaluación.

Figura “Proceso de gestión de la seguridad”

La evaluación conlleva el análisis lógico de la situación para identificar eventuales amenazas y la vulnerabilidad de la organización ante éstas.

Una vez completado el análisis de amenazas y vulnerabilidades, el efecto de cada amenaza y la probabilidad de que afecte a la organización se reflejan en una matriz de riesgos. Esta matriz permite establecer prioridades para abordar los riesgos e identificar medidas para mitigarlos.

Posteriormente, estas medidas se convierten en componentes esenciales del plan de seguridad.

Veremos la determinación de los riesgos de forma más detallada en un próximo post.

La planificación: Un plan de seguridad es una herramienta esencial para desarrollar y mantener procedimientos de seguridad y reacción adecuados.

La primera etapa de la planificación de la seguridad consiste en identificar y determinar la manera de establecer y aplicar las tres estrategias de seguridad (aceptación, protección y disuasión).

El plan debe guardar relación con la situación operativa concreta y constará de una serie de componentes, incluidos entre otros los siguientes:

  • Reglamentos y directrices de seguridad,
  • Procedimientos para la celebración de entrevistas antes y después de cada misión,
  • Plan de contingencia y gestión de incidentes críticos.

La formulación del plan de seguridad debería llevarse a cabo con las aportaciones de todos los miembros del equipo. Trataremos la planificación de la seguridad de forma más detallada en próximos posts.

Plan de contingencia

El establecimiento del plan de seguridad y la gestión de la seguridad constituyen, tal vez, la parte más difícil del proceso. Una pieza fundamental de este proceso consiste en concienciar al personal de todos los aspectos del plan, así como de sus respectivos cometidos y responsabilidades a tenor de éste.

La gestión de rutina supone cerciorarse de que el personal funciona dentro del marco establecido por el plan.

Sin embargo, los responsables de la misión deben también ser capaces de hacer frente a incidentes y situaciones extraordinarias. Será más sencillo reaccionar ante tales aspectos del proceso gracias al plan de contingencias y a los procedimientos de gestión de incidentes establecidos.

La gestión de la seguridad resulta más sencilla cuando ésta se considera parte integrante de las operaciones, y no como un elemento adicional. Ello supone que la organización o delegación ha desarrollado una cultura de la seguridad en la que este aspecto se considera automáticamente parte del proceso global de planificación y gestión.

Simplemente quiere decir que la gente se comporta de un modo que es coherente con los patrones operativos establecidos. Esto es lo que representa el modelo de cultura de la seguridad.

Figura “Cultura de la seguridad”

Por último, conviene controlar y evaluar los planes de seguridad de forma continua para garantizar su pertinencia. Se debería hacer de manera rutinaria al menos cada seis meses, siempre que se produzca algún cambio en la situación que contemplaba el plan, o si el análisis de los incidentes de seguridad pone de manifiesto una carencia en el plan.

Para viabilizar este proceso, los responsables de la misión deben velar por que se efectúe un seguimiento constante de la situación y estar al tanto de cualquier cambio que ocurra en el entorno de trabajo.

La gestión de la seguridad se ve afectada por las distintas circunstancias en las que una organización ejecuta sus operaciones. Estas influencias pueden ser tanto internas como externas y pueden afectar a todos los aspectos del proceso de gestión de la seguridad. Los responsables de la misión deben conocer estas influencias y determinar la incidencia que podrían tener en el proceso de gestión y de toma de decisiones en materia de seguridad.

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Referencias:

“Stay Safe, Guía de la Federación Internacional para los Responsables de Seguridad”

¿Dependen los  derechos humanos del contexto cultural?

Beatriz Valbuena Tessio de Costamagna que reside en Nairobi (Kenia) donde combina servicios de consultoría a organizaciones internacionales con el apoyo a organizaciones comunitarias de base, vuelve a colaborar con esta breve entrada en el blog.

Para ver su otra colaboración y más detalles sobre su trayectoria, puedes pulsar este enlace: “Recorriendo los Balcanes“.

Los derechos humanos internacionales están reconocidos universalmente con independencia de las diferencias culturales, pero su aplicación práctica sí exige sensibilidad respecto de la cultura.

Las normas internacionales de derechos humanos tienen un fuerte carácter de universalidad y son considerablemente adaptables a distintos contextos culturales.

DDHH

Declaración Universal de los Derechos Humanos

El Artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos afirma lo siguiente: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Los derechos humanos son inherentes a la persona e inalienables, y le corresponden simplemente por el hecho de ser persona. La persona a la que van asociados no puede renunciar a ellos voluntariamente. Otras personas no pueden despojarla de ellos. Todos los países han ratificado al menos uno de los siete tratados fundamentales de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos y el 80% de los Estados han ratificado cuatro o más, con lo que han dado expresión concreta a ese reconocimiento universal.

El propio marco internacional de derechos humanos reconoce la diversidad cultural limitando el ámbito de los derechos humanos internacionales a un conjunto de normas sobre las cuales el consenso internacional es posible.

Y ahora te invito a visualizar este vídeo y a que me respondas o con un vídeo o en los comentarios en la parte inferior del blog a esta cuestión que te planteo ¿deben estar la cultura y las tradiciones por encima de los derechos?

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Referencias: “Preguntas frecuentes sobre el enfoque de derechos humanos en la cooperación al desarrollo”. Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR), 2006.